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viernes, 29 de diciembre de 2017

EL JAPONISMO EN LA MODA OCCIDENTAL II

Cierro el año 2017 con la segunda entrega dedicada a la moda de los kimonos, que en el siglo XIX se elaboraban en Japón, especialmente para la clientela europea.


Detalle del kimono bordado.
Colección Lolita Beautell

Como ya os conté en mi post anterior, el interés de los europeos por el arte y la moda japonesa, se inició a mediados del siglo XIX, cuando las estampas japonesas comenzaron a circular por toda Europa. Se inicia entonces un nuevo estilo denominado "japoniseries".

Hoy quiero mostraros otro de los fantásticos kimonos-bata elaborados en Japón para el mercado europeo. Perteneciente a a la colección de Lolita Beautell. La prenda era de su abuela, al igual que el anterior.

Espalda
Colección Lolita Beautell

Se trata de una maravillosa prenda confeccionada en raso de seda color negro, con bordados realizados a mano con hilos de seda polícromos. 

Detalle de la espalda, que presenta una mayor profusión de bordados
Colección Lolita Beautell


Detalle del extraordinario bordado realizado a mano, representando peonías
Colección Lolita Beautell

Detalle del bordado de las peonías, donde apreciamos la precisión y perfeccionismo del bordado
Colección Lolita Beautell


Al igual que el anterior, es muy posible que ambos kimonos fuesen adquiridos al mismo tiempo por la abuela de Beautell, a fines del siglo XIX en París. En este caso, se observa que presenta mayores desgastes que el anterior, por lo que es probable que le gustase más, o le resultara más cómodo, y que por ello lo emplease más. No obstante, presenta buenas condiciones de conservación.

La parte delantera presenta menos bordados, pues la mayoría se concentra en la espalda
Colección Lolita Beautell
                                                         


Detalle del "obi" bordado que se anuda por delante
Colección Lolita Beautell


El "obi" se remata con flecos de hilos de seda, lo que nos recuerda a los mantones de Manila
Colección Lolita Beautell

Los bordados -de una extraordinaria belleza-, presentan grandes y hermosos motivos florales, que se entrelazan con un brillante colorido que destaca sobre el negro del raso. El resultado estético es insuperable.

La iconografía que presenta la ornamentación de la prenda es realmente interesante. En este kimono, abundan diferentes tipos de flores, cada una de ellas con su propia simbología. Destacando principalmente las peonías, crisantemos, y la flor del cerezo.

No debemos olvidar que la cultura y filosofía japonesas van ligadas a la Naturaleza. Las flores en especial, se asocian con la creencia de que la vida es un capítulo transitorio y efímero. Por esta importancia que tienen en su cultura, las flores aparecen a menudo representadas en la indumentaria tradicional japonesa.


La flor del cerezo representa la transitoriedad de la vida, concepto íntimamente ligado a las enseñanzas del budismo.


El crisantemo es signo de longevidad en la cultura japonesa.
La leyenda indica que esta flor guarda el secreto de la vida eterna

Las peonías representan la riqueza y la prosperidad para los japoneses


Entre las flores, destaca la enorme figura bordada de un faisán

El simbolismo de las aves en Japón también es muy especial, pues en general, son portadoras de buenas noticias. En este caso, en el kimono se resalta la figura de un hermoso faisán, asociado al poder y la abundancia.

Por último, y para concluir este post, quiero mostraros un kimono  muy similar en cuanto a su forma, que data aproximadamente de 1885. Lo encontré buceando en las colecciones del LACMA (Los Angeles County Museum of Art). Otro modelo que nos demuestra la enorme aceptación y difusión que este tipo de prendas tuvo en Occidente.

Colección LACMA

Colección LACMA

Detalle del delicado bordado
Las delicadas y uniformes puntadas demuestran la maestría de los bordadores

Colección LACMA
Confeccionado en crepé de seda, con bordados en hilo de seda. El "obi" aparece rematado en sus extremos con flecos de seda anudados.

Las imágenes nos dan una idea del aspecto que tenían aquellas  elegantes damas en los interiores domésticos. Cuando se ponían el kimono-bata sobre el corsé y las enaguas. El resultado era una exquisita y curiosa combinación, entre las estéticas de Oriente y Occidente.



Agradecimientos

Lolita Beautell
Ana González-Moro
LACMA 






martes, 21 de noviembre de 2017

EL JAPONISMO EN LA MODA OCCIDENTAL I

El interés europeo por el arte japonés se inició a mediados del siglo XIX, cuando, gracias al comercio con Oriente, comenzaron a circular por Londres y París, estampas que reproducían grabados japoneses. Pintores, arquitectos y diseñadores comenzaron a incluir en sus obras un nuevo estilo, que se denominó japoniseries. 

James Tissot: "La japonesa en el baño", 1864


Portada de la revista francesa "Le Japon artistique", 1891

Aquel estilo lo inundó todo; la decoración y mobiliario en los interiores domésticos, publicaciones de todo tipo, hasta la música. Perdurando en el tiempo hasta la primera década del siglo XX.


Alfred Stevens: "Dama con muñeca japonesa", 1894

W. M. Paxton: "La sirvienta", 1910
La implantación del japonismo en la moda femenina se estableció algunos años más tarde, durante la Exposición Universal de París, celebrada en 1867. A partir de ese momento, Japón comenzó a exportar masivamente kimonos femeninos creados por, y para el mercado europeo. Las mujeres de la alta burguesía, adoraban vestirse con aquellos hermosos kimonos de suave y delicada seda. Los empleaban en el hogar, como prenda de tocador, para recibir visitas, o los transformaban como prendas de exterior.


Courtois: "Joven con kimono", 1890

Alfred Henry Maurer: "Mujer joven con kimono", 1901


Con esta introducción, hoy quiero mostraros de cerca uno de esos kimonos japoneses importados a Europa. Prendas adaptadas al gusto europeo. Sin embargo, no estaban al alcance de cualquier bolsillo, dado su elevado precio.

Colección Lolita Beautell

Colección Lolita Beautell
Se trata de un exquisito kimono de raso blanco de seda, que perteneció a la abuela de la coleccionista Lolita Beautell. 

Detalle del cuello y del cinturón "obi" que lo complementa
El kimono está profusamente decorado, a base de bordados elaborados con hilos de seda polícromos. Su rica ornamentación, y el "horror vacui" que presenta, nos indican el laborioso trabajo que debió suponer su elaboración. 

Colección Lolita Beautell
Es muy posible que la abuela de la sra. Beautell lo adquiriese a finales del siglo XIX en París. Seguramente lo empleó como bata para levantarse o para estar en casa. Lolita lo conserva en magníficas condiciones, a pesar de que la prenda tiene más de cien años de antigüedad.


Colección Lolita Beautell
El Museo V&A de Londres, posee un kimono de similares características en su colección, datado entre 1895-1904. 

Colección Lolita Beautell


La iconografía que presentan los bordados es muy rica y variada, pues se desarrollan diversas escenas, donde se nos muestran personajes, tanto masculinos como femeninos en  diferentes actitudes. Algunas relacionadas con lo que parece el sintoísmo popular. Como fondo, podemos observar elementos arquitectónicos que representan templos, así como una variada fauna y flora.

Colección Lolita Beautell

La riqueza cromática destaca sobre el fondo blanco del raso. Oscilando entre suaves tonos pastel, que contrastan con vivas tonalidades naranja, rosa fucsia, violeta y turquesa.


Detalle de una de las amplias mangas


Detalle de las delicadas puntadas que conforman los bordados



Como dato curioso, he observado que el kimono carece de etiqueta alguna. Sin embargo, en el forro interior (también de raso de seda) presenta lo que parecen letras, realizadas con puntadas de hilo blanco, pero son ilegibles.



En mi siguiente post, os mostraré otro de los magníficos kimonos que forma parte de la colección privada de Lolita Beautell, y que data de la misma época...




martes, 29 de abril de 2014

MODA EN EL CINE: MRS. HENDERSON PRESENTA

Hoy os presento otra de las películas que me ha cautivado: "Mrs Henderson presenta". No solo por su magnífica música, ambientación y vestuario, también por la entretenida historia que cuenta, hábilmente desarrollada por su director, Stephen Frears en el año 2005.



Con un impecable diseño de vestuario a cargo de la oscarizada Sandy Powell, la historia transcurre en Londres, iniciándose en el año 1937, hasta los años finales de la Segunda Guerra Mundial. 

Los sombreros femeninos que aparecen en la película llamaron poderosamente mi atención por su gran belleza, con sus formas ondulantes, eran extraordinariamente elegantes.








Mrs. Henderson (Judi Dench), es una elegante señora de la alta sociedad londinense


El vestuario está muy cuidado, Sandy Powell es una gran perfeccionista, siendo difícil encontrar elementos anacrónicos, por lo que resulta muy ilustrativo de la moda de la época. En la película aparecen todo tipo de prendas; indumentaria femenina y masculina de las clases media y alta, ropa interior, uniformes, complementos de todo tipo, hasta vestuario escénico, pues la historia (basada en hechos reales) se desarrolla en un mítico teatro de variedades del Soho londinense.


Bañadores de punto, y e indumentaria para  la playa de los años 30

Prendas de baile y zapatos de claqué

Prendas de baile de inspiración española



Ropa interior

Peinados y maquillaje muy cuidados




Los collares y pendientes están elegidos con gran acierto

Peinado de los años 40

Powell se recrea en los detalles, eligiendo tejidos adecuados a la época y a la clase social de los personajes
Esta bata de seda con delicados bordados florales es especialmente interesante

Uno de los aspectos a los que concedo gran importancia, y en el que siempre me fijo cuando veo una película de temática histórica, es en la calidad de los tejidos, en los estampados y en sus colores, si son adecuados a la época o no. 



La película termina en los años 40, en plena Segunda Guerra Mundial, cuando la mujeres se vieron obligadas a suplir la falta de medios con mucha imaginación. Os la recomiendo si os gusta la historia y la moda de aquellos años, es una tragicomedia  muy entretenida, con una estética muy cuidada con la que disfrutaréis mucho.