A menudo relacionamos la Historia de la Moda, con el simple análisis de los aspectos estéticos y sociales que rodearon a una determinada prenda antigua; su forma, su color, quién la usó y en qué circunstancias. Pero es sólo una parte. Para conocer realmente la historia de una prenda, es importante analizar con detenimiento muchos más elementos que a menudo quedan ocultos, y que nos descubren aspectos fascinantes.
A modo de ejemplo, os propongo conocer una pequeña muestra del estudio de una pieza del siglo XVIII, aunque el análisis completo abarca muchos más aspectos, creo que ilustra en gran medida lo que quiero decir.
CODIGO: MAS/0193
PIEZA: Peto femenino estilo Rococó.
Nº DE INVENTARIO: 5. 193.1
SALA: Nº 5
MUSEO: Museo de Arte Sacro. La Orotava. Tenerife
CRONOLOGÍA: Siglo XVIII. Ca. 1750.
ORIGEN: ¿Valencia?
AUTOR: Desconocido.
CRONOLOGÍA: Siglo XVIII. Ca. 1750.
ORIGEN: ¿Valencia?
AUTOR: Desconocido.
PROCEDENCIA: Donación particular.
FICHA TÉCNICA
DIMENSIONES: 36 X 27 cm
TEJIDO: Gros de Tours liseré brochado con decoración de flores y hojas espolinadas.
COMPOSICIÓN: Seda y encajes de hilo de plata.
COLOR: Amarillo de fondo. Flores rosa y blanco. Hojas en verde.
COMPLEMENTOS DECORATIVOS: Encaje torchón de plata modelo abanico. Galón de plata de bordes festoneados. Encaje estrecho de plata con decoración de conchas desdibujadas. Todos ellos pertenecientes a los denominados "Puntos de España".
BORDADOS: Bordados de aplicación con formas ondulantes, con relleno de algodón en rama y lino para drles mayor relieve. Técnica de hilos tendidos de plata y decoración de encaje de plata en bordes. Pequeñas flores decorativas a base de laminillas de plata arrolladas sobre estrechas láminas de cartón.
REVERSO: Forro original en tafetán de seda color crudo.
![]() |
| Diseño plano |
![]() |
| Detalle encaje torchón de plata |
![]() |
| Detalle galón de plata |
![]() |
| Detalle laminillas de plata arrolladas sobre cartón formando flores |
La prenda histórica es un Peto o Petillo femenino. Este tipo de piezas fueron habituales en el vestuario femenino desde el siglo XVI hasta el XVIII. Consiste en un trozo de tejido con forma de "V" que se ciñe al busto y estómago.
Durante el siglo XVIII, en el periodo Rococó, los petos se usaron como complemento de los vestidos "a la francesa", que tenían forma de bata abierta por delante y se cerraban a la altura de la cintura, dejando ver en la parte superior el peto, y debajo una falda interior.
Normalmente eran piezas decorativas que se prestaban a todo tipo de ornamentación; bordados, galones, lazos de tamaño escalonado llamados échelle, encaje, pedrería o incluso joyas en los más lujosos. Normalmente se cosían o se sujetaban mediante alfileres cada día, por lo que vestirlos y desvestirlos era tarea lenta y requería que la dama contase con la ayuda de dos doncellas.
Durante el siglo XVIII, en el periodo Rococó, los petos se usaron como complemento de los vestidos "a la francesa", que tenían forma de bata abierta por delante y se cerraban a la altura de la cintura, dejando ver en la parte superior el peto, y debajo una falda interior.
Normalmente eran piezas decorativas que se prestaban a todo tipo de ornamentación; bordados, galones, lazos de tamaño escalonado llamados échelle, encaje, pedrería o incluso joyas en los más lujosos. Normalmente se cosían o se sujetaban mediante alfileres cada día, por lo que vestirlos y desvestirlos era tarea lenta y requería que la dama contase con la ayuda de dos doncellas.
El peto analizado proviene de una donación particular realizada a la Iglesia. La donante fue una ilustre dama de La Orotava perteneciente a la aristocracia isleña.
En el pasado era muy común que damas devotas de la nobleza y la burguesía, donasen joyas, tejidos e indumentaria de su vestuario personal, para la elaboración de ornamentos litúrgicos, o para vestir imágenes sagradas. Gracias a estas donaciones conservadas podemos estudiar tejidos que se emplearon en los siglos XVIII y XIX principalmente.




No sabía que eran piezas que podían ser independientes! Veia los cuadros, los vestidos, y pensaba que los corpiños eran todo un "bloque" , como los de fallera (soy valenciana y nuestro traje regional es inspiración absoluta y casi copia sin cambios aparentes desde el siglo XVII). Y resulta que sí, con lo cual menuda libertad -en cierto modo-de diseño que podría dar..
ResponderEliminarMuy muy muy interesante! Bravo!
Muchas gracias. La verdad es que las sedas valencianas son únicas en el mundo, sobre todo las de los siglos XVIII y XIX, por su belleza y gran calidad.
ResponderEliminarLos petos eran piezas de "quita y pon". Pero quitarlas y ponerlas llevaba tiempo. Se podían combinar, por lo que cambiándole el peto, el vestido-bata ya obtenía un aire distinto, era como un complemento de los que cambiamos a un mismo vestido para darle otro aire. En realidad, las mujeres no hemos cambiado mucho desde entonces en cuanto a sentido práctico...
Un cordial saludo Esther!!!
Hola Karín, con todos mis respetos, vas a permitirme que discrepe de tu opinión referente a que quitar y poner un petillo llevaba tiempo.
Eliminar¿Sabes cuanto realmente?....dos segundos uno para sacarlo de entre los cordones y otro para deslizarlo donde estaba el anterior.No todos los petillos se ataban, ya que con la presión de los cordones, quedaban tan ajustados que no se movían un ápice. Es por éso que hoy día los seguimos utilizando.
Verás, soy valenciana y utilizo para mi indumentaria los petillos que yo misma confecciono con cartón forrado. Como tu bien dices, solo cambiando el petillo por otro de distinta tela, le das un aire distinto al mismo jubón, pareciendo otro traje. Muchas gracias por tu artículo, me ha encantado. Te sigo por face, pero justo ésta entrada del blog, no la había leído. Un besito.
Que interesante! Yo, tambien, siempre había pensado que iba unido al vestido, de forma fija. Gracias, por ilustrarnos un poquito más, cada día....
ResponderEliminarMe ha parecido interesantísimo, con esos análisis e imágenes tan detallados.
ResponderEliminarComo varios de tus comentaristas desconocía que se tratase de una pieza individual. Entre el cosido de este, el corsé, las pelucas... no me extraña que necesitaran varias doncellas para vestirse y desvestirse.
Un abrazo, Karin.
P.D. Por fin consigo comentar; aún me faltan muchos por leer del recopilatorio.
Un abraz