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martes, 28 de marzo de 2017

COSPROP Y LA COLECCIÓN JOHN BRIGHT

Hace un par de semanas, recibí un correo desde Londres. Me escribía Rose Fernández Day, Project Manager de Cosprop, la prestigiosa sastrería inglesa para cine, teatro y TV. Rose me comentó que era una asidua seguidora de mi trabajo de divulgación a través de mis páginas en Facebook y Twitter. Quería que conociera la nueva web  de la empresa, que acaban de estrenar.

En sucesivos correos, Rose me fue contando la historia de Bright y de su empresa. Una historia tan interesante, que he querido compartirla con todos vosotros.

Fundada en 1965 por el figurinista y sastre John Bright, Cosprop Ltd. es una sastrería para cine, teatro y televisión, con fama internacional. Situada en el norte de Londres, esta compañía alberga un stock de más de 50.000 piezas, que abarca varios siglos de Historia de la Moda; desde principios del siglo XVIII hasta 1960 aproximadamente. También hay una pequeña selección de los siglos XV, XVI y XVII. 

Imagen cortesía de Cosprop

Imagen cortesía de Cosprop


Cosprop, cuenta una plantilla de 40 especialistas y profesionales, ha trabajado para series de renombre como Downton Abbey (2010-15), The Crown (2016) Mr Selfridge (2013-16) y Orgullo y Prejuicio (1995), y una amplia variedad de películas galardonadas como Memorias de África (1985), Anna Karenina (2011), La Duquesa (2008), Jane Eyre (2011) y El Discurso del Rey (2010) entre muchas otras.

Ralph Fiennes y Keira Knightley en "La Duquesa"

Magnífico vestuario de "Downton Abbey"
La recordada serie "Mr. Selfridge"
Keira Knightley en "Ana Karenina"



Meryl Streep en "Memorias de África"

Vestido de novia de Karen Blixen en "Memorias de África"
Imagen cortesía de Cosprop

Uno de los hermosos tocados que lucía Streep en "Memorias de África"
Imagen cortesía de Cosprop


Mia Wasikowska en "Jane Eyre"


John Bright comenzó a coleccionar piezas de ropa originales a principios de los 60, mientras estudiaba diseño, para poder analizar de cerca la confección, siluetas, tejidos y ornamentos de las mismas. Poco después, John pasaría a alquilar esta pequeña colección, para obras de teatro y televisión, dando así forma a su empresa Cosprop Ltd. 

Con el tiempo, la extrema fragilidad de las piezas antiguas llevó a la necesidad de hacer réplicas, dando lugar al crecimiento del stock y la expansión de la compañía. El sello de Cosprop se define por la práctica de basarse en modelo originales de cada época. También por el uso de técnicas, tejidos, adornos y botones auténticos siempre que sea posible. Aunque el stock todavía mantiene alguna de esas piezas originales, la mayoría están reservadas sólo para su estudio, conservadas en lo que ellos llaman el ‘museo’. 

Uno de los vestidos del siglo XIX, que podréis contemplar en detalle a través de la web.
 Imagen cortesía de Cosprop
A mediados de los 70, la reputación de Cosprop ya había comenzado a atraer a figurinistas como Tony Walton, quien obtuvo el Oscar al mejor vestuario por "Asesinato en el Orient Express" (1974) o Anthony Powell, conocido por las también premiadas "Tess" (1979) y "La Mujer del Teniente Francés" (1981).


Meryl Streep en "La mujer del teniente francés"

La oscarizada figurinista Jenny Beavan acudió por vez primera a Cosprop para preparar la película "Las Bostonianas" (1984). La contribución de John Bright fue tan grande, que Beavan decidió compartir el crédito de figurinista con él, siendo ésta la primera de muchas colaboraciones y el despegue de Bright como diseñador. 



Vanessa Redgrave en "Las bostonianas"


Jenny Beavan y John Bright

Beavan y Bright hicieron juntos la mayoría de las icónicas películas de Merchant Ivory; entre ellas "Maurice" (1987), "Howards End" (1992), "Lo que queda del día" (1993), además de "Sentido y Sensibilidad" (1995). Aún así, la película más recordada y por la que este dúo de figurinistas ganó un Oscar en 1987 fue "Una Habitación con Vistas" (1985), epítome de la estética de la productora Merchant Ivory, de Cosprop y del cine de época británico, alcanzando tal nivel de calidad, que han llegado a ser los máximos referentes en el cine de época a nivel mundial.


Emma Thompson y Anthony Hopkins en "Lo que queda del día"

"Habitación con vistas"
Vestuario a cargo de Jenny Beavan y John Bright



Sin embargo, para Bright, el proyecto con el que más disfrutó fue "La Copa Dorada" (2000), cuyo vestuario fue diseñado únicamente por él: 

<<“La Copa Dorada" es la película de la que más he aprendido y que ilustra mejor mi trabajo. En ella había influencias del Renacimiento italiano, de los vestuarios de los Ballets rusos, la pintura de Sargent y Boldini...en fin, todas las cosas que me interesan>>. (John Bright)

Uma Thurman en "La copa dorada"

La historia de uno de los vestidos que lleva la actriz Kate Beckinsale para interpretar a Maggie Verver en esta película, es quizá la más ilustrativa de la forma en que se trabaja en Cosprop



Detalle del vestido de satén y encaje confeccionado a partir de un modelo traído desde Rusia
Imagen cortesía de Cosprop

Según Bright, el vestido, de satén color albaricoque claro y encaje color crema, estaba confeccionado a partir de un vestido de una gran duquesa, traído desde Rusia justo antes de la Revolución. Bright recibió el vestido en muy mal estado con la base de satén a punto de desintegrarse, sin embargo el encaje estaba intacto:


<<Separamos lo que quedaba sin dañar, y a partir de las piezas de encaje, e inspirándome en su color original, diseñé un vestido más apropiado para Kate, con un corsé más entallado y mangas para que no distrajera al espectador cuando sujeta la copa dorada en el aire. Los lazos verde claro y las joyas son parte de esta nueva vida del vestido>>. (John Bright)



Hay más ejemplos de re-apropiación de piezas originales en la película, por ejemplo el vestido de Cleopatra que lleva el personaje Charlotte Stant, fue confeccionado a partir de bisutería de principios del siglo XX, que Bright adquirió en el mercadillo londinense de Portobello Road. Las piezas de tejido plisado de la falda, hacían referencia al Antiguo Egipto, a la vez que le aportaban movimiento.

Uma Thurman en la "La copa dorada"
Lady Paget, 1897.
Lafayette Archive- V&A Museum
























La escena de la fiesta de disfraces de "La Copa Dorada" es un homenaje a las fiestas que organizaba la legendaria Duquesa de Devonshire, siendo el  traje de Cleopatra que luce la actriz Uma Thurman, un guiño al disfraz (un diseño de la Maison Worth) que llevó Lady Paget en una de esas celebraciones. 



Gracias a una cuantiosa subvención recibida por parte del Heritage Lottery FundCosprop ha llevado a cabo un proyecto único, a través del cual unas 300 piezas de la colección (que abarca varios siglos) han sido fotografiadas, poniéndolas al alcance del público a través de una página web. Esta es la primera vez que la colección sale a la luz, poniéndola al alcance de investigadores y estudiantes. Se trata de una fuente de documentación gratuita y detallada en un acto totalmente altruista por parte de John Bright. Una iniciativa que ha sido acogida con gran entusiasmo por el público entendido.


Algunos miembros del entusiasta equipo humano que trabaja en Cosprop,
Al fondo, con camisa a rayas, Rose Fernández Day




Cosprop ha participado también en seminarios y colaboraciones encaminadas a difundir de forma pública y directa su historia, su buen hacer, y su magnífica colección. De este modo, todos podremos conocer de primera mano, cómo es el día a día del trabajo en equipo del departamento de vestuario de esta maravillosa sastrería.


Imagen de grupo durante la conferencia impartida septiembre de 2016 en el V&A Museum de Londres. En ella, participaron las dos primeras figurinistas de la serie Downton Abbey, Susanna Buxton y Caroline McCall. Tres sastras de Cosprop que participaron en la elaboración de los trajes; Donna Simmons, Caroline Green y Thais Demontrond. Así como la conservadora del British Film Institute, Claire Smith



Lo que diferencia a Cosprop de otras sastrerías para cine, es su afán por reproducir la realidad histórica, más allá de la teatralidad tradicionalmente vista en producciones de época. De hecho, John Bright está considerado como uno de los pioneros en llevar el diseño de vestuario hacia la recreación más plausible del pasado. Algo que es digno de reconocimiento, pues sabemos que esto no siempre ocurre en otras producciones.

De espaldas, John Bright durante una conferencia impartida en el V&A Museum
Imagen cortesía Cosprop


A pesar de que Bright ha aceptado menos proyectos como figurinista en los últimos años, se mantiene "al pie del cañón" como director artístico de su empresa. Además, sigue siendo un referente primordial para los figurinistas que eligen trabajar con esta importante empresa de vestuario escénico.






Agradecimientos:

Rose Fernández Day

Cosprop Exhibitions Department

The John Bright Historic Costume Collection Revealed








lunes, 7 de noviembre de 2016

"LA INFANCIA DESCUBIERTA". MODA INFANTIL EN EL MUSEO DEL PRADO

Si os gusta la pintura y la moda del siglo XIX, ésta es una oportunidad única. Hasta el 15 de octubre de 2017, en la sala 60 del Museo del Prado, se expone una cuidada selección de ocho retratos infantiles, correspondientes al periodo isabelino. A través de ellos podremos contemplar cómo se vestía a los niños en aquella época.

Los retratos están fechados entre 1842 y 1855
Foto © Museo Nacional del Prado 

El conjunto de retratos reflejan diversas interpretaciones de la infancia. Tema predilecto entre los artistas decimonónicos, debido a la creciente demanda de retratos infantiles por parte de la aristocracia y la burguesía.

 Luis Ferrant y Llausás: Isabel Aragón Rey, 1854.
Madrid, Museo Nacional del Prado 


Vestido de niña con cenefas de tartán. Siglo XIX
Centro de Documentación y Museo Textil de Terrassa

Durante el periodo isabelino, la moda infantil española seguía los cánones del estilo francés. Las madres copiaban los modelos de los figurines procedentes de París. Las niñas vestían versiones en miniatura del atuendo de sus madres; con largos vestidos sobre varias capas de enaguas, para dar forma a las faldas. 

Grabado de moda francés, 1845
Victoria and Albert Museum, Londres



  Carlos Luis de Ribera y Fieve:  Retrato de niña en un paisaje, 1847
Madrid, Museo Nacional del Prado 


Vestido infantil de algodón y entredós de encaje
Philadelphia Museum of Art

Algunas madres encargaban para sus hijas, pequeños miriñaques que les aligerasen el peso de tantas enaguas. Las más pequeñas llevaban las faldas más cortas, dejando ver las blancas pantaletas de algodón, ribeteadas con delicados encajes o bordado inglés. A partir de los seis años, las niñas comenzaban a llevar un pequeño corsé. 



Valeriano Domínguez Bécquer: Retrato de niña, 1852.
Madrid, Museo Nacional del Prado. 
Este retrato es especialmente interesante, pues sobre el tafetán verde botella, destacan pequeños madroños que nos recuerdan al traje de "maja", moda iniciada a finales del siglo XVIII. 

Botinas de niña, ca 1855
Met Museum, Nueva York
El calzado más usual, era unas botinas de piel de cabritilla para los días de diario. Para las ocasiones más formales, podían ser de raso bordado a juego con el vestido.


Joaquín Espalter y Rull:  Manuel y Matilde Álvarez Amoróso
Madrid, Museo Nacional del Prado 

Vestido de niña en tafetán rosa, ca. 1860

En invierno, el atuendo para salir a la calle se completaba con guantes, y abriguitos de paño para los días de diario. Terciopelo de algodón y piel para los días especiales. Para cubrir la cabeza, capotas forradas para las niñas, sombreritos y gorras para los niños.  

Hasta los cinco años, niños y niñas vestían de la misma forma, sin distinción de género. En cuanto a los tejidos empleados,  los más populares eran el terciopelo, tafetán, organdí, tarlatán y el barege.



Federico Madrazo y Kuntz: Retrato de Federico Florez, 1842
Madrid, Museo Nacional del Prado

A partir de los 6 ó 7 años de edad, los niños comenzaban a llevar pantalones largos. La moda para ellos era mucho más funcional y cómoda que la de las niñas. A menudo se componía de un conjunto de chaqueta y pantalón de paño del mismo color. Sombreros, distintivos y botones dorados de inspiración militar, les aportaba un aire de formalidad.




Foto © Museo Nacional del Prado


"Durante el Romanticismo, las virtudes asociadas a la niñez, como son la espontaneidad, la gracia, la inocencia, la falta de contaminación por los aspectos negativos de la civilización, son valoradas de un modo excepcional. Las imágenes de niños entonces, son requeridas por parte los antiguos clientes; la aristocracia, y de una burguesía cada vez más extendida". 
        (Javier Barón)






Comisario de la exposición: 

Javier Barón. Jefe de Conservación de Pintura del siglo XIX 



Agradecimientos:


Área de Comunicación del Museo del Prado






lunes, 10 de marzo de 2014

MODA EN EL CINE: ORLANDO

Reanudo mi serie dedicada a la Moda en el Cine, con la película "Orlando", dirigida en 1992 por Sally Potter, con diseño de vestuario a cargo de la oscarizada Sandy Powell, y la actriz Tilda Swinton como protagonista.

Cartel promocional de la película

La película está basada en la novela del mismo nombre que escribió en 1928 Virginia Woolf, donde se narra el viaje a través del tiempo que realiza el protagonista, -el joven Orlando- a través de 400 años, en el que además, cambia de sexo. Todo un reto histórico y visual que Sandy Powell acometió de forma impecable, con muy pocas licencias históricas, tan solo aquellas que la directora exigía debido a la complejidad narrativa de la novela.


Orlando aparece vestido con doublet de terciopelo, gregüescos y medias de seda
La historia se inicia en la Corte Isabelina del siglo XVI, en la cual se seguía la moda española, aunque con la ostentación con la que los ingleses la interpretaron.

La reina Isabel I  otorgando la jarretera a Orlando.  Sandy Powell eligió un cromatismo similar para todos los actores que intervienen en esta escena, obteniendo un resultado armonioso.

Tilda Swinton vestida a la moda española del siglo XVI, con gorra de copa baja de terciopelo,cuello de lechuguilla, doublet ornado con perlas y bohemio de terciopelo forrado de piel

Posteriormente, en el siglo XVII, en la Inglaterra de Cromwell, sus seguidores llevaron moda de influencia holandesa, donde el color negro con cuellos blancos de lino y encaje eran símbolos de  la austeridad y puritanismo promulgada por los protestantes. La película refleja esta moda.

Casaca negra con profusión de cintas y alamares

En la segunda mitad de la película, Orlando se convierte en mujer. Una escena onírica donde el protagonista se acuesta vestido de blanco al estilo de la moda francesa impuesta por Luis XIV, sin quitarse la voluminosa peluca in folio, para despertarse convertido en mujer.



Llegados a este punto, me ha parecido interesante citar a Leah Leone, en su artículo titulado:<<Orlando de Virginia Woolf en la traducción de Jorge Luis Borges (1937)>>  donde explica: 

"Tras su cambio de sexo, Orlando no nota ninguna diferencia en su personalidad, y encuentra que es la ropa la que determina sus actitudes, las cuales tendían al masculino o al femenino según como fuera vestida. Sólo empieza a sentirse mujer en la medida en que los demás la vayan tratando con nuevas expectativas, provocadas por su vestimenta"


Orlando, convertido en mujer, descubre la prisión del corsé y la incomodidad de la indumentaria femenina

Maravilloso vestido "de corte", al estilo francés, que Sandy Powell diseña en color blanco, evitando los colores reales de la época, quizás en un intento de mostrarnos a un ser nuevo, con nuevo sexo, que comienza desde cero.



Escena en la que ya emplea el color, con una indumentaria y tejidos más acordes a la época. Orlando ya se siente mujer en función de cómo la ven los demás.

Cargado maquillaje y peluca empolvada en una escena en la que ella intenta huir de la opresión que supone ser mujer en el siglo XVIII

En el siguiente trailer, podréis ver una de las escenas más interesantes de la película, donde Orlando se introduce en un laberinto con su voluminoso traje. A través del cambio de vestuario, se nos indica que ha pasado del siglo XVIII a los años 60 del siglo XIX, y que a pesar del tiempo transcurrido, la moda femenina solo ha cambiado los incómodos paniers, por una voluminosa crinolina, igualmente opresiva.


Posteriormente, la protagonista luce atuendos diferentes correspondientes a distintas décadas del siglo XIX.






Orlando solo se sentirá liberada de la moda en el siglo XX, cuando eliminados el corsé y el polisón, puede conducir un sidecar vestida con una casaca y unos cómodos pantalones, todo un símbolo de libertad para una mujer independiente al fin.




A todos los amantes del cine y la indumentaria histórica os recomiendo esta película, pues no solo podréis disfrutar con el maravilloso vestuario y su magnífica banda sonora, también es una reflexión sobre el feminismo y sobre la opresiva historia que la moda occidental escribió para las mujeres...






Bibliografía: 
- Bernis, Carmen: La moda en España a través del retrato de Corte
- Kindersley, Doris: Moda. Historia y estilos
- Sichel, Marion: Tudors and Elizabethians