viernes, 20 de diciembre de 2019

LA MODA DE LAS PRIMERAS DAMAS

Mi buena amiga Roxana Urrutia, visitó hace poco el "National Museum of American History" de la ciudad de  Washington DC. Cuando comprobó que en una de sus múltiples salas, (la correspondiente al Smithsonian Institute) había una exposición permanente, dedicada a exhibir los trajes que pertenecieron a las primeras damas norteamericanas, sin dudarlo un momento, tomó fotografías para enviármelas.


Fachada exterior del museo
La colección de vestidos de las primeras damas, se inició con un objetivo simple: la obtención de un traje por cada anfitriona que ocupó la casa de gobierno, con la finalidad de crear una exposición de atuendos históricos. Esta iniciativa terminó convirtiéndose en un símbolo nacional, y en uno de los eventos más destacados de muchas visitas al Smithsonian. La muestra original, denominada "Colección de Trajes de Época", incluía los trajes de las esposas de los presidentes, así como las de otras mujeres de la familia que ejercieron como anfitrionas de la Casa Blanca. 

A medida que la popularidad de la misma ha crecido, también lo ha hecho la ceremonia en torno a las donaciones. Actualmente, las presentaciones de vestidos modernos son eventos mediáticos, que publicitan tanto al Smithsonian como a la Primera Dama.


La actual exposición, que ahora se denomina "The First Ladies" presenta más de dos docenas de vestidos de la colección la cual abarca casi 100 años de moda, incluyendo entre otros muchos, los empleados ​​por Frances Cleveland, Lou Hoover, Jacqueline Kennedy, Laura Bush, Michelle Obama, hasta la actual primera dama Melania Trump, cuyo vestido se incorporó en 2017.

La historia de esta sorprendente colección comenzó a principios del siglo XX, cuando la primera dama, Helen Taft, apoyó con entusiasmo el proyecto de crear la originaria "Colección de Trajes de Época". Su contribución consistió en el vestido que llevaba para la presentación inaugural de su esposo en 1909. Su elección estableció un precedente para sus sucesoras, las cuales también donaron los vestidos empleados en los respectivos bailes inaugurales.


Helen Taft en 1909 con su vestido para la gala inaugural
Imagen cortesía de la biblioteca del Congreso

Vestido de Helen Taft, 1909


El vestido de Helen Taft, data del año 1909. Confeccionado en gasa de seda blanca, se adorna con aplicaciones bordadas, formando flores en hilos metálicos, con adornos de pedrería y cuentas. Fue elaborado por la Compañía Frances Smith. La tela y los bordados se han decolorado, y la mayoría de las partes de la falda fueron reemplazadas en la década de 1940, como parte de un esfuerzo de conservación.




A continuación, os muestro una selección de algunos de esos maravillosos vestidos que se pueden contemplar en dicha exposición. En la misma, destacan especialmente los llevados por Dolley Madison, Mary Lincoln, Edith Roosevelt y Lady Bird Johnson. Cuatro primeras damas que no se limitaron a ser las esposas de los presidentes, sino que diseñaron sus propias formas de manejar la Casa Blanca, la familia, los partidos y la política. En diferentes momentos y circunstancias, elaboraron roles importantes que les permitieran servir mejor al presidente y al país. Estableciendo un modelo a seguir para las demás.


DOLLEY MADISON (1768-1849)

Dolley Madison era la embajadora de buena voluntad de la administración Madison. Una figura popular en una sociedad ferozmente partidaria de Washington. Usó sus habilidades como anfitriona para ganar apoyo para el presidente y silenciar a la oposición.

Vestidos que pertenecieron a Dolley Madison
Izda, 1810. Dcha. 1840

Bata de seda bordada, 1810
Esta bata de satén de seda de Dolley Madison tiene un bordado realizado a mano, de flores, mariposas, libélulas y aves fénix. Es típica del estilo preponderante de fines de la década de 1810.

Retrato, abanico y zapatillas de seda de Dolley Madison

En el más tradicional de sus papeles, las primeras damas luchan por emular a Dolley Madison, la “reina republicana”, quien se hizo famosa por sus fiestas, elegantes y "políticamente fructíferas". Dolley era la embajadora de buena voluntad de la administración de Madison. Una figura popular en la sociedad ferozmente partidaria de Washington. Usó sus habilidades como anfitriona para ganar apoyo para el presidente y silenciar a la oposición.

MARY TODD LINCOLN (1818-1882)

Mary Lincoln fotografiada en 1862 por Mathew Brady

Mary Lincoln había sido la primera dama por poco más de un mes cuando Fort Sumter, Carolina del Sur, fue atacada el 12 de abril, dando comienzo a la Guerra Civil. Con el país en crisis, era más importante que nunca asegurar al pueblo estadounidense y a los gobiernos extranjeros, que la Unión prevalecería. Creyendo que la Casa Blanca y la primera dama serían símbolos de la Unión y su causa, la Sra. Lincoln construyó un programa de trabajo destinado a infundir confianza.


Mary Lincoln vistió este conjunto de terciopelo de seda color violeta. Data de la década de los años 60 del siglo XIX. Compuesto de falda y dos cuerpos distintos del mismo tejido, e intercambiables para el día o la noche. 

Cuerpo para el día

Las tres piezas están ribeteadas con vivos de satén blanco.El cuerpo para día está adornado con botones de madreperla. El cuello de encaje es de la época, pero no es el original.


 El cuerpo para noche está adornado con encaje y trenza con flecos de chenilla

Elizabeth Keckly 




Se cree que el vestido  fue confeccionado por una modista afroamericana, llamada Elizabeth Keckly y fue estrenado por la primera dama durante la temporada social de invierno de 1861-62.






EDITH CAROW ROOSEVELT ( 1861-1848)


Edith Carow Roosvelt, 1903


La gerencia de Edith Roosevelt, marcó un punto de inflexión hacia la definición de los deberes de la primera dama, como un trabajo real que requiere de apoyo profesional. Para poder dedicar más tiempo a su familia, la Sra. Roosevelt manejó sus responsabilidades en la Casa Blanca con un estilo profesional, estableciendo pautas y delegando detalles a expertos.


Además, cabe añadir que Edith Roosvelt contribuyó a la finalización del conflicto bélico entre Rusia y Japón en 1905. Generalmente, el papel político de las esposas de los presidentes norteamericanos, se limitaba a ofrecer opiniones en privado para alejarles de decisiones impulsivas. Edith colaboró activamente, ofreciendo a Theodore Roosvelt, la correspondencia personal que ella había mantenido con el diplomático británico Cecil Spring-Rice, y el embajador estadounidense en Londres, Whitelaw Reid. La valiosa información que ella obtuvo contribuyó a que su marido pudiera mediar en la resolución del conflicto.


Vestido de la gala inaugural, empleado por Edith Roosvelt, 1905

El vestido consta de un cuerpo emballenado (que sustituye al original, que no se conserva) con escote en tul y encaje. La falda,  de seda brocada en color azul hielo con hilos metálicos, representando plumas y pájaros. El patrón del diseño textil fue destruido para que no pudiera copiarse.





LADY BIRD JOHNSON (1912-2007)


Lady Bird vestida para la Gala Inaugural, 1963 

Lady Bird (su apodo) Johnson quería ser una "primera dama útil". Tan comprometida como el presidente, identificó las áreas en las que sentía que podía hacer una mejor contribución personal. Ella hizo del "embellecimiento" su proyecto distintivo, y amplió su personal del ala este para apoyar proyectos para luchar contra la pobreza. Era la primera vez que una primera dama se mezclaba tan perfectamente con los objetivos de la administración presidencial.

Durante su etapa como primera dama, se dedicó a la protección del medioambiente, y creó un proyecto para embellecer la ciudad de Washington DC, mejorando sus condiciones de habitabilidad. También apoyó el plan Head Start, para acabar con el estado de pobreza de los niños necesitados, facilitándoles hogares de acogida. Nombró secretaria de prensa y jefa de su personal por primera vez a una mujer, Liz Carpenter, una compañera de la Universidad.




La Sra. Johnson donó en 1965 el conjunto que lució para la gala inaugural. El mismo, de gran sobriedad, muestra la línea trapecio tan de moda en los años 60. Confeccionado en raso de color amarillo brillante, consta de un abrigo con cuello chimenea, manga corta ribeteada de visón, y un vestido largo de talle ligeramente alto, confeccionado en el mismo tejido.




Volviendo al presente, señalar que la última adquisición, data de octubre de 2017, fecha en la que la actual Primera Dama, Melania Trump asistió a la ceremonia de presentación de su vestido de gala inaugural, para ser añadido a la colección.

Melania Trump, actual Primera Dama


El vestido, confeccionado en crepé de seda color vainilla, con hombros descubiertos, tiene una falda abierta por delante,con un ribete de volantes, que parten desde el escote, fluyendo hacia el bajo de la misma. Una delgada cinta de color rojo ata la cintura formando un pequeño lazo . Fue diseñado por Hervé Pierre en colaboración con Melania Trump y ahora se exhibe en el centro de la exposición First Ladies del museo.



Para finalizar este post, y como dato histórico, quiero mostraros el vestido más antiguo de una primera dama norteamericana (la primera) que conserva el Smithsonian Institute. Perteneció a Martha Washington, y data de principios de la década de 1780. Confeccionado en tafetán de seda pintado a mano, con un diseño de flores, mariposas y otros insectos. El cuello y los puños son reproducciones.




Martha Washington, mujer enérgica, de carácter alegre y excelente anfitriona, sabía que su papel como Primera Dama constituiría un referente para las esposas de los presidentes sucesivos. Una de sus aportaciones, fue la de celebrar una recepción semanal en la mansión presidencial.Allí acudían asistían miembros del Congreso, dignatarios visitantes, y los ciudadanos de la comunidad local que lo desearan. Era una forma de demostrar al pueblo, que el nuevo gobierno estaría cerca de la gente, y que atendería sus necesidades.







Agradecimientos

Roxana Urrutia



























4 comentarios: