viernes, 27 de julio de 2012

EL ESPÍRITU DE LOS AÑOS 30 (II)

Con este nuevo post, concluyo mi visión sobre los años 30. En esta ocasión, analizando las sandalias que se llevaron en aquella época, ya que su irrupción en la moda marcó un punto de inflexión en la historia del calzado del siglo XX. 

Las sandalias comenzaron a llevarse en Francia a mediados de la década de los años 20, cuando la Riviera francesa se puso de moda como destino vacacional de las clases altas. 

Modelo francés de bañador con sandalias para la playa. C. 1928
Con la moda del bronceado que inició Coco Chanel, se impuso un tipo de atuendo específico para la playa y la piscina. Los baños de sol invitaban a mostrar la piel, y los nuevos bañadores de los años 30 requerían de un calzado cómodo, lo que supuso el apogeo de las sandalias.

En este sentido destacó el trabajo del creador Salvatore Ferragamo, quien consciente de la grave crisis económica, se atrevió a emplear materiales baratos como la rafia o el corcho en el diseño de sus zapatos y sandalias.

Sandalias de rafia con tacón formado por 4 tapones de corcho. Ferragamo, 1935

El resultado fue sorprendente, teniendo en cuenta que tan sólo unos años antes, la rafia sólo se usaba para elaborar calzado para los pobres. La crisis económica condicionó a los creadores, y con ello, la imaginación y la creatividad salieron ganando.

Sandalias de cuerda de empaquetar con lazos de piel de cabritilla. Ferragamo, 1938



Ferragamo, 1938
Met Museum
Ferragamo se hizo famoso por el empleo innovador de materiales como los ya citados, añadiendo también otros como la paja, el celofán y el encaje. Además, fue pionero en el desarrollo de l cuña, del talón y de la suela de plataforma durante la década de 1930. 


Ferragamo, 1938
Met Museum

Ferragamo, 1938
Met Museum


Bette Davis a la derecha con bañador y sandalias durante un rodaje en 1933
Sandalias planas de piel dorada, 1932


Publicidad de sandalias "para las noches de verano Dolcis". Reino Unido, 1937


Pronto las sandalias pasaron de la playa al interior, y se convirtieron en el complemento ideal para los trajes de fiesta. Las sandalias con tacón y tiras de vivos colores que dejaban el talón y los dedos a la vista, formaban un entramado de cuero que brillaba a la luz de las pistas de baile.


Jean Harlow en 1931 con brillantes sandalias de fiesta

Sandalia con incrustaciones multicolor diseñada por Evins para Claudette Colbert en 1934. Una década más tarde, el mismo diseñador modificó el diseño para convertirlo en un modelo práctico para caminar por la calle

Elegante sandalia de piel de cabritilla plateada y ante negro. 
Museo Bally, 1934.


Esta nueva moda de las sandalias para vestir que dejaba ver los dedos al aire, hizo necesaria la pedicura, algo novedoso en aquel momento.


Sandalia en piel de cabritilla color rojo y crema. 
Diseño de A. Gillet. París, verano de 1935


 
A pesar de todo, las sandalias también tuvieron detractores. Incluso en 1937, los críticos de estilo de Vogue seguían considerando las sandalias como un calzado demasiado abierto para llevarlo por la calle, y sólo lo admitían como calzado para la playa. 


Hasta la Segunda Guerra Mundial, el mostrar el empeine, talón y dedos de los pies no fue totalmente aceptado...






 

11 comentarios:

  1. Fantástica visión y análisis de las sandalias. Nunca imaginé que mostrar los dedos de los pies fuese considerado indecoroso. Me encantó el post, y las imágenes que lo ilustran. Enhorabuena!!

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  2. ME HA GUSTADO EL POST MUCHO Y ESPECIALMENTE LAS FOTOGRAFIAS. QUE ORIGINALES
    ENHORABUENA
    JULUNGGUL - JULIA MUNILLA

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  3. Interesante recorrido sobre el origen de las sandalias en el mundo contemporáneo, porque egipcios, griegos y romanos ya las lucían. Sería interesante indagar sobre esto y por qué desaparecieron.

    Con respecto al comentario de JLBM, quisiera señalar que el pudor es un concepto innato en el ser humano, pero que varía al concretarse en cada cultura. De ahí que nosotros tapemos los órganos sexuales y algunas tribus africanas el cuello, por ejemplo. Las japonesas se vendan los pies para que no crezcan y hasta tiempos muy recientes enseñar los pies se consideraba impúdico.

    Mi abuela, que contrajo matrimonio en los años 40, siempre lucía la pedicura perfecta con sandalias hasta que falleció aparece en todas sus fotos de luna de miel en San Sebastián y Biarritz con sandalias. Lo que daría por unas de esas de la época ahora... porque además tengo su mismo número de pie...

    Gracias por ilustrarnos tan bien.

    Un abrazo, Karin.

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  4. Has seleccionado para tu post uno de los complementos que más me han atraído de los años 30, y que más nos han influido hasta ahora.
    ¡Lo que le debemos a los innovadores de esos años! Y como siempre, fastidiando los detractores y mentes deterioradas. Lo mejor es que aún poniendo trabas se ha llegado a conseguir muchos avances y podemos llegar a disfrutar de ejmplos extraordinarios.
    Preciosas las sandalias diseñadas por Evins!!

    Ahora más que nunca estamos viendo diseños muy similares.

    Cómo recuerdo las finísimas y preciosas sandalias doradas de mi suegra de los años 30, que llegué a llevar y a disfrutar en los 80. Y prendas hechas de rafia preciosas, que también llegué a llevar y desgraciadamente he perdido.

    Me ha encantado este post!!

    Un abrazo

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  5. Karin,
    esta entrada me ha fascinado por completo! Gracias por compartir un poco del la historia del las sandalias que la verdad tiene una historia muy interesante. Me gusto mucho las imágenes que acompañan tu post. :)

    Un fuerte abrazo de NY!

    Maria
    http://onestyleatatime.blogspot.com/

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  6. Preciosa entrada, y las imágenes me han encantado. A falta de medios la imaginación para crear sandalias tan originales como las que muestras.

    Besitos

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  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  8. un blog super interesante. Os sigo desde YA!

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  9. Que chulada de entrada... Yo adoro todo este calzado... Es verdad que la edad me ha ido cambiando el gusto antes siempre cogía sandalias con plataforma entre comillas muy bastas agita en cambio busco algo más fino y con menos tacón... Besitos y ojalá gañes el concurso de bitácoras, tienes todo mi apoyo muackkkk

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  10. Muy interesante, y qué bonitas las sandalias que muestras, yo creo que todas me las pondría hoy mismo sin ningún problema.
    Como ya me conoces de Facebook que soy muy pesada con las fotos, comento: en la foto de Bette Davis (qué mona está, por cierto) la de la izquierda es Joan Blondell, con el tiempo ha perdido fama pero en aquélla época probablemente era al menos tan famosa como Bette. Y en la otro foto, la de Jean Harlow, el que está con ella es nada más y nada menos que Howard Hughes.

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    1. Muchas gracias Merce!! desconocía el dato de la actriz que acompaña a Bette. Sabía que era Howard Hughes el que acompañaba a Jean Harlow, pero preferí omitir ese dato...
      Un abrazo!!

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