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lunes, 29 de octubre de 2018

MODA EN LA PINTURA: RETRATO DE LA REINA MARÍA CRISTINA DE BORBÓN

En esta ocasión quiero mostraros algunos de los detalles vestimentarios que aparecen en el retrato de la reina María Cristina de Borbón y Dos Sicilias. Un cuadro que data de 1830, realizado por Vicente López, uno de mis pintores favoritos del siglo XIX. 

Su obra constituye un ejemplo del "virtuosismo y las excepcionales dotes técnicas que demostró este maestro valenciano hasta sus últimos años, gracias a los que alcanzó extraordinaria fama y reputación en la corte del rey Fernando VII, en su calidad de primer pintor de cámara".













































El retrato de bodas pintado por Vicente López a la cuarta y última esposa de Fernando VII, su sobrina María Cristina de Borbón y Dos Sicilias con quien se desposó tras quedar viudo de sus tres primeros matrimonios.

"Pintado como efigie nupcial para su esposo y tío, éste es sin duda, el retrato más suntuoso de todos cuantos pintara Vicente López a lo largo de su carrera. El mismo muestra con gran elocuencia el carácter ostentoso de la reina, verdadera apasionada de las joyas y los adornos lujosos en su vestuario y aderezos".

La joven reina, que a la sazón tenía veinticuatro años de edad,  aparece retratada vistiendo un espectacular traje de seda en color azul, bordado a mano con hilos de plata, que representan motivos florales y abejas. 

Peinada al estilo las tres potencias, su cabello se adorna con un soberbio tocado de brillantes, con forma de flores y aigrette de plumas, al que van prendidas plumas del ave del paraíso. 

Detalle del tocado

Tiene cubiertos sus brazos por largos guantes de cabritilla blancos. Con las manos cruzadas, sostiene en la izquierda un lujoso abanico cerrado, cuyas varillas se decoran con piedras preciosas.




"Luce además un espléndido broche de diamantes en forma de cesto floral prendido al collar, asimismo de brillantes, al igual que los pendientes y el magnífico cinturón que rodea su cintura. Cruzada al pecho, ostenta la banda de la orden de María Luisa y sobre el hombro izquierdo la venera de la Orden del Águila y la Estrella de Isabel Teresa de Austria". 



Detalle de las joyas


La mantilla blanca de blonda de seda que luce la reina, se caracteriza por tratarse de un tipo de encaje de bolillos erudito, cuyo fondo de tul se trabaja con hilos de seda mate, y los nutridos con seda brillante. Por la forma, riqueza y suntuosidad del mismo, podemos deducir claramente, que se trata de blonda catalana. La cual gozó de gran prestigio y demanda entre la monarquía y aristocracia europeas, pues se trataba de un elemento suntuario indispensable en el ropero de las damas. Ya fuera en forma de pañuelos, velos, chales o mantillas.

Cabe hacer mención especial a los centros de producción de las lujosas blondas catalanas, que se centraban, en el siglo XIX, en Tordera, Premiá,  Mataró, Arenys de Munt, y Arenys de Mar, localidad esta última, de la cual recomiendo visitar su interesantísimo Museo del Encaje el cual tuve la oportunidad de visitar, y al que dediqué un post.


La mantilla se ribetea en su borde inferior con ondas amplias
denominadas puntas de castañuela 

También podemos apreciar las delicadas banda-puntilla de blonda que ribetean las bocamangas

"Vicente López pintó este espectacular retrato algunos meses después de las bodas reales, durante una estancia de la reina en el Real Sitio de Aranjuez, para formar pareja con otro del rey Fernando VII, vestido de civil, quien siempre lo conservó en su despacho". 


Imagen de sala del retrato. 

Por último, recomendaros vivamente la visita a la sala 075, de la planta 0 del Museo del Prado en Madrid, donde se ubica actualmente esta magnífica y delicada obra.

Su contemplación constituye un verdadero deleite para la vista. 




Biografía del autor:

https://www.museodelprado.es/coleccion/artista/lopez-portaa-vicente/8caad4ee-a045-43f8-8c06-9e45623a9d84

Bibliografía: 

- Concepción Álvarez Moro, Mª Nieves: Catálogo de encajes y bordados. Junta de Andalucía, 2008

- Díez, J. L. : El siglo XIX en el Prado. Museo Nacional del Prado, 2007

- González Mena, Mª Ángeles: Catálogo de encajes. Instituto Valencia de D. Juan, 1976


Texto en cursiva: 

https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/maria-cristina-de-borbon-reina-de-espaa/8621c7e8-daa0-42d0-ab97-ab37b4f5440a




jueves, 31 de mayo de 2018

ENCAJES TRADICIONALES DE CHIPRE

En mi post anterior, os hablé de los tejidos tradicionales de Chipre. Hoy quiero mostraros la gran riqueza de algunos de los encajes que se producen tradicionalmente en aquella hermosa isla.

Encajera de la región de Lefkara 

El "fergolite" es un tipo de encaje de nudo que se realiza con la ayuda de una pequeña lanzadera, y los motivos son repetitivos. Se realiza en la zona de Karavas y Lapithos. 
Su origen es muy antiguo, pues se cree que se conocían ya en la cultura asiria, en el 2000 a C. El "fergolite" se asemeja a muchos a los encajes denominados "frivolité" de otras zonas europeas. 




Se suele combinar con piezas de tejido blanco de lino o algodón. Estos encajes se vendían antiguamente en las ferias, donde las mujeres se reunían para para vender sus piezas y comprar a su vez nuevas materias primas para realizar otras nuevas. 


Fergolite ribeteando pañuelos de lino
El género de encajes de nudos, presenta a su vez, varias subespecies. Todas tienen en común el mismo procedimiento; el punto de nudo, y una hebra continua que evoluciona. Se realizan con una aguja roscada simulando la antigua técnica de la colmena,encontrada en la zona del Mediterráneo oriental desde el siglo V. Esta técnica se ha transmitido en Chipre de madres a hijas. Según la investigadora Tatiana Giannara, la tipología de encajes de nudos apunta a un posible origen bizantino.


Encaje de nudos. Comunidad de Laphitos

Los nudos principales empleados son la aguja, el festón, los puntos sueltos y los bucles combinados entre sí. Con ellos, se logran una gran variedad de combinaciones que reflejan la personalidad y la habilidad de la encajera que los realiza. Además, el empleo de materiales como el lino, la seda y el algodón permiten crear una gran variedad de motivos que se disponen de forma geométrica. 

Este estilo se ha desarrollado tradicionalmente en las islas del Egeo oriental, Estambul, Izmir, Creta, Rodas etc. En Chipre, los centros de producción fueron tradicionalmente, Nicosia, Omodos, Kotlani y las comunidades de Karavas y Laphitos. 

Particularmente interesantes y hermosos por su delicadeza, son los encajes a la aguja elaborados con hilos de seda en Nicosia. Forman  exquisitas cadenas de flores y hojas. Se emplean tradicionalmente para ribetear los cuellos y puños de las camisas que forman parte de la indumentaria tradicional chipriota, así como pañuelos, diademas y ropa del hogar.

Encaje a la aguja. Eleni Antoniades. Chipre, ca. 1800-1886. 
Victoria and Albert Museum, Londres

Encaje a la aguja. Eleni Antoniades. Chipre, ca. 1800 
Victoria and Albert Museum, Londres


Detalle del cuello de la camisa tradicional, ribeteado con encaje a la aguja.
Chipre

Esta pequeña maravilla, forma parte de la colección de encajes chipriotas que alberga el Victoria and Albert Museum de Londres. Se trata de un dechado de encajes, elaborados con hilos de seda multicolor, que fue realizado en Chipre entre 1900-1960.  

Dechado de autor desconocido. 
Victoria and Albert Museum, Londres

Realizado sobre una base de lino, el dechado presenta decoraciones de encaje a la aguja con once fronteras. Los diseños se basan en motivos naturalistas; como diversos tipos de flores, insectos, árboles y hojas.  
El diseño en la franja inferior incluye figuras de leones, y los extremos laterales se decoran con hileras de pequeñas florecillas en color azul.


Detalle


Detalle

En la indumentaria tradicional chipriota, los encajes a la aguja se pueden apreciar en puños y cuello de la camisa, así como en la decoración del pañuelo que cubre la cabeza. Además, los ricos bordados elaborados con hilos metálicos que decoran la chaquetilla, otorgan gran riqueza y vistosidad al conjunto.


Traje femenino tradicional chipriota




Por último, quisiera mostraros el encaje denominado "benis", un tipo de encaje que se puede encontrar junto a los bordados de Lefkari. Se realiza exclusivamente con hilos de lino o algodón, y los patrones suelen ser geométricos. Esta tipología, se ha desarrollado en muchas partes de Chipre; como Oros, Lagia, Melini, Kato, Athienou y Larnaca. Inspirados en motivos tomados de los antiguos tejidos bizantinos, los motivos representan flores, animales y figuras antropomórficas. Estos encajes reciben en Chipre el nombre de "benis" porque recuerdan a los encajes italianos.


Encaje benis

Encaje benis


Afortunadamente, la rica y extensa tipología de encajes tradicionales existente en Chipre, ha logrado perdurar en el tiempo gracias a la tradición transmitida de madres a hijas, generación tras generación. Por suerte, aún hoy en día, se siguen elaborando artesanalmente, a pesar de la inmensa competencia que sufren debido a la producción industrial.



Si os gustan los encajes y bordados tradicionales, y tenéis planeado visitar Chipre, no dejéis de visitar Lefkara y sus encantadoras tiendas de artesanía textil. Seguro que os sorprenderá y encantará....






Agradecimientos

-Excma. Sra.Dña. Koula Sophianou. Embajadora de la República de Chipre en España

- Departamento de Energía, Comercio, Industria y Turismo de Chipre


Fuentes consultadas

-Texto e imágenes: Centro de Artesanías de Chipre: www.mcit.gov.cy

-Gonzáles Mena, Mª Ángeles: Catálogo de encajes. Instituto Valencia de D. Juan




lunes, 23 de abril de 2018

HISTORIA DE LOS TEJIDOS Y BORDADOS TRADICIONALES DE CHIPRE

Hace algunas semanas, me puse en contacto con la Excma. Sra. Dña. Koula Sophianou, embajadora de Chipre en España, quien tuvo la gentileza de enviarme abundante información, sobre la historia de la indumentaria y los tejidos tradicionales de su país. Previamente había visto algunas imágenes, llamándome la atención los trajes típicos, así como los maravillosos bordados y encajes que allí se realizan. Por lo cual me decidí a escribir este post, con el objeto de darlos a conocer entre mis seguidores. Como el tema es sumamente amplio, he decidido dividirlo en dos partes. En ésta, la primera, quiero mostraros la historia de los tejidos y bordados. En la segunda, me dedicaré a los  encajes y trajes tradicionales.


Telar horizontal chipriota

TEJIDOS

El arte de la tejeduría se conoce en la isla de Chipre desde la Antigüedad. Sin embargo, la época de mayor florecimiento se produjo en la Edad Media, durante el reinado de Guido de Lusignan, primer rey de Chipre (siglo XII). A lo largo de tres siglos, Famagusta y Nicosia continuaron siendo los mayores centros de producción textil.
Durante la dominación otomana, la industria artesanal de la tejeduría se perdió, hasta el punto de dejar de exportar tejidos, pasando a exportar solo materias primas producidas en Chipre, como la seda, el algodón y la lana. No obstante, algunos telares domésticos lograron sobrevivir, -aunque con algunas modificaciones- hasta las primeras décadas del siglo XX. La mayoría de las mujeres de las zonas rurales, poseían un telar en su hogar con el que atendían a las necesidades de la familia. Así, generación tras generación, esta tradición fue perdurando y pasando de madres a hijas.


"Marathasa", tejido de lana y algodón que se elabora en Nicosia 

"Lefkonoitziatika", tejido de lino a rayas. Región de Mesaoria


LA SEDA 

El arte de la sericultura comienza a desarrollarse en Chipre en época bizantina, periodo en el cual se elaboraban hermosos t
ejidos de seda, que se emplearon en la confección de lujosos trajes. Esta industria alcanzó gran arraigo a través de los siglos, hasta el punto de  convertir a Chipre en uno de los centros más importantes de producción sedera. Algo que no es de extrañar, tratándose de un país situado en el corazón del Mediterráneo oriental.


Lanzadera con hilos de seda, tejido y bordado chipriota

Durante el dominio británico de la isla, -periodo comprendido entre 1878 y 1960- Chipre se convierte, para el Imperio británico, en el segundo país productor de seda después de la India. Los ingleses, impresionados por la calidad de la seda de Chipre, impulsaron el desarrollo y modernización, de la sericultura y la producción de tejidos de seda. Sin embargo, el declive llegaría en 1974, cuando los tejedores -por motivos políticos, económicos y sociales- se vieron abocados al abandono de su arte.


Tejido de seda bordada a mano



BORDADOS 

En cuanto al bordado popular, éste es muy rico y variado, constituyendo una de las manifestaciones más importantes dentro del arte textil chipriota. Aunque no se sabe a ciencia cierta, cuando apareció por vez primera vez el bordado en Chipre, algunos autores creen que era conocido ya desde la Antigüedad. 


Diversas tipologías de bordados tradicionales chipriotas

Bordado tradicional denominado "Chevret"


La información histórica sugiere que en época bizantina, el bordado se empleaba para decorar ricas vestiduras de seda con elaborados bordados polícromos, cuyos patrones se basaban principalmente en motivos vegetales de gran realismo y plasticidad. Los bordados se realizaban con hilos de seda, combinados además, con hilos de oro, denominados "oro de Chipre". 


Detalle de un bordado "Chevret" con bordado ornamental de hilos de oro

El "oro de Chipre", consistía en una tira estrecha y fina de oro, muy flexible, que se enrollaba sobre un alma de lino o seda. Este tipo de entorchados, alcanzó gran fama y renombre en Europa por su extraordinaria calidad. 

Según el investigador M. Ritcher, estos elementos se relacionan directamente con los valiosos bordados realizados en prendas litúrgicas bizantinas, elaboradas en Constantinopla entre los siglos IV al XII. 

Ya en el siglo XVI,  los viajeros que visitaban Chipre, hablaban del delicado y elaborado arte del bordado chipriota. Por desgracia, las muestras más antiguas que se conservan pertenecen a los siglos XVIII y XIX.

Dentro de las diferentes categorías de bordados, éstos se pueden dividir en dos grandes apartados; los bordados en colores, y los bordados en blanco.


"Kotsiinoploumia" bordado realizado con hilo de seda en color rojo
 
Este tipo de bordado en hilo rojo, incluye a menudo motivos vegetales, asemejándose a los bordados italianos de las islas griegas. 


"Kotsiinoploumia" bordado en rojo sobre lino


Normalmente, los bordados se aplicaban en la ornamentación de los trajes tradicionales, así como en textiles para el hogar. También era frecuente ver en muchos hogares chipriotas, las paredes adornadas con bordados enmarcados, especialmente en Mesaoria. 


Bordado "Nube de colores" 

Vivos colores en motivos vegetales rodeaban frases alusivas a Dios, frases de bienvenida, proverbios o saludos.


Bordado "Nube de colores" 

En el caso de los bordados en blanco, debemos destacar el denominado "Lefkaritiko", pues es uno de los más típicos de Chipre, y uno de los que presenta mayor creatividad -por la gran variedad de puntos empleados, que llegan a contarse en más de 650 diseños- y calidad en su ejecución. La historia de estos bordados, nos cuenta que las mujeres aprendían a bordar desde niñas, y que año tras año, iban preparando su ajuar de ropa blanca bordada para el día de su boda. Por tanto, muchos tipos de puntos se transmitían de madres a hijas. Los primeros bordados se hicieron en algodón blanco de Chipre, aunque actualmente se realizan en lino.



Bordado en blanco "Lefkaritiko"

Muchas mujeres bordadoras encontraron en este tipo de arte, un medio de subsistencia, llegando a ser exportado. Según cuenta la tradición, en el siglo XV, Leonardo da Vinci visitó Chipre, y se llevó bordados de Lefkara a Italia, que actualmente se conservan en la Catedral de Milán. 


Bordado "Asplempses"

Por último, los "Amplempses" configuran un tipo de bordado en blanco que se combina con técnica de calado. Se realizaban en varias regiones de Chipre; desde Paphos a Karpasia, Solias y Marathasa. Según la arqueóloga Angeliki Pieridou, se considera el tipo de bordado chipriota más antiguo, y se asemeja a otros tipos de bordados, que podemos encontrar en otros países e islas del Mediterráneo oriental. Los dibujos que forman son geométricos y se disponen en zigzag. Hoy en día ya no se elaboran, pero forman una parte importante de la historia del bordado chipriota, pues se considera que fue el precursor del bordado Lefkari.

Bordado "Asplempses"



Termino aquí la primera parte de mi breve recorrido por la historia de la extensa, y rica cultura textil de Chipre. En mi próximo post, os mostraré los encajes y vestimentas tradicionales chipriotas. Piezas que aúnan y reflejan el extraordinario talento, habilidad y creatividad de las artesanas tejedoras, bordadoras y encajeras de la isla de Chipre.





Agradecimientos

-Excma. Sra. Dña. Koula Sophianou. Embajadora de la República de Chipre en España.

-Departamento de Energía, Comercio, Industria y Turismo de Chipre


Fuentes consultadas

Texto e imágenes: Centro de Artesanías de Chipre  www.mcit.gov.cy

- González Mena, Mª Ángeles: Catálogo de bordados. Instituto Valencia de D. Juan










jueves, 5 de abril de 2018

MODA EN LA PINTURA: FEDERICO DE MADRAZO EN EL MUSEO DEL PRADO


Los amantes de la pintura en general, y de la moda histórica en particular, estamos de enhorabuena. A partir del 7 de mayo, podremos contemplar en el Museo del Prado, este magnífico retrato realizado por el insigne pintor Federico de Madrazo y Kuntz.

Se trata del retrato de cuerpo entero, que Madrazo realizara en el año 1852, a Josefa del Águila Ceballos, luego marquesa de Espeja. La obra ha sido recientemente donada por Alicia Koplowitz al Museo del Prado. 

Según el museo, esta pintura pertenece "al periodo de mayor calidad, dentro de la trayectoria de Federico de Madrazo, el mejor retratista español en ese decenio, y el que obtuvo mayor fama a nivel internacional. Ningún otro pintor de retratos, alcanza en esos años en España, la calidad que esta obra revela".

Federico de Madrazo: Retrato de Josefa del Águila Ceballos, 1852
Museo del Prado

Si analizamos la obra desde el punto de vista de la indumentaria, podemos apreciar que la retratada posa con un elegante traje de soirée color marfil. Algo normal en la época, pues las damas querían ser inmortalizadas con sus mejores galas. Aquellas que empleaban para las ocasiones especiales; como banquetes, bailes y presentaciones en sociedad. El estilo es netamente romántico, pues no debemos olvidar que el Romanticismo sigue vigente en 1852, fecha del retrato.

Su vestido sigue la moda francesa. Se compone de un ajustado cuerpo de tafetán de seda emballenado, terminando en punta, y de inspiración dieciochesca. 


detalle
El reluciente cabello negro, peinado con raya al medio y bandós laterales, se adorna en su parte posterior, con un prendido a base de plumas en tonos rosas y blanco. La blancura de la piel de la dama, y sus enormes ojos claros, ejemplifican los cánones de belleza románticos. 

El escote se decora con una banda puntilla de encaje, del que parte una amplia berta de encaje de aplicación de Bruselas, la cual oculta parte de las  cortas mangas, decoradas con el mismo tipo de encaje. Sendos lazos del mismo tejido y color que el vestido, rematan las mangas.
detalle

Sobre la berta, al centro, un broche "à la antique" pone una nota de color. En el cuello, un collar de perlas. En una de las muñecas, luce un brazalete de oro, y una sortija en uno de sus dedos. Pocas joyas, ya que la sobriedad predomina en ese tiempo. Bastaban pocos adornos para distinguir a una elegante...


detalle

La falda, del mismo tejido que el cuerpo, queda oculta por dos enormes volantes de encaje de aplicación de Bruselas al igual que la berta. A partir de mediados de siglo XIX, las formas de las faldas se hicieron más redondeadas y voluminosas gracias a los miriñaques. Además, estaba de moda llevar faldas con volantes que las realzaran. Un volumen que contrastaba con la fina cintura que se ceñía mediante un ajustadísimo corsé interior.

Por último, no podemos olvidar el hermoso y delicado mantón isabelino color beige, que se desliza descuidadamente desde uno de sus brazos. De seda, monocromo, y bordado a mano con delicados motivos vegetales. De sus extremos, cae el delicado enrejado con largos flecos que reposan en el suelo.

El retrato en su conjunto es de una delicadeza y elegancia exquisitos. Sin duda su contemplación merece una nueva visita al Museo del Prado...



Agradecimientos

Carmina Pairet Viñas. Colección  Viñas-L´Arca.





viernes, 29 de diciembre de 2017

EL JAPONISMO EN LA MODA OCCIDENTAL II

Cierro el año 2017 con la segunda entrega dedicada a la moda de los kimonos, que en el siglo XIX se elaboraban en Japón, especialmente para la clientela europea.


Detalle del kimono bordado.
Colección Lolita Beautell

Como ya os conté en mi post anterior, el interés de los europeos por el arte y la moda japonesa, se inició a mediados del siglo XIX, cuando las estampas japonesas comenzaron a circular por toda Europa. Se inicia entonces un nuevo estilo denominado "japoniseries".

Hoy quiero mostraros otro de los fantásticos kimonos-bata elaborados en Japón para el mercado europeo. Perteneciente a a la colección de Lolita Beautell. La prenda era de su abuela, al igual que el anterior.

Espalda
Colección Lolita Beautell

Se trata de una maravillosa prenda confeccionada en raso de seda color negro, con bordados realizados a mano con hilos de seda polícromos. 

Detalle de la espalda, que presenta una mayor profusión de bordados
Colección Lolita Beautell


Detalle del extraordinario bordado realizado a mano, representando peonías
Colección Lolita Beautell

Detalle del bordado de las peonías, donde apreciamos la precisión y perfeccionismo del bordado
Colección Lolita Beautell


Al igual que el anterior, es muy posible que ambos kimonos fuesen adquiridos al mismo tiempo por la abuela de Beautell, a fines del siglo XIX en París. En este caso, se observa que presenta mayores desgastes que el anterior, por lo que es probable que le gustase más, o le resultara más cómodo, y que por ello lo emplease más. No obstante, presenta buenas condiciones de conservación.

La parte delantera presenta menos bordados, pues la mayoría se concentra en la espalda
Colección Lolita Beautell
                                                         


Detalle del "obi" bordado que se anuda por delante
Colección Lolita Beautell


El "obi" se remata con flecos de hilos de seda, lo que nos recuerda a los mantones de Manila
Colección Lolita Beautell

Los bordados -de una extraordinaria belleza-, presentan grandes y hermosos motivos florales, que se entrelazan con un brillante colorido que destaca sobre el negro del raso. El resultado estético es insuperable.

La iconografía que presenta la ornamentación de la prenda es realmente interesante. En este kimono, abundan diferentes tipos de flores, cada una de ellas con su propia simbología. Destacando principalmente las peonías, crisantemos, y la flor del cerezo.

No debemos olvidar que la cultura y filosofía japonesas van ligadas a la Naturaleza. Las flores en especial, se asocian con la creencia de que la vida es un capítulo transitorio y efímero. Por esta importancia que tienen en su cultura, las flores aparecen a menudo representadas en la indumentaria tradicional japonesa.


La flor del cerezo representa la transitoriedad de la vida, concepto íntimamente ligado a las enseñanzas del budismo.


El crisantemo es signo de longevidad en la cultura japonesa.
La leyenda indica que esta flor guarda el secreto de la vida eterna

Las peonías representan la riqueza y la prosperidad para los japoneses


Entre las flores, destaca la enorme figura bordada de un faisán

El simbolismo de las aves en Japón también es muy especial, pues en general, son portadoras de buenas noticias. En este caso, en el kimono se resalta la figura de un hermoso faisán, asociado al poder y la abundancia.

Por último, y para concluir este post, quiero mostraros un kimono  muy similar en cuanto a su forma, que data aproximadamente de 1885. Lo encontré buceando en las colecciones del LACMA (Los Angeles County Museum of Art). Otro modelo que nos demuestra la enorme aceptación y difusión que este tipo de prendas tuvo en Occidente.

Colección LACMA

Colección LACMA

Detalle del delicado bordado
Las delicadas y uniformes puntadas demuestran la maestría de los bordadores

Colección LACMA
Confeccionado en crepé de seda, con bordados en hilo de seda. El "obi" aparece rematado en sus extremos con flecos de seda anudados.

Las imágenes nos dan una idea del aspecto que tenían aquellas  elegantes damas en los interiores domésticos. Cuando se ponían el kimono-bata sobre el corsé y las enaguas. El resultado era una exquisita y curiosa combinación, entre las estéticas de Oriente y Occidente.



Agradecimientos

Lolita Beautell
Ana González-Moro
LACMA