En la Europa del último cuarto del siglo XIX, las damas elegantes que seguían la moda, se ponían un tipo de botina bordada para asistir a las representaciones operísticas. Eran las llamadas popularmente "botas de ópera",
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| Botas de ópera. Ca. 1880 |
Las "botas de ópera" era muy caras y exquisitas, confeccionadas y bordadas a mano por los "bottiers", zapateros cualificados que se encargaban de diseñar el calzado apropiado para complementar los lujosos trajes de los grandes creadores de la época, como Charles Frederick Worth o Lady Duff Gordon.
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| Bota de ópera. Ca. 1875 |
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| Botas de ópera. Ca. 1880 |
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| Botas de ópera. Ca. 1890 |
Fue tal la relevancia y el reconocimento social que adquirió el trabajo de los bottiers, que dejaron de ser considerados meros artesanos para elevarse y alcanzar la categoría de "creadores". A partir de entonces, dejaron sus firmas en el interior de los zapatos para ser recordados como artistas con nombre propio.



