domingo, 23 de octubre de 2011

LAS CHINELAS DE SEDA.

Siempre me ha fascinado la belleza de los zapatos que calzaban las mujeres de la nobleza, y alta burguesía europea del siglo XVIII. Cuando los observo con atención, me parecen tan increíblemente frágiles y pequeños, que me cuesta creer que alguna una mujer se los puso y caminó con ellos. 

En aquella época coexistieron dos tipos de calzado; el zapato de ceremonia y las chinelas...


Chinelas de seda. Ca.1780. Palacio Mocenigo. Venecia.
 Las chinelas eran las zapatillas de "andar por casa". De piel de cabritilla forrada con seda, tacón de madera, sin talón, y abiertas por detrás. Se llevaban con  medias de punto de seda, y siempre se adornaban con algún detalle decorativo.


François Boucher. La toilette, 1740. Colección Thyssen-Bornemisza. Madrid

Hay algo que hace que este delicado y aparentemente "informal" calzado resulte tan singular e interesante. El origen se encuentra en la forma de vida de las mujeres de entonces. Salían poco de sus hogares. Su mundo era el boudoir, zona privada  de la casa donde calzadas con sus chinelas pasaban la mayor parte del día. Primero realizando su  toilette matinal. Más tarde recibiendo a la modista, al sombrerero, al peluquero o a los proveedores de tejidos y encajes. 

 
Detalle de las chinelas de Mme. Pompadour
Por las tardes, atendían a sus amistades en un salón semiprivado anexo al boudoir. Allí  organizaban pequeñas reuniones informales, donde en un clima relajado y en torno al café o el té, se intercambiaban confidencias o se charlaba sobre todo tipo de temas de la actualidad social y cultural. Para las mujeres de la alta sociedad aquel era su ámbito de poder, su espacio de emancipación femenina, donde se mostraban elegantemente ante los demás, ataviadas con vestidos de seda a la última moda y chinelas a juego.
  

Chinelas altas de inspiración turca. Ca. 1780. Francia

Durante el periodo rococó, los trajes y el calzado se volvieron más refinados. Los tacones Luis XV se pusieron de moda. Tanto los modelos de ceremonia como las chinelas adoptaron este tipo de tacón que se fabricaba en diferentes alturas.


Chinelas de piel de cabritilla. Ca. 1770. Museo Bally. Suiza.
En una ocasión, ante la recriminación que una dama francesa hizo a su zapatero, - pues sus chinelas de seda se habían roto el primer día que las usó -,  éste exclamó asombrado: !Pero madame, no se le habrá ocurrido caminar con ellas...!


Chinelas con tacón de 14 cm. Ca.1740. Museo Palacio Mocenigo. Venecia.
Todo esto nos lleva a pensar que el calzado doméstico era tan importante  como el que se usaba para asistir a un baile o al teatro, y su apariencia se cuidaba de igual manera. Incluso las chinelas de tacón alto eran igual de incómodas, ya que las puntas eran indistintas, sin tener en cuenta la forma anatómica de los pies, comprimiendo dolorosamente los dedos.



Chinelas de encaje y mica.Ca.1760. Colección Rocamora. Barcelona
Chinelas abarquilladas de inspiración turca.Ca.1770. Colección Rocamora. Barcelona

Había chinelas para todos los gustos, con tacón o casi planas. La decoración de las mismas se prestaba a todo tipo de fantasías; bordados, sedas brocadas, damasco, pasamanería, plumas, encaje, incluso piedras preciosas...


Curiosamente, el gusto por las chinelas no murió al finalizar el siglo XVIII, ya que durante el siglo XIX se siguieron empleando, aunque más sencillas y sólo como zapatillas para levantarse.
 

Chinelas barrocas con tacón Luis XV. 1995. Manolo Blahnik




Más tarde, el siglo XX las volvió a recuperar en diferentes momentos, como hizo Manolo Blahnik en los años 90, cuando diseñó una chinelas de fiesta en piel dorada de clara inspiración dieciochesca. 


 



Quizás esta joven japonesa del siglo XXI, vestida al estilo manga desconozca la historia de las afiladas chinelas con tacón que lleva, y no sepa que las mujeres elegantes de Europa las usaron hace tres siglos....


13 comentarios:

  1. Me encantó este artículo!! Personalmente los zapatos no son mi complemento de moda favorito excepto por las chinelas y sandalias. Me gustan mas chales y sombreros (¿Una entrada sobre tocados???) Me encantó aprender de aquí y ver esas fotografías!
    Besos

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  2. Muchas gracias Esther por tu comentario!! Personalmente, me gustan todos los complementos, pero no como consumidora, sino desde el punto de vista contemplativo, como piezas de arte. Sobre lo que me comentas de los tocados, en un futuro escribiré sobre ellos. Tal vez los de mediados del siglo XX, que son fantásticos y muy favorecedores. Un saludo!!!

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  3. ¿Nos podías comentar como pasó este tipo de zapatos a las clases más populares?. ¿cuando se citan chinelas en los protocolos notariales entre la ropa popular ¿que hay que entender?. Tendría relación este tipo de calzado con las francesitas o manoletinas (zapato bajo muy escotado con hebillas)?. Enhorabuena por las entradas. Muy interesantes.

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  4. Hay que ir por partes; la chinela de estilo francés que se extendió por Europa, era un tipo de zapatilla delicada, abierta por detrás, y sólo para estar en casa, por tanto era un lujo poseerlas, tanto por su delicadeza poco práctica, como por su elevado precio (eran de piel de cabritilla, seda y delicados adornos). Las clases populares solían calzar escarpines de cuero más rudo, pues necesitaban que fueran fuertes y resistentes (hay que pensar que las calles no estaban asfaltadas en el siglo XVIII, y que en caso de lluvia se formaban barrizales). Tengo constancia de que para los días de barro o lluvia, se calzaban unos chanclos de madera para proteger el bajo de las faldas y los zapatos.
    Por su forma, las chinelas no tienen relación con las manoletinas, que son cerradas por detrás. Éstas podrían derivar de los trajes de baile populares del siglo XVIII, cuyo tacón fue bajando a medida que transcurría el siglo. Debéis buscar el origen en el calzado de las "Majas" que tan bien retrató Goya. En cuanto a los protocolos notariales, de qué época me habláis? Espero haberos servido de ayuda. Un saludo!!

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  5. Por los datos de que dispongo, en la España de la primera mitad del siglo XIX, la palabra "chinela" parece hacer alusión a los pequeños zapatillas planas (similares a las manoletinas) que tenían cintas para atarlas a los tobillos. Un cronista de la época decía:."..aquellos zapatitos negros que hacen los pies pequeños similares a los de las chinas...".
    No tengo constancia de la palabra "chinela" en los libros que he consultado. He encontrado "escarpines y zapatillas". En cualquier caso, tendrían pequeño tacón o incluso serían casi planas. De todas formas, por propia experiencia, te diré que los escribanos usaban los términos según les parecía...He comprobado en cuentas de fábrica del siglo XVIII, cómo se describían piezas textiles de forma totalmente inexacta.
    Siento no poder aclararos más. Un saludo!

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  6. O quizás la japonesa sepa de historia como para escribir una enciclopedia, a pesar del peinado...

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  7. Maravillosos artículos. Me encantan.
    Enhorabuena!

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    1. Muchas gracias Concha!!! Mensajes como el tuyo me animan a seguir otro año más....
      Un saludo!!

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  8. que interesante!! el periodo del siglo XVIII con su moda tan extravagante siempre me ha atraído, gracias por la informacion!

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  9. Las chinelas tienen una larga historia, las hay de mucha fantasia, son usadas por hombres y mujeres y las hay artísticas de gran valor. Es el calzado interior de lujo y parecido en varias culturas aunque con distintos nombres. Javi,

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  10. muchas gracias. En este blog hasta en los comentarios se aprende.

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