jueves, 18 de julio de 2013

VISITA AL MUSEO DEL CONVENTO DE SANTA CLARA

Ayer tuve la oportunidad de visitar el Museo de Arte Sacro, adscrito al Convento de Sta. Clara. Allí pude disfrutar de la contemplación de su espléndida arquitectura, y de los tesoros artísticos que componen su colección; escultura, pintura, orfebrería y textiles.


Imagen de la sala "Regina Coeli", en el Museo del Convento de Sta. Clara
El objeto de mi visita, era el de analizar y datar -a petición de la Madre Abadesa- varios de los hermosos tejidos de la colección del museo. Entre ellos, los que visten dos de la imágenes de candelero que actualmente se exponen. 

Imagen de la Virgen de la Inmaculada. Anónimo.Siglo XVIII

Detalle de la manga

Las imágenes "de candelero" surgen durante el periodo Barroco, cuando existe la necesidad de estimular la devoción popular, mediante esculturas religiosas que tuvieran una apariencia realista. Para ello, se las vestía y adornaba con prendas elaboradas con tejidos reales. La mayoría de las veces se elegían las telas más lujosas de la época; sedas brocadas, espolinados, terciopelos, encajes metálicos etc...


Imagen de San Buenaventura. Anónimo. Siglo XIX
Gracias a la costumbre de vestir las imágenes, hoy se conservan multitud de piezas textiles de gran valor histórico. En muchos casos, en buenas condiciones de conservación.

Detalle del delicado plisado en el roquete que viste la imagen de San Buenaventura
Según me explicó la Madre Abadesa, los plisados se elaboraban antiguamente a mano, almidonando previamente el tejido, dándole forma mientras estaba húmedo con unas tenazas, y colocándolo sobre una plancha de zinc calentada al sol. Se trataba de un trabajo laborioso que requería de gran habilidad y paciencia.


Detalle de un tejido litúrgico. Colección textil del museo
La Hermana Luz María, me acompañó en mi visita, y me enseñó varias piezas que actualmente no están expuestas, pero que podrán ser contempladas en futuras exposiciones.

Detalle de un bordado a mano sobre tul. Colección textil del museo




Imagen de uno de los claustros

Quisiera expresar mi sincero agradecimiento a las Hermanas del Convento de Santa Clara por su hospitalidad y cálida acogida. Muy especialmente a la Madre Abadesa, Madre María Luz, por su amabilidad al invitarme a conocer las maravillas textiles que alberga el museo.


Por último, quiero recomendar la visita al Museo de Arte Sacro del Convento de Santa Clara. Tanto a las personas que viven en Tenerife, como a los que vengan de vacaciones. El lugar es un remanso de paz, donde es posible experimentar la sensación de que el tiempo se detuvo hace varios siglos. Sin duda, una experiencia cultural inolvidable.










Con este post me despido de vosotros hasta septiembre. 
Felíz verano!!