martes, 17 de enero de 2012

EL ARTE DE LA SEDA EN CHINA

Según la leyenda, el cultivo de la seda comenzó en el año 2640 a. C, cuando la emperatriz china Si-Ling-Chi, descubrió de forma casual, que los capullos del gusano de la morera, estaban formados por filamentos que se podían devanar para luego tejerlos, obteniendo así bellas telas de una calidad extraordinaria.


   
Sólo la emperatriz y sus doncellas conocían el secreto de la fabricación de la seda, hasta el punto de que un decreto imperial condenaba a muerte a quien lo divulgase. Celosamente guardada, la técnica y producción permaneció oculta hasta el año 550 d.C. Fue así como se desarrolló una floreciente industria que China monopolizó durante 3000 años.


Debido a sus cualidades de brillo y suavidad, los tejidos de seda eran auténticos objetos de lujo, y los tejedores chinos eran considerados verdaderos artistas. Por ello, al principio la seda estaba reservada para uso exclusivo del emperador, la familia imperial y las más altas dignidades del Imperio.

                Damasco de seda bicolor. Dinastía Ching (1644-1912)
Además, el empleo del color amarillo era privilegio del emperador, de la primera esposa de éste y del príncipe heredero. Este color se asociaba al sol, y por tanto, al centro del universo. 

 Panel votivo.  Dinastía Song (960-1279d. C.) Seda bordada con hilos de seda y oro.
La seda se convirtío en China en un producto textil tan valorado, que se empleó tanto para prendas de vestir, como para paneles pintados o bordados con lo que decorar los palacios. A menudo, la rica iconografía de los mismos representaba dioses, temas vegetales, animales o caracteres caligráficos cargados de simbolismo.


Panel bordado perteneciente a la época de la  Dinastía Yuan (1279-1368). Se trata de un bordado sobre damasco de seda en color naranja. La iconografía nos muestra  flores de loto y peonías que nacen de un mismo tallo, mientras dos aves de diferente color, se posan en las curvas sinuosas del mismo. Es interesante resaltar la técnica de los bordados, ya que previamente se ha dispuesto debajo de cada uno, una delicada gasa de seda dorada.

Detalle de bordado de hilos de seda y oro, sobre raso de seda en color azul marino, perteneciente a un traje de ceremonia de la Dinastía Ming (1368-1644). Los motivos son peonías, bambú y aves fénix. En el norte de China, estas aves representan a la amada, y las peonías al amado. Cuando estas dos figuras se disponen juntas en una única composición, simbolizan la modestia.


Poco a poco, el empleo de la seda se fue democratizando, siendo adoptada por las demás clases sociales que se lo podían permitir; como militares, mercaderes acomodados, terratenientes y funcionarios. Este fragmento, corresponde a la parte posterior de una vistosa y colorista túnica de ceremonia de la Dinastía Ching. Confeccionada en seda, y bordada a mano, posee una iconografía variada y compleja, que se dispone en la parte inferior  a lo largo de tiras que cuelgan de cinco colores diferentes. Destacan los motivos de nubes, símbolos de la Felicidad. En el conjunto prevalece el color rojo, que se identifica con la Belleza y la Longevidad.
  

Colección del Metropolitan Museum of Art de Nueva York
Túnica de ceremonia tejida con hilos de seda y oro. Dinastía Ching. Su variada iconografía nos muestra dragones, nubes, olas y montañas sobre un fondo de color azul intenso. Los caracteres chinos hacen alusión a la Longevidad, lo que indica que esta prenda era apropiada para ceremonias de celebración de cumpleaños.
 
Colección del Metropolitan Museum of Art de Nueva York
La seda ha sido desde su descubrimiento, un elemento omnipresente en la cultura china, formando parte de la vida cotidiana desde tiempos remotos. Por eso, no nos extraña que incluso se empleara para fabricar frágiles zapatillas de ceremonia como éstas, pertenecientes al periodo de la Dinastía Ching. Confeccionadas en raso, y bordadas con hilos de seda y técnica preciosista, el motivo decorativo central son las peonías.





12 comentarios:

  1. ¡Cómo te lo has trabajado!, te felicito.
    Hay un par de cositas que me gustarían para mí.
    Un beso.

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    1. También a mí me apasiona la seda. Gracias Towanda!!

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  2. Es increible y cada vez me sorprende más la capacidad que teneis para desarrollar los post. Realmente es lo mejor que he visto en mucho tiempo. Este sobre la seda china me ha dejado impresionado y no menos que los anteriores, por la claridad, la cantidad de contenidos, alguno de ellos lo he consultado por otras fuentes, y estas se se quedan cortas (las consultadas me refiero).
    Enhorabuena, y espero el siguiente post que se que nos nos defraudará. Muchas gracias por enseñarnos esta visión de la moda.

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    1. Muchas gracias. Siempre es gratificante saber que hay personas sensibles que saben apreciar el arte que emerge a través de los tejidos y la moda...

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  3. Karin, esta noche leeré con detenimiento este post interesantísimo que has publicado.Te echamos de menos, te valoramos mucho.

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  4. Preciosa publicación, me ha encantado. Como te dije, te he dedicado mi entrada en mi blog, espero que te guste.

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    1. Muchas gracias Lola, me ha hecho mucha ilusión!!!

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  5. Qué interesante!! Mi preferido, el damasco bicolor en amarillo. No sabía el significado de ese color para los emperadores. Enhorabuena!!

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  6. Gracias Sandra! Al parecer, todo en el arte chino está rodeado de simbolismo, y eso se reflejaba también en la ropa de los emperadores...

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  7. Me encanta la historia (supongo que porque me hace viajar a otros tiempos). No conocía toda esta histria sobre la seda (bueno, algún fragmento sí) así que he aprendido algo nuevo :)

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    1. Me alegra que este post te haya servido para aprender y a la vez rememorar otros tiempos...

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