martes, 25 de septiembre de 2012

MODA Y JAPONISMO


El interés europeo por el arte japonés se inició en los años 50 del siglo XIX, cuando gracias al comercio con Oriente, comenzaron a circular por  Londres y París, estampas que reproducían grabados japoneses. Pintores, arquitectos y diseñadores, comenzaron a incluir en sus obras el gusto por lo que llamaron japoniseries


Algunos años más tarde, gracias a la Exposición Universal de Londres de 1862, el público en general pudo contemplar y tocar por vez primera objetos de artesanía procedentes de Japón. No sería difícil imaginar lo que debieron sentir aquellas mujeres de la burguesía londinense, cuando acudieron para admirar de cerca maravillosos objetos como éstos...

Abanico. Siglo XIX. Metropolitan Museum, Nueva York
Caja forrada de madreperla. Siglo XIX. Metropolitan Museum, Nueva York
 
Botones japoneses de cerámica. Siglo XIX. Metropolitan Museum, Nueva York

Kimono de seda.Siglo XIX. Metropolitan Museum, Nueva York

Detalle de una seda pintada y bordada. Siglo XIX. Metropolitan Museum de Nueva York


Sin embargo, la implantación del japonismo en la moda femenina, se estableció definitivamente cinco años más tarde, durante la Exposición Universal de París celebrada en 1867. A partir de ese momento, Japón comenzó a exportar masivamente japoniseries creadas exclusivamente por, y para el mercado europeo

William M. Chase. Joven con kimono azul
Ellas adoraban vestirse con aquellos brillantes kimonos de seda, y seguir la moda de los retratos al estilo japonés, donde los lucían en los interiores domésticos como atuendo de tocador


A. Stevens. La parisienne japonaise, 1872. Museo de Arte de Liège

Vestido inglés, ca. 1875. Kioto Costume Institute










Tanto gustaban las coloristas sedas de los kimonos, que incluso algunos se cortaron para aprovechar el tejido y darles la forma de los vestidos occidentales

Abanico japonés que perteneció a alguna dama francesa, c.1880. Kioto Costume Institute

Los abanicos también causaban furor, y también se fabricaban de forma exclusiva para Europa, llegando a ser objetos apreciados por los coleccionistas del siglo XIX, al igual que otros complementos, como zapatillas y bolsos


Bolso de piel decorado con motivos japoneses, 1920. Kioto Costume Institute


También las principales tiendas de kimonos de Tokyo, mostraron gran interés por el mercado occidental, ampliando su comercio y elaborando prendas de estilo japonés, aunque adaptadas a las formas europeas

Abrigo de noche para el teatro, 1904. Kioto Costume Institute


Bata adaptada al estilo europeo, ca.1905. Kioto Costume Institute

La influencia del japonismo en la moda también se notó en la obra de los diseñadores europeos más importantes, quienes a menudo incluían en sus trajes, formas y motivos ornamentales japoneses
 
Traje de noche. Charles Frederick Worth, ca.1900. Colección Kioto Costume Institute
Abrigo de terciopelo de estilo kimono. Paul Poiret, 1918. Metropolitan Museum Nueva York

Traje de noche. Lanvin, 1934. Metropolitan Museum Nueva York





Detalle de la espalda


































Con el tiempo, el estilo japonés fue relegado al olvido, hasta que en los años 80 del siglo XX, cien años después, creadores como Kenzo, Miyake, Kawakubo o Yamamoto, supieron revalorizarlo y traerlo de vuelta a París, tal y como ocurriera en aquel año de la Exposición Universal de 1867...