miércoles, 14 de septiembre de 2016

EL MUSEO TEXTIL DE CHOLET

El pasado verano tuve la oportunidad de visitar el Museo del Textil y de la Moda de Cholet, ciudad ubicada a 50 km de Nantes, en la región del País del Loira.


El museo se ubica en una antigua fábrica de blanqueamiento textil, construida en 1881 por Calixto Ouvrad, y situada junto al río Sauvageau. Según los deseos de Ouvrad, la fábrica se diseñó buscando una estética que contribuyese a dar esplendor, y buena reputación a la industria textil de Cholet y de toda la región.



Operarios de la fábrica de hilatura "Richard Frères" 


El Musèe du Textile et de la Mode de Cholet fue inaugurado en 1995. En sus enormes salas de exposición permanente, podréis contemplar la historia de la industria textil de la región, así como su evolución a partir del siglo XVIII, -donde la manufactura era artesanal- pasando por la época la Revolución Industrial del siglo XIX, que trajo consigo la mecanización de los procesos textiles, así como su imparable evolución a lo largo del siglo XX. 



Cardadora manual, principios del siglo XX


El torno de hilar y el huso doméstico


Lanzaderas, 1780-1960
Telar doméstico
El museo te da la oportunidad, de conocer y comprender la historia del complejo proceso que se inicia con la fibra y la hilatura, hasta la elaboración de tejido en el telar. Concluyendo con los diversos procesos de acabado que se aplican posteriormente.



Materia prima: Bala de algodón de 250 Kg
Las importaciones masivas de algodón por parte de Francia durante el siglo XVIII, se explican en parte por el efecto que produjo la pujante moda de las "Indianas" (tejido de algodón estampado), y por el desarrollo del comercio con África y América.



Proceso de blanqueamiento de los hilos y tejidos


Las operaciones de tintura y blanqueamiento vienen determinados según el tipo de tejido. El "gran blanco", especialidad de Cholet, se reservaba para los tejidos de lino.



Los acabados modifican el aspecto de las fibras en crudo, aportándoles suavidad, flexibilidad y brillo. 


La sala nos muestra los diversos procesos de acabado que se aplicaban para ennoblecer los tejidos

El aumento de la producción de tejidos obtenidos gracias a los telares mecánicos, hizo que las fábricas de blanqueamiento se mecanizaran también, incorporando mejoras en la producción. 

Cubeta de piedra donde se introducían los hilos en cloro

Laminadora

Calandria de finales del siglo XIX
Una zona particularmente interesante del museo, es la dedicada a la historia de los tintes naturales y químicos que se empleaban en la industria textil. Los primeros colorantes provenían de materias vegetales, minerales y animales. A partir de 1856, las empresas químicas difunden cartas de colores que presentan los colorantes preparados para su empleo. Sin embargo, no todos los colores figuraban en los catálogos, lo que obligaba entonces al tintorero, a emplear toda su destreza empírica para obtenerlos a base de combinaciones entre los mismos.





La industria naciente de la química, pronto se alió con la industria textil, que siempre estaba al acecho de las innovaciones. Tenemos el ejemplo del célebre químico Berthollet, quien se interesó por la acción oxidante del cloro, divisando un uso posible para el blanqueo de tejidos. En 1784, desarrolló una solución líquida clorada a la que denominó "Licor de Berthollet". Aquel gas cloro permitía blanquear en pocos minutos una superficie que hubiese requerido de meses de trabajo según los métodos tradicionales.

Trabajadores del taller de tintura "Richard Frères", 1894
Imagen Archivo Municipal de Cholet
Sin embargo, los vapores que emanaban del gas cloro eran muy tóxicos. Trabajar en aquellas salas sin apenas ventilación, y con una atmósfera húmeda, era muy penoso para los trabajadores, que carecían de mascarillas ni guantes. Para protegerse de las salpicaduras, tan solo llevaban delantales elaborados con sacos. Por la prensa local de la época, se sabe que a menudo ocurrían accidentes laborales de diversa gravedad.

Para evitar resbalar en el suelo de piedra mojada, los trabajadores llevaban zuecos de madera con suela de caucho. 

Antes de terminar la visita al recinto museístico, debemos dar un paseo por el jardín textil, donde nos sorprenderemos con una gran cantidad de plantas, flores y árboles. Especies de las que se obtienen fibras como el lino o el algodón, y plantas con cualidades tintóreas.

Señalética que indica las diversas zonas del museo.

Detalle del jardín textil

Lino (Linum Usitatissimum).
De sus tallos se extraen las fibras del lino


"Ceillet d´Inde" (Tagetes Petula).
Sus flores se emplean para obtener un vivo color naranja


Castaño (Castanea sativa)
De su corteza se extraen taninos de un rico color rojo

Por último, añadir que en la sala de exposiciones temporales, el museo suele organizar citas con la Moda. En aquella ocasión, la muestra estaba dedicada a la Historia de la Moda entre 1850 y 1950.



Son tantas las fotografías obtenidas en este interesantísimo museo, que iré añadiendo poco a poco las que faltan, a través de la página de  Facebook: @HistoriadelaModaylosTejidos adscrita a este blog.


Por último, recomendar la visita a este precioso museo. Imprescindible para todos aquellos interesados en la historia textil en general, y de esta hermosa región francesa en particular.


Fotografías: Karin Wachtendorff









3 comentarios:

  1. Que interesante, las fotos son super curiosas, y lo del jardín textil, no sabía que del castaño se sacaba esa tonalidad.
    Un saludo.

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