viernes, 17 de mayo de 2013

RETROSPECTIVE, LA NUEVA EXPOSICIÓN EN EL FIT MUSEUM

Después de haber visitado la mayoría de los museos europeos que albergan colecciones textiles, tengo que admitir que el que más me ha gustado a nivel estructural y museológico es el FIT Museum de Nueva York. Sencillamente, porque me parece que mantiene un planteamiento expositivo moderno y funcional, donde prima el interés por reforzar el aspecto didáctico de la visita, y porque realiza una interesante planificación anual, con exposiciones que se suceden con el ritmo necesario para mantener vivo nuestro interés, combinando de manera inteligente las tendencias históricas con las más actuales, asegurándose así un público heterogéneo.

Sin duda es un centro ejemplar que debería ser modelo a imitar por algunos museos europeos, que son incapaces de captar la atención continuada del público, -a pesar de contar con magníficas instalaciones, subvenciones estatales, y colecciones envidiables- convirtiéndose en grandes y fríos mausoleos que no invitan a repetir la visita. 
Tras esta crítica introductoria -que hace tiempo quería hacer, para ver si se remueven conciencias- quiero hablaros de la próxima exposición que se inaugurará en el FIT Museum el próximo día 22, y que permanecerá abierta al público hasta el 16 de noviembre.
 
Entrada a las salas expositivas

Titulada "Retrospective", la muestra analiza la fascinación de la moda con su propia historia, al presentar una visión general de las referencias históricas, que a menudo han sido empleadas por los diseñadores, prestando especial atención a la silueta como elemento recurrente. 


Izda: Grabado de la revista L´Art de la mode, 1881. Dcha: Vestido de tafetán. Elsa Schiaparelli, 1939

Con más de 100 prendas de vestir, accesorios y textiles pertenecientes a la colección permanente del Museo, "Retrospective" comienza con una selección de modelos con clara referencia a períodos históricos, como el antiguo Egipto, Grecia, -con un clásico de Norman Morell, inspirado en los vestidos plisados al estilo griego de Madame Grès- y Bizancio.

Izda: Vestido plisado de punto de seda Mme. Grès, 1944. Dcha: Norman Morell, 1965. Crêpe de lana 

La muestra prosigue con un conjunto de lamé dorado que data de 1981, obra de Zandra Rhodes y un vestido de gasa de seda chiffon diseñado en 1999 por Alexander McQueen para Givenchy Couture, ambas piezas inspiradas en la moda isabelina del siglo XVI.  


Izda: Retrato de Isabel I. Dcha: Vestido de Alexander McQueen para Givenchy Couture, 1999

Posteriormente, nos encontramos con la moda de los siglos XVIII y XIX, dos ricas e inspiradoras etapas para los diseñadores contemporáneos.

Conjunto de Anna Sui, 1999-2000. Inspirado en los vestidos "a la polonesa" del siglo XVIII. Tafetán y bordados florales, denim y cuentas decorativas

Izda: Traje francés de Corte, ca. 1780. Dcha: Walter van Beirendonck. Rafia con bordado multicolor, organdí y algodón

Muchos diseños contemporáneos miran hacia atrás, incluyendo los estilos del pasado como una parte del proceso creativo. De este modo, nacen interesantes reinterpretaciones, en las cuales, tomando como eje un detalle o una silueta, surge un nuevo modelo en el que se mezclan pasado y presente.

Izda: Georges Rouget. Las señoritas Mollien, 1811. Dcha: Norman Morell, 1962. Crêpe de lana y satén




A mediados del siglo XIX, con la aparición de la crinolina, las mujeres se liberaron de las pesadas capas de enaguas, que hasta entonces habían empleado para ahuecar sus voluminosas faldas. Curiosamente, un siglo después, en los años 50 del siglo XX, esta silueta con forma de reloj de arena, se repetiría de la mano de los grandes modistas franceses. Ejemplo de ello, lo podremos ver plasmado en un modelo de Anne Fogarty, de alrededor de 1950, y en el traje de noche del diseñador japonés Yoshiki Hishinuma, quien mezcla Oriente y Occidente con un guiño a las crinolinas de aquella época.

 
Izda: Le petit Courrier des dames, 1853. Dcha: Yoshiki Hishinuma. Polyester blanco y fucsia, con crinolina de nylon
  
El siglo XX ha despertado también en los diseñadores del presente, un renovado interés por los revivals de ciclos anteriores. Ejemplo de ello, lo encontramos en Yohji Yamamoto, quien en 2004 se inspiró en la silueta y materiales de un modelo de Paco Rabanne de 1968.



Izda: Paco Rabanne, 1968. Plástico y metal Dcha. Yohji Yamamoto, 2004. Metal y cambray
En el otoño de 2004, Nicolas Ghesquière diseñó para la Casa Balenciaga, un modelo en punto de algodón, con claras referencias a la moda de sólo dos décadas anteriores: el urbano estilo Grunge, originado en 1990.


Estilo Grunge. Marc Jacobs para Perri Ellis, 1992
Nicolás Guesquière para Balenciaga, 2004. Punto de lana y algodón.


El pasado, ya sea lejano o reciente, continúa fascinando a profesores, estudiantes y diseñadores. Siluetas y detalles históricos proporcionan un rico territorio para la reinterpretación, e incluso para la innovación.

El diseñador de vanguardia Yohji Yamamoto dijo en una ocasión:     "Para ir hacia el futuro, es necesario mirar hacia el pasado"


La exposición incluye obras de diseñadores innovadores, como Norman Norell, Yves Saint Laurent, Anna Sui, Nicolas Ghesquière, Walter Van Beirendonck, y el artista Cat Chow entre otros








Comisaria de la exposición: Jennifer Farley
Textiles: Lynn Weidner
Accesorios: Colleen Hill. 
Imágenes cortesía de Museum at FIT
Todos los objetos de la exposición pertenecen a la colección del Museum at FIT.


Agradecimientos:  

Judith Schwantes. Press Assistant, Media Relations. Fashion Institute of Technology
María CartagenaOne Style at A Time