domingo, 23 de junio de 2013

TALLER DE TECNOLOGIA TEXTIL

Diseño de Sandra Buckland. Fotografía: René Habermacher.

El próximo día de 5 julio impartiré en el TEA (Tenerife Espacio de las Artes), un taller de Tecnología Textil de 16 horas de duración. Dirigido a estudiantes de diseño de Moda, confeccionistas y público en general.

Normalmente no nos paramos a pensarlo, pero lo cierto es que desde nuestro nacimiento, y a lo largo de nuestras vidas, siempre estamos en contacto con tejidos. Nos adornan, nos dan calor, nos protegen del frío o del sol. Sin embargo, el usuario de a pie a menudo desconoce el largo proceso de la elaboración textil; desde la obtención de la materia prima, hasta la fase de distribución y venta.
Este curso-taller permitirá conocer de forma teórico-práctica los principales tipos de tejidos, así como sus diferentes aplicaciones en la moda.
 
Filamento de seda visto al microscopio
Hilatura
Las fibras naturales y químicas, la hilatura, los tipos de ligamentos, los tejidos y caracteres organolépticos de los mismos, así como prácticas para aprender a identificarlos y clasificarlos, son algunos de los contenidos que serán tratados durante las 16 horas que dura el taller.

Tejeduría
 

Muestrario de tejidos, herramienta para los diseñadores

El taller comenzará el 5 de julio a las 16 horas. Esa primera jornada será de cuatro horas. El sábado, día 6, será de 10 a 14 horas y de 16 a 20, para finalizar el domingo día 7, con otras cuatro horas, a partir de las diez de la mañana.
 
Para concluir, comentaros que la demanda de este tipo de talleres teórico-prácticos es grande, por lo que es probable que se imparta en otras provincias españolas.






"Todo diseñador de moda debe conocer las propiedades de los tejidos y cuál es la mejor manera de utilizarlos desde el punto de vista del cuerpo, de la función y de la estética"
                                                                  (Jenny Udale)






domingo, 2 de junio de 2013

MODA Y SOCIEDAD

El pasado día 29 de mayo, propuse en mi Fanpage el siguiente debate que copio textualmente:




Quiero agradecer desde aquí a mis seguidores la masiva participación en el debate propuesto, donde apuntásteis cuestiones diversas e interesantes. Ese día os prometí que escribiría sobre el tema, aunque dejando cuestiones abiertas para que cada uno saque sus propias conclusiones. La cuestión no deja de ser compleja, pues cuando miramos hacia atrás, comprobamos que la Historia de la Moda viene de muy lejos, y presenta muchos matices y circunstancias diferentes, que en algunos casos, se pueden extrapolar a nuestra Historia Contemporánea.
Intentaré hacer un pequeño resumen de algunos ejemplos relevantes aparecidos a lo largo de la Historia de la Indumentaria. Por supuesto, no están todos, y seguro que se os ocurren muchos más, pero intentaré al menos, presentar los que son -en mi opinión, como Historiadora del Traje- los más significativos de cada periodo mencionado.

EGIPTO
Como introducción, os presento unas sandalias de oro, que datan de la Dinastía XII, durante el Imperio Medio. En la sociedad del Antiguo Egipto, el Faraón era el único ser con el privilegio de llevarlas, mientras el pueblo llano calzaba sencillas sandalias de papiro, piel de cabra, o fibra de palma. Al final del escalafón, los esclavos, que a menudo iban descalzos. ¿Es éste uno de los primeros ejemplos indumentarios que trasciende lo meramente funcional, para constituir un símbolo de poder, divinidad y superioridad sobre los demás seres?
 
Sandalias egipcias. Dinastía XII. Imperio Medio. MET Museum, New York. 
Fotografía: Karin Wachtendorff

SIGLO XIV: NACIMIENTO DEL FENÓMENO "MODA"
Algunos autores afirman que la "Moda" como concepto moderno, nace en el XIV, en la Europa Occidental. En ese momento, las mujeres de la rica corte francesa comienzan a emplear escotes, primer signo que se desmarca de la idea de la ropa como elemento que sirve para protegerse del frío. A pesar de las bajas temperaturas, ellas desean lucir coquetamente la blanca piel de su cuello y escote. El deseo de gustar de las mujeres comienza a imponerse, a pesar de la desaprobación de los cronistas monásticos, y lo demuestran en sus lujosas y escotadas cotardías. ¿Primeros signos de innovación y diferenciación?

La moda en la Corte. Francia. Siglo XIV


SIGLO XV: LAS MUJERES DE LA NOBLEZA SE AFEITAN LAS SIENES

De nuevo, y por cuestiones meramente estéticas, las mujeres de la nobleza de Francia e Italia se afeitaron la frente, las cejas y las sienes. Moda que se extendió entre las nobles hasta bien entrado el siglo XVI. Les gustaba la forma abombada de la frente, y la consideraban un símbolo de femineidad y delicadeza. Las finas y azuladas venas de las sienes se transparentaban a través de la blancura de la piel, demostrando que se posee una piel delicada y fina que no se expone al sol como las campesinas. También los altos tocados de forma cónica y troncocónica, lucen mucho mejor sobre una frente depilada. ¿Fue suficiente esta moda para transformar a la sociedad del momento?. En este caso no, las mujeres en teoría no tenían derechos. La mayoría eran propiedad de sus padres y luego de sus maridos. Incluso la poderosa Iglesia, gobernada por hombres, las atacó duramente por la moda de los tocados, afirmando que eran "cosa del diablo". Sin embargo, ellas hicieron caso omiso, y siguieron empleándolos. ¿Tal vez uno de los primeros actos de auténtica rebeldía de las mujeres hacia las imposiciones externas?


Rogier Van der Weyden. Retrato de mujer, 1433. National Gallery, Londres


SIGLO XVI: MODA MASCULINA. LOS HOMBRES SE ADORNAN TANTO COMO LAS MUJERES
Por vez primera en la Historia de la Moda europea, los hombres se adornan tanto o más que las mujeres; joyas, ricos tejidos de colores intensos, ornamentos y complementos de todo tipo. Si hasta el momento había primado en la indumentaria masculina la funcionalidad, la Europa Renacentista comienza a destacarse por el deseo de acentuar la elegancia, la masculinidad y el poder. De nuevo, la Moda como vehículo transmisor del poderío de quien se la puede permitir, estableciendo diferencias sociales. No en vano, este tipo de indumentaria se ve exaltada por los poderosos y rivales monarcas de la época; Carlos I de España, Francisco I de Francia, y Enrique VIII de Inglaterra.  

Hans Eworth a partir de Holbein. Retrato de Enrique VIII, ca. 1539. Colección Devonshire


Calzas alemanas "a la moda española", 1555-1556. Staatliche Kunstsamlungen. Dresde

Ejemplo de lo que os comento, lo vemos en estas calzas alemanas de un vivo color amarillo que no pasa desapercibido. Con forma estrecha, y largo  a medio muslo, la prenda se compone de tres capas; cuero en su interior para darle estabilidad, una capa intermedia de tafetán de seda, que sobresale por las "acuchilladas" (moda que se copia de los uniformes militares de la época), y un forro exterior de punto. Hasta aquí, podemos entender que las sucesivas capas son para mantener el calor, pero hay elementos decorativos aparentemente superfluos, como las citadas "acuchilladas", y la prominente bragueta, que son un claro indicativo de que las prendas masculinas han evolucionado, pasando de ser un mero elemento de protección, para convertirse en signos connotativos de fuerza, poderío y virilidad.
La moda masculina trasciende lo puramente práctico. ¿Se trata sólo de coquetería masculina, o deseo de mostrar superioridad ante los rivales?




SIGLO XVII EN HOLANDA: LA DICOTOMÍA ENTRE MODA Y RELIGIÓN
En la Holanda del siglo XVII, la moda de la próspera e ilustrada cultura urbana y protestante, se viste de negro. ¿Por qué? básicamente por dos cuestiones; por la todavía influyente moda española del siglo anterior, y porque el negro es el color idóneo para mostrar la austeridad impuesta por el antihumanismo calvinista.
Sin embargo, la rica burguesía desea vehementemente mostrar el lujo y la opulencia, obtenidos gracias a la prosperidad del comercio. Dilema que resuelven sumando el color negro, a rígidas formas que ocultan las curvas del cuerpo. Junto a ello, y como elemento diferenciador, ricos galones de hilo de oro, y encajes importados de Bruselas, Alençon o Italia.
En este momento, la moda refleja la dicotomía que existe entre el deseo del lujo, y la austeridad religiosa. ¿Esta dualidad deliberada en la moda, es sinónimo de una doble moral social?

Salomon Mesdach. Retrato de Ana Bonden, 1619. Rijksmuseum, Amsterdam


Si hay una cuestión clara e indiscutible, es la del empleo de la Moda como signo diferenciador entre clases sociales. Esto es algo que ha existido desde siempre, y que aún hoy sigue vigente en forma de marcas de lujo, que los elitistas consumidores adquieren buscando diferenciarse de la gran mayoría, sin embargo, hay diferencias sustanciales entre el concepto de "Moda" que existía en el Antigüedad, y la que tenemos a partir de la Edad Moderna.

En los ejemplos que he mostrado, no cabe duda que los usos y costumbres indumentarios vienen dados por el deseo de emplear signos que nos muestren ante los demás, tal y como afirmara Roland Barthes: 

<<(...) al tiempo que la moda edifica un conjunto muy estricto de signos, procura dar a estos signos la apariencia de puras razones; y precisamente porque la Moda es tiránica y su signo arbitrario, debe convertirlo en hecho natural o ley racional>> (1)


A partir del siglo XIX, y sobre todo en el siglo XX, cuestiones tan relevantes como el destierro del opresivo corsé, Poiret, el acortamiento de las faldas, el empleo de los pantalones por las mujeres, la figura de Cocó Chanel, Balenciaga, los jeans, las tribus urbanas, los tejidos sintéticos, la minifalda y la moda de los años 60 y 70, son sólo algunos de tantos ejemplos que darían por sí solos para un nuevo post que dejaré para otra ocasión...




Bibliografía consultada:
(1) Barthes Roland: El sistema de la Moda
Cosgrave Bronwyn: Historia de la moda. Desde Egipto hasta nuestros días
Deslandres, Yvonne: El traje imagen del hombre






viernes, 17 de mayo de 2013

RETROSPECTIVE, LA NUEVA EXPOSICIÓN EN EL FIT MUSEUM

Después de haber visitado la mayoría de los museos europeos que albergan colecciones textiles, tengo que admitir que el que más me ha gustado a nivel estructural y museológico es el FIT Museum de Nueva York. Sencillamente, porque me parece que mantiene un planteamiento expositivo moderno y funcional, donde prima el interés por reforzar el aspecto didáctico de la visita, y porque realiza una interesante planificación anual, con exposiciones que se suceden con el ritmo necesario para mantener vivo nuestro interés, combinando de manera inteligente las tendencias históricas con las más actuales, asegurándose así un público heterogéneo.

Sin duda es un centro ejemplar que debería ser modelo a imitar por algunos museos europeos, que son incapaces de captar la atención continuada del público, -a pesar de contar con magníficas instalaciones, subvenciones estatales, y colecciones envidiables- convirtiéndose en grandes y fríos mausoleos que no invitan a repetir la visita. 
Tras esta crítica introductoria -que hace tiempo quería hacer, para ver si se remueven conciencias- quiero hablaros de la próxima exposición que se inaugurará en el FIT Museum el próximo día 22, y que permanecerá abierta al público hasta el 16 de noviembre.
 
Entrada a las salas expositivas

Titulada "Retrospective", la muestra analiza la fascinación de la moda con su propia historia, al presentar una visión general de las referencias históricas, que a menudo han sido empleadas por los diseñadores, prestando especial atención a la silueta como elemento recurrente. 


Izda: Grabado de la revista L´Art de la mode, 1881. Dcha: Vestido de tafetán. Elsa Schiaparelli, 1939

Con más de 100 prendas de vestir, accesorios y textiles pertenecientes a la colección permanente del Museo, "Retrospective" comienza con una selección de modelos con clara referencia a períodos históricos, como el antiguo Egipto, Grecia, -con un clásico de Norman Morell, inspirado en los vestidos plisados al estilo griego de Madame Grès- y Bizancio.

Izda: Vestido plisado de punto de seda Mme. Grès, 1944. Dcha: Norman Morell, 1965. Crêpe de lana 

La muestra prosigue con un conjunto de lamé dorado que data de 1981, obra de Zandra Rhodes y un vestido de gasa de seda chiffon diseñado en 1999 por Alexander McQueen para Givenchy Couture, ambas piezas inspiradas en la moda isabelina del siglo XVI.  


Izda: Retrato de Isabel I. Dcha: Vestido de Alexander McQueen para Givenchy Couture, 1999

Posteriormente, nos encontramos con la moda de los siglos XVIII y XIX, dos ricas e inspiradoras etapas para los diseñadores contemporáneos.

Conjunto de Anna Sui, 1999-2000. Inspirado en los vestidos "a la polonesa" del siglo XVIII. Tafetán y bordados florales, denim y cuentas decorativas

Izda: Traje francés de Corte, ca. 1780. Dcha: Walter van Beirendonck. Rafia con bordado multicolor, organdí y algodón

Muchos diseños contemporáneos miran hacia atrás, incluyendo los estilos del pasado como una parte del proceso creativo. De este modo, nacen interesantes reinterpretaciones, en las cuales, tomando como eje un detalle o una silueta, surge un nuevo modelo en el que se mezclan pasado y presente.

Izda: Georges Rouget. Las señoritas Mollien, 1811. Dcha: Norman Morell, 1962. Crêpe de lana y satén




A mediados del siglo XIX, con la aparición de la crinolina, las mujeres se liberaron de las pesadas capas de enaguas, que hasta entonces habían empleado para ahuecar sus voluminosas faldas. Curiosamente, un siglo después, en los años 50 del siglo XX, esta silueta con forma de reloj de arena, se repetiría de la mano de los grandes modistas franceses. Ejemplo de ello, lo podremos ver plasmado en un modelo de Anne Fogarty, de alrededor de 1950, y en el traje de noche del diseñador japonés Yoshiki Hishinuma, quien mezcla Oriente y Occidente con un guiño a las crinolinas de aquella época.

 
Izda: Le petit Courrier des dames, 1853. Dcha: Yoshiki Hishinuma. Polyester blanco y fucsia, con crinolina de nylon
  
El siglo XX ha despertado también en los diseñadores del presente, un renovado interés por los revivals de ciclos anteriores. Ejemplo de ello, lo encontramos en Yohji Yamamoto, quien en 2004 se inspiró en la silueta y materiales de un modelo de Paco Rabanne de 1968.



Izda: Paco Rabanne, 1968. Plástico y metal Dcha. Yohji Yamamoto, 2004. Metal y cambray
En el otoño de 2004, Nicolas Ghesquière diseñó para la Casa Balenciaga, un modelo en punto de algodón, con claras referencias a la moda de sólo dos décadas anteriores: el urbano estilo Grunge, originado en 1990.


Estilo Grunge. Marc Jacobs para Perri Ellis, 1992
Nicolás Guesquière para Balenciaga, 2004. Punto de lana y algodón.


El pasado, ya sea lejano o reciente, continúa fascinando a profesores, estudiantes y diseñadores. Siluetas y detalles históricos proporcionan un rico territorio para la reinterpretación, e incluso para la innovación.

El diseñador de vanguardia Yohji Yamamoto dijo en una ocasión:     "Para ir hacia el futuro, es necesario mirar hacia el pasado"


La exposición incluye obras de diseñadores innovadores, como Norman Norell, Yves Saint Laurent, Anna Sui, Nicolas Ghesquière, Walter Van Beirendonck, y el artista Cat Chow entre otros








Comisaria de la exposición: Jennifer Farley
Textiles: Lynn Weidner
Accesorios: Colleen Hill. 
Imágenes cortesía de Museum at FIT
Todos los objetos de la exposición pertenecen a la colección del Museum at FIT.


Agradecimientos:  

Judith Schwantes. Press Assistant, Media Relations. Fashion Institute of Technology
María CartagenaOne Style at A Time