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domingo, 11 de noviembre de 2012

MODA EN LOS MUSEOS: EL MUSEO D´ORSAY DE PARÍS

Acabo de regresar de mi última escapada a París, ciudad que me fascina y que visito siempre que puedo. En esta ocasión, realicé un viaje relámpago para visitar la exposición denominada "L´Impressionisme et la Mode", que actualmente se celebra en el Museo d´Orsay. Posteriormente viajará a los Estados Unidos para ser expuesta en Nueva York y Chicago.

  
Tengo que decir que la visita ha superado todas mis expectativas. Pude disfrutar de las obras de los pintores más relevantes del movimiento Impresionista, como Manet, Monet, Degas, Renoir, y de mis adoradas Berthe Morisot y Mary Cassat entre otros.


La exposición cuenta también con fotografías y grabados de moda. Ambos elementos constituyeron un claro referente en los retratos impresionistas.
Eugène Disdèri, La Comptese de Meyendorff et sa mère, 1858. Colección Museo d´Orsay
Grabados de moda



Renoir. Retrato de Mme. Charpentier y sus hijas, 1878. Metropolitan Museum, Nueva York 




Para posar en este retrato de familia pintado por Renoir, la señora Charpentier eligió un vestido negro, de organza de seda, escote cuadrado, y adornos de guipur, terciopelo y chantilly. Es un buen ejemplo del vestido de recepción que se ponía una anfitriona parisina que mantenía un salón. Este tipo de vestidos también se llevaban para asistir a una cena o al teatro.



Traje de tarde, ca. 1880. Faya y seda brochada en azul real
Renoir. La Parisienne, 1874. National Museum Wales

























Los impresionistas amaban el color, y los audaces tonos de los vestidos femeninos -obtenidos gracias a los nuevos colorantes químicos- cobraron un protagonismo esencial en los retratos, donde las modelos lucían vistosos trajes de recibir profusamente decorados con volantes, drapeados, cintas y encajes, tal y como dictaba la moda del momento. La confección de este tipo de vestidos de ciudad, requería de la habilidad de sastres y modistas, aunque en ocasiones, las damas los adquirían en los grandes almacenes parisinos.




A. Bartholomé. En el invernadero, ca. 1881. Museo d´Orsay
Retrato junto a la vitrina del modelo original

Algodón blanco y violeta con estampado de rayas y lunares

Este enorme retrato me llamó especialmente la atención, ya que se conserva el modelo original que llevaba la sra. Bartholomé cuando posó para él. Fue donado al Museo d´Orsay en 1990 por la Sociedad de Amigos del museo. Al año siguiente, la galería Bailly donó el vestido. 



Vestidos de verano de muselina de algodón, ca. 1866

Berthe Morisot. Las dos hermanas, 1869. Washington, National Gallery of Art

Las modelos pintadas por Morisot, posan con sendos vestidos de verano de muselina de algodón, cuyo delicado estampado consiste en pequeñas florecillas azules sobre fondo blanco. Las cotonadas estaban de moda en el siglo XIX, pues eran ligeras e ideales para los trajes de día.


Tissot. Retrato, 1876. Tate, Londres
Traje de tarde, ca.1876. Gasa y algodón
















Tissot. Julliet, exemple de portrait, 1878. Cleveland Museum of Art
En la exposición podréis contemplar obras de pintores que no pertenecieron al círculo impresionista, que incluso estaban alejados de su estética, como Alfred Stevens o James Tissot. Sin embargo, se ha considerado incluirlos por la minuciosa recreación que hicieron de la indumentaria femenina, donde aparece representada como un símbolo de estatus social, e incluso como un elemento de seducción.


"La toilette est, tout à la fois, une science, un art, une habitude, un sentiment""
(Honoré de Balzac)



Vestido de verano, ca. 1878. Raso de algodón con pequeñas flores polícromas estampadas, adornos de encaje mecánico
 
Manet. La Primavera, 1881. Colección particular
Los complementos, también presentes en la pintura impresionista, se revelan como un elementos fundamentales para identificar a la mujer parisina, que se distingue de las demás por la sofisticación de su indumentaria. En la exposición podréis contemplar zapatos, sombreros, abanicos y sombrillas. La moda francesa más refinada, dictaba que los complementos debían ir a juego con los tonos del vestido.

Sombrero y zapatos, ca. 1875-1885


Finalmente, la moda masculina también tiene representación -aunque muy limitada-, en esta interesantísima exposición.

Degas. Retrato en la Bolsa, 1878-1879. Museo d´Orsay
Vitrina con moda masculina y complementos
   
Chistera,1880. Metropiltan Museum, Nueva York



Por último, quiero recomendar a todos los que tengan pensado desplazarse hasta París, que no dejen de visitar el Museo d´Orsay, pues en esta exposición se unen de forma magistral el arte de la PINTURA con el arte de la MODA.


 

* La exposición ha sido organizada de forma conjunta por el Museo d´Orsay de París, el Metropolitan Museum de Nueva York y el Instituto de Arte de Chicago
* Además, ha contado con la colaboración excepcional del Galliera-Museo de la Moda de París, que ha cedido la mayoría de los vestidos y complementos

* Comisarios: Gloria Room, Guy Cogeval, Philippe Thiébaut y Susan Alyson Stein