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lunes, 23 de abril de 2018

HISTORIA DE LOS TEJIDOS Y BORDADOS TRADICIONALES DE CHIPRE

Hace algunas semanas, me puse en contacto con la Excma. Sra. Dña. Koula Sophianou, embajadora de Chipre en España, quien tuvo la gentileza de enviarme abundante información, sobre la historia de la indumentaria y los tejidos tradicionales de su país. Previamente había visto algunas imágenes, llamándome la atención los trajes típicos, así como los maravillosos bordados y encajes que allí se realizan. Por lo cual me decidí a escribir este post, con el objeto de darlos a conocer entre mis seguidores. Como el tema es sumamente amplio, he decidido dividirlo en dos partes. En ésta, la primera, quiero mostraros la historia de los tejidos y bordados. En la segunda, me dedicaré a los  encajes y trajes tradicionales.


Telar horizontal chipriota

TEJIDOS

El arte de la tejeduría se conoce en la isla de Chipre desde la Antigüedad. Sin embargo, la época de mayor florecimiento se produjo en la Edad Media, durante el reinado de Guido de Lusignan, primer rey de Chipre (siglo XII). A lo largo de tres siglos, Famagusta y Nicosia continuaron siendo los mayores centros de producción textil.
Durante la dominación otomana, la industria artesanal de la tejeduría se perdió, hasta el punto de dejar de exportar tejidos, pasando a exportar solo materias primas producidas en Chipre, como la seda, el algodón y la lana. No obstante, algunos telares domésticos lograron sobrevivir, -aunque con algunas modificaciones- hasta las primeras décadas del siglo XX. La mayoría de las mujeres de las zonas rurales, poseían un telar en su hogar con el que atendían a las necesidades de la familia. Así, generación tras generación, esta tradición fue perdurando y pasando de madres a hijas.


"Marathasa", tejido de lana y algodón que se elabora en Nicosia 

"Lefkonoitziatika", tejido de lino a rayas. Región de Mesaoria


LA SEDA 

El arte de la sericultura comienza a desarrollarse en Chipre en época bizantina, periodo en el cual se elaboraban hermosos t
ejidos de seda, que se emplearon en la confección de lujosos trajes. Esta industria alcanzó gran arraigo a través de los siglos, hasta el punto de  convertir a Chipre en uno de los centros más importantes de producción sedera. Algo que no es de extrañar, tratándose de un país situado en el corazón del Mediterráneo oriental.


Lanzadera con hilos de seda, tejido y bordado chipriota

Durante el dominio británico de la isla, -periodo comprendido entre 1878 y 1960- Chipre se convierte, para el Imperio británico, en el segundo país productor de seda después de la India. Los ingleses, impresionados por la calidad de la seda de Chipre, impulsaron el desarrollo y modernización, de la sericultura y la producción de tejidos de seda. Sin embargo, el declive llegaría en 1974, cuando los tejedores -por motivos políticos, económicos y sociales- se vieron abocados al abandono de su arte.


Tejido de seda bordada a mano



BORDADOS 

En cuanto al bordado popular, éste es muy rico y variado, constituyendo una de las manifestaciones más importantes dentro del arte textil chipriota. Aunque no se sabe a ciencia cierta, cuando apareció por vez primera vez el bordado en Chipre, algunos autores creen que era conocido ya desde la Antigüedad. 


Diversas tipologías de bordados tradicionales chipriotas

Bordado tradicional denominado "Chevret"


La información histórica sugiere que en época bizantina, el bordado se empleaba para decorar ricas vestiduras de seda con elaborados bordados polícromos, cuyos patrones se basaban principalmente en motivos vegetales de gran realismo y plasticidad. Los bordados se realizaban con hilos de seda, combinados además, con hilos de oro, denominados "oro de Chipre". 


Detalle de un bordado "Chevret" con bordado ornamental de hilos de oro

El "oro de Chipre", consistía en una tira estrecha y fina de oro, muy flexible, que se enrollaba sobre un alma de lino o seda. Este tipo de entorchados, alcanzó gran fama y renombre en Europa por su extraordinaria calidad. 

Según el investigador M. Ritcher, estos elementos se relacionan directamente con los valiosos bordados realizados en prendas litúrgicas bizantinas, elaboradas en Constantinopla entre los siglos IV al XII. 

Ya en el siglo XVI,  los viajeros que visitaban Chipre, hablaban del delicado y elaborado arte del bordado chipriota. Por desgracia, las muestras más antiguas que se conservan pertenecen a los siglos XVIII y XIX.

Dentro de las diferentes categorías de bordados, éstos se pueden dividir en dos grandes apartados; los bordados en colores, y los bordados en blanco.


"Kotsiinoploumia" bordado realizado con hilo de seda en color rojo
 
Este tipo de bordado en hilo rojo, incluye a menudo motivos vegetales, asemejándose a los bordados italianos de las islas griegas. 


"Kotsiinoploumia" bordado en rojo sobre lino


Normalmente, los bordados se aplicaban en la ornamentación de los trajes tradicionales, así como en textiles para el hogar. También era frecuente ver en muchos hogares chipriotas, las paredes adornadas con bordados enmarcados, especialmente en Mesaoria. 


Bordado "Nube de colores" 

Vivos colores en motivos vegetales rodeaban frases alusivas a Dios, frases de bienvenida, proverbios o saludos.


Bordado "Nube de colores" 

En el caso de los bordados en blanco, debemos destacar el denominado "Lefkaritiko", pues es uno de los más típicos de Chipre, y uno de los que presenta mayor creatividad -por la gran variedad de puntos empleados, que llegan a contarse en más de 650 diseños- y calidad en su ejecución. La historia de estos bordados, nos cuenta que las mujeres aprendían a bordar desde niñas, y que año tras año, iban preparando su ajuar de ropa blanca bordada para el día de su boda. Por tanto, muchos tipos de puntos se transmitían de madres a hijas. Los primeros bordados se hicieron en algodón blanco de Chipre, aunque actualmente se realizan en lino.



Bordado en blanco "Lefkaritiko"

Muchas mujeres bordadoras encontraron en este tipo de arte, un medio de subsistencia, llegando a ser exportado. Según cuenta la tradición, en el siglo XV, Leonardo da Vinci visitó Chipre, y se llevó bordados de Lefkara a Italia, que actualmente se conservan en la Catedral de Milán. 


Bordado "Asplempses"

Por último, los "Amplempses" configuran un tipo de bordado en blanco que se combina con técnica de calado. Se realizaban en varias regiones de Chipre; desde Paphos a Karpasia, Solias y Marathasa. Según la arqueóloga Angeliki Pieridou, se considera el tipo de bordado chipriota más antiguo, y se asemeja a otros tipos de bordados, que podemos encontrar en otros países e islas del Mediterráneo oriental. Los dibujos que forman son geométricos y se disponen en zigzag. Hoy en día ya no se elaboran, pero forman una parte importante de la historia del bordado chipriota, pues se considera que fue el precursor del bordado Lefkari.

Bordado "Asplempses"



Termino aquí la primera parte de mi breve recorrido por la historia de la extensa, y rica cultura textil de Chipre. En mi próximo post, os mostraré los encajes y vestimentas tradicionales chipriotas. Piezas que aúnan y reflejan el extraordinario talento, habilidad y creatividad de las artesanas tejedoras, bordadoras y encajeras de la isla de Chipre.





Agradecimientos

-Excma. Sra. Dña. Koula Sophianou. Embajadora de la República de Chipre en España.

-Departamento de Energía, Comercio, Industria y Turismo de Chipre


Fuentes consultadas

Texto e imágenes: Centro de Artesanías de Chipre  www.mcit.gov.cy

- González Mena, Mª Ángeles: Catálogo de bordados. Instituto Valencia de D. Juan










jueves, 28 de abril de 2016

LA COLECCIÓN DE INDUMENTARIA HISTÓRICA DE FRANCISCO ZAMBRANA


Francisco Zambrana, seguidor de mi página de Facebook,  se puso en contacto conmigo para hablarme de su colección de indumentaria histórica. A lo largo de los años, ha logrado reunir más de 700 piezas de todo tipo. Nos ha contado su historia a través de esta entrevista que hemos ilustrado con algunas fotografías.

Imagen de la exposición "Fiesta y Simulacro". Málaga, 2007

¿Cómo comenzaste tu colección, y cómo has ido reuniéndola?
Desde muy niño fui dado a coleccionar diversos objetos de lo más variopinto, para mí era una forma de atesorar belleza; contaba con algunas piezas de indumentaria de familia, en concreto las ligas y guantes de novia de mi abuela, que se casó en 1935.


Mi abuela fue primera oficiala en una Casa de Modas de Málaga hasta que se casó. Su vestido de novia fue realizado en aquella casa, aunque desgraciadamente no se conserva, ya que ella misma lo acortó y tiñó de negro para luto.

Ya siendo un joven, conseguí adquirir algunas piezas en anticuarios y mercadillos, y al aparecer Internet en nuestro día a día, me abrió cientos de puertas, tanto para encontrar piezas en cualquier lugar del mundo, como para contactar con otros coleccionistas y estudiosos de la indumentaria histórica. Las salas de subastas también me han dado alguna que otra alegría. Cuando se adquieren, habitualmente no se conoce su procedencia, y las casas de subastas son muy discretas a la hora de revelar su origen. Sólo en el caso de las donaciones, se puede conocer la "historia" de la pieza.

Zapatos de Balenciaga que pertenecieron a la reina Fabiola de Bélgica, ca. 1970-71
Fueron donados por ella misma para una subasta benéfica.

¿De cuántas piezas se compone, y qué cronología abarca tu colección?
En la actualidad, la Colección de Indumentaria Histórica Francisco Zambrana-Málaga, consta de más de setecientas piezas (incluyendo accesorios) de indumentaria femenina, masculina e infantil, con un arco cronológico que abarca desde mediados del siglo XVIII a 1970. Fundamentalmente, se centra en la indumentaria burguesa o internacional, que ya es de por sí muy extensa. También poseo algunos uniformes militares y alguna pieza de indumentaria tradicional. La indumentaria femenina es la mejor representada en los siglos XIX  y XX, mientras que las piezas de vestuario masculino están mejor representadas en el siglo XVIII.


Conjunto masculino de 1790, que consta de casaca, calzón y chupa, confeccionado en seda exquisitamente bordada, que perteneció a un personaje ilustre de Galicia.

Detalle de los bordados de la casaca.

¿Cuál o cuáles son las piezas más significativas, aquellas que tienen un valor especial para ti?
Me maravillan dos pequeños fragmentos de lino de vendas de momias de más de cuatro mil años. Resulta increíble pensar que hayan sobrevivido a lo largo del tiempo, y que hayan formado parte de la historia del Antiguo Egipto. 

Como significativas, por un lado, las piezas que son de por sí importantes, como las del siglo XVIII, un conjunto de baile de Maison Worth de 1896, o las de Balenciaga Pedro Rodríguez. 
Por otro lado,  las que tienen para mí un valor sentimental, son el conjunto nupcial de mi madre, realizado por mi abuela en 1965. 



Conjunto de baile de la Maison Worth, ca. 1896. Perteneció a una familia aristocrática española que pasaba sus veranos en San Sebastián y Biarritz,  y que encargaba en París sus más ricos conjuntos. 





¿En cuántas exposiciones han participado las piezas de tu colección?
Piezas del siglo XVIII han participado en 2007 en la exposición “Fiesta y simulacro” en Málaga, dentro del programa de exposiciones “Andalucía Barroca” promovida por la Junta de Andalucía; las mismas piezas participaron posteriormente en la exposición “España 1808-1814, de súbditos a ciudadanos” celebrada en Toledo en 2008 y 2009, y producida por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el Ministerio de Cultura entre otros; para la exposición “Blanca y Radiante, de la invisibilidad a la presencia” en 2008, se cedieron diferentes piezas, un traje de novia de 1889, y accesorios, como un corsé de 1884 y un polisón. 

Exposición “Blanca y Radiante, de la invisibilidad a la presencia", 2008
Desde 2014 hasta el pasado mes de marzo, se han expuesto en una de las salas del Museo del Patrimonio Municipal de Málaga (MUPAM) el traje de baile de Worth de 1896 para ilustrar la fiesta burguesa, y un conjunto de blusa, falda y mantón de Manila de 1905 y 1910 respectivamente para ilustrar la fiesta popular.

Mantón de Manila, 1910 (MUPAM)
En marzo de 2015 se inauguró en el Museo Carmen Thyssen de Málaga, la exposición “Días de verano”, contando con varias piezas de la colección para su sala de contexto; un traje de verano de 1902-03, otro vestido de lino “garden party” de 1910, y dos trajes de baño de 1906-18, así como sombrillas y otros complementos. 

Al centro, Francisco, junto a la Baronesa Thyssen y el Alcalde de Málaga


¿Qué método de almacenamiento empleas para la conservación de las piezas?
El dedicarme profesionalmente a la Restauración y Conservación de obras de arte, y el haber realizado cursos sobre conservación textil, me ha ayudado a saber cómo proceder para conservarlas en las mejores condiciones. Las piezas que por su morfología y estado de conservación, permiten ser colgadas, se cuelgan en perchas acolchadas y protegidas con fundas de algodón o de polipropileno. Las más pesadas o delicadas, se almacenan en horizontal, en cajas de grandes dimensiones realizadas en cartón neutro.
Siempre están protegidas de la luz, y todas las piezas se desinsectan por anoxia antes de ser almacenadas, y periódicamente se controlan.  Los maniquíes y soportes expositivos son también fabricados para cada pieza, los realizo en materiales de museo.

Vestido de cóctel Eisa (Balenciaga). c.1953-55

Detalle de la etiqueta

¿Qué tipo de tejidos podemos encontrar en tu colección?
Fundamentalmente sedas, pero también algodón, lino y lana. En la indumentaria moderna están más presentes las sintéticas y artificiales. En cuánto a técnicas; encontramos tanto terciopelo, como damasco, tafetán y raso. Confecciones manuales, mecánicas y mixtas, así como bordados eruditos y populares. La mayoría de las piezas son en volumen. El textil plano está representado por los mantones de Manila, chales y mantillas de encaje. 




Vestido de novia. Pedro Rodríguez, 1957

Detalle de la etiqueta
Por último, hay algún dato interesante que quieras destacar o añadir.
El patrimonio textil en España ha sido infravalorado, muy al contrario de lo que sucede en otros países. Sin embargo, aunque tímidamente, parece que se comienza a poner en valor, los principales museos de este campo pasan calamidades, porque nuestra maltrecha cultura no les presta ni la atención, ni la dotación económica necesarias.


Zapatos femeninos 1790-95

Quitasol, 1851

Traje de recepción, 1876


"Una colección nunca está completa y siempre quedan lagunas. Las colecciones con el tiempo se van depurando, y se va siendo más selectivo. Lo más importante es la divulgación de las piezas que las componen, creo que los coleccionistas estamos obligados a ello". 

(Francisco Zambrana)














lunes, 28 de octubre de 2013

LA COLECCIÓN DE INDUMENTARIA RUSA DE NATALIA SHABELSKY

Concluyo aquí mi trilogía sobre moda rusa, iniciada con dos post dedicados a la figura de Alexandre Vassiliev; el primero, a su fabulosa colección de trajes antiguos, y el segundo a uno de sus libros, donde se analizaba la moda infantil en los tiempos de la Rusia Blanca.
Konstantin Makovski: "Muchacha hilando en la rueca"
Imagen via La Rusie d´Aujourd´hui 
En esta ocasión, me centraré en  la colección de indumentaria tradicional de los siglos XVIII y XIX,  que en su día formó la aristócrata rusa  Natalia Shabelsky (1841-1905). Para ello, he recurrido a las imágenes de una parte de esa colección, que actualmente se encuentra depositada en el Costume Institute, del Metropolitan Museum de Nueva York.


Traje y tocado femenino. Siglo XVIII
Colección Shabelski. MET Museum, Nueva York

Natalia Shabelsky fue una apasionada amante de la indumentaria tradicional de su país, hasta el punto de llevarle a recorrerlo entre 1870 y 1902. Años que dedicó a adquirir tejidos y prendas que empleaban las campesinas ricas, en las ocasiones festivas. Poco a poco, consiguió reunir una interesante y extensa colección, con piezas procedentes de todos los rincones de Rusia.

. Traje femenino. Colección Shabelski. Siglo XVIII.
MET Museum, Nueva York


Traje de novia con velo. Región de Uzbekistán.
Siglo XIX. Colección Shabelsky. MET Museum


Sarafán y tocado femenino. Siglo XIX
Colección Shabelsky. MET Museum, Nueva York

Bolsa de mano. Seda e hilos metálicos. Siglo XVIII
Colección Shabelsky. MET Museum, Nueva York


Pese a que  las distintas regiones rusas, presentan diferencias de tipo geográfico, climático, social y económico, existe una prenda femenina de uso común a casi todas ellas. Se trata del Sarafán, una especie de vestido largo y muy amplio con tirantes. Desde fines del siglo XVIII, y durante el siglo XIX, las campesinas medias confeccionaban sus sarafanes con telas de lino y algodón tejidas localmente. A su vez, las campesinas ricas, preferían los damascos y sedas brocadas de importación.


Conjunto en damasco de seda, ca. 1840-80
Colección Shabelsky. MET Museum

En invierno, sobre el Sarafán, suele emplearse una chaquetilla corta acolchada, que puede ir forrada con piel en su interior. A menudo está decorada con ricos bordados, galones y flecos de hilos metálicos, mostrando unos pliegues tubulares muy característicos en la espalda.


 Chaquetilla con pliegues tubulares en la espalda

A las campesinas rusas también les gustaba llevar velos y chales como complemento, destacando las antiguas tradiciones moscovitas,  del bordado naturalista con hilos de oro. Tipología que se extendió a lo largo del Volga y Norte de Rusia.

Chal de seda con bordados florales en hilo de oro, ca. 1800-15
Colección Shabelski. MET Museum, Nueva York

Sin embargo, uno de los elementos más espectaculares, y significativos de la indumentaria tradicional es, sin duda, el espectacular tocado, denominado Kokoshnik. En Rusia lo llevaban tanto las doncellas como las mujeres casadas, aunque estas últimas le añadían un velo posterior para cubrir su cabello, como símbolo de modestia. 

A continuación os muestro alguno ejemplos de las múltiples variedades existentes.


Último cuarto del siglo XVIII.
. Colección Shabelski. MET Museum, Nueva York


 Ca. 1800-1880.
Colección Shabelski. MET Museum, Nueva York


 Siglo XIX
 Colección Shabelski. MET Museum, Nueva York

El denominador común a los kokoshniks de todas las regiones, es la abundante y recargada ornamentación. En las zonas del norte, se adornaban preferentemente con aljófares, mientras que en las del sur, prevalecen los bordados a base hilos de lana teñida.


Primer cuarto del siglo XIX.
 Colección Shabelski. MET Museum, Nueva York
Konstantin Makovski: "Rerato de una joven"
Imagen via La Rusie d´Aujourd´hui 

En su intento por la modernización de Rusia, Pedro el Grande prohibió el empleo del kokoshnik a las mujeres de la nobleza, tratando de implantar las modas francesas. Sin embargo, años más tarde, Catalina la Grande levantó la prohibición, y lo puso de moda en la Corte, creando así "el estilo ruso". 


Siglo XIX
Colección Shabelski. MET Museum, Nueva York



Ivan Kramskoi: "María Feodorovna", 1880. Luce un kokoshnik de diamantes.
Imagen via La Rusie d´Aujourd´hui 



Kokoshnik nupcial
Imagen via La Rusie d´Aujourd´hui 

Este singular complemento, perduró hasta la década de 1920 como tocado nupcial. Las jóvenes esposas del medio rural, lo lucían hasta que nacía su primer hijo. A partir de entonces, solo lo llevaban en fiestas y ceremonias. 

La Princesa Orlova-Davydova  vestida al estilo ruso en un baile de disfraces, 1903
Imagen via La Rusie d´Aujourd´hui 


Gracias a esta magnífica colección, es posible conocer un poco más de cerca, la cuidada belleza y esplendor de los tejidos y bordados tradicionales de los pueblos eslavos orientales, donde confluyen la mezcla de culturas entre Oriente y Occidente.








*El resto de la colección de Natalia Shabelsky se encuentra repartida entre el Museo de Bellas Artes de Boston, el Museo de Arte de Cleveland, y el Museo Ruso de Etnografía de San Petersburgo.




*Fuentes y bibliografía:

 La Russie d'Aujourd'hui.

htt p://www.metmuseum.org/

- AAVV: Trajes de Rusia en el siglo XVIII


- Aleshina, Tatyana y Yefimova, Luisa: Russian elegance.