domingo, 11 de diciembre de 2011

DETALLES DE MODA: LOS GUANTES

Los guantes fueron un complemento imprescindible durante todo el siglo XIX. Presentes en la moda, sólo hubo variaciones en su longitud, color y material. Eran tan importantes, que se consideraba que una dama no estaba completamente vestida si no los llevaba, llegando a ser inapropiado salir a la calle sin ellos. 

En París, hacia 1830 por ejemplo, las mujeres no se los quitaban por nada del mundo. Comían e incluso tocaban el arpa o el piano con los guantes puestos.

Antiguamente, una mano desnuda y curtida por el sol era considerada como algo feo. La belleza de unas suaves y delicadas manos blancas, símbolizaban que la dama en cuestión salía poco de su casa, y que en ella tampoco hacía trabajos domésticos que pudieran estropeárselas.

Emile Claus. Charlotte Dufaux. Ca. 1885
Ninguna dama se hubiera atrevido a salir a la calle, o asistir a alguna fiesta sin los guantes puestos. Formaban parte de la rígida etiqueta social. Hacia 1870, comenzaron a llevarse guantes oscuros en contraste con vestidos de tejidos claros; al cabo de un tiempo, se volvió al uso del guante claro.


La Moda Elegante. Traje para recibir en casa, 1886
Si os fijáis en la ilustración, la modelo lleva unos guantes blancos largos y ajustados para tomar el té. 
Como eran un accesorio importante, las señoras los tenían de todos los colores y para toda ocasión, cuidando de que fueran a tono con el vestido elegido.
Los guantes blancos de cabritilla alternaron con los de fina piel de Suecia. Las curvaturas del dorso de la mano se señalaban con bordados gruesos o finos en colores delicados.




Modelos publicados en la revista "Harper´s Bazar",1877
Izquierda: Guante de Suecia de piel de cabritilla en negro, con bordados al pasado en hilo de seda. Adornado en su extremo con volante de crêpe de seda plisada.

Derecha: Guante de Suecia de piel de cabritilla en negro, con bordados al pasado de seda color marrón y amarillo. Ribeteado en su extremo con crêpe de seda plisada y decorada con galones bordados.




En las revistas de moda de la época, como por ejemplo <<La Moda Elegante>> de 1886, aconsejaban a las lectoras sobre el empleo de los guantes: "Lo mismo para vestir, recibir en casa, que para hacer visitas, se usa con preferencia el guante claro". 

Pierre-Auguste Renoir. Baile en la Campiña, 1883
Para el corte y adorno de los guantes se seguían estrechas normas; sólo en cuestión de colorido se podían introducir variaciones. Durante mucho tiempo, el color de moda fue el gant jaune.
Los cambios que sufrieron los guantes femeninos se limitaron a llevarlos más o menos largos. Según el gusto o capricho de cada una, solían alcanzar la altura del codo o hasta más arriba, o bien sólo llegaban hasta la muñeca. El tipo de guante cambiaba con relativa frecuencia, para volver nuevamente al cabo del tiempo...

3 comentarios:

  1. Me ha encantado tu post de hoy!
    En la web del museo del traje tienen dedicada una sección al tema de guantes y es toda una delicia.
    Bss
    Tu fiel seguidora!

    http://thepersonalshopperdiaries.blogspot.com/

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  2. Me ha encantado el post y debo decir que las imagenes que has elegido para ilustrarlo me parecen deliciosas.

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  3. Curioso... Como cambian los tiempos, antes estaba casi mal no llevarlos y ahora casi al contrario... Antes se utilizaba para estar mas elegante y yo los utilizo por mi trabajo para no acabar con las manos estropeadas, sucias, y con las uñas astilladas... Me encanto la foto de Emile Claus... Besitos

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