lunes, 10 de marzo de 2014

MODA EN EL CINE: ORLANDO

Reanudo mi serie dedicada a la Moda en el Cine, con la película "Orlando", dirigida en 1992 por Sally Potter, con diseño de vestuario a cargo de la oscarizada Sandy Powell, y la actriz Tilda Swinton como protagonista.

Cartel promocional de la película

La película está basada en la novela del mismo nombre que escribió en 1928 Virginia Woolf, donde se narra el viaje a través del tiempo que realiza el protagonista, -el joven Orlando- a través de 400 años, en el que además, cambia de sexo. Todo un reto histórico y visual que Sandy Powell acometió de forma impecable, con muy pocas licencias históricas, tan solo aquellas que la directora exigía debido a la complejidad narrativa de la novela.


Orlando aparece vestido con doublet de terciopelo, gregüescos y medias de seda
La historia se inicia en la Corte Isabelina del siglo XVI, en la cual se seguía la moda española, aunque con la ostentación con la que los ingleses la interpretaron.

La reina Isabel I  otorgando la jarretera a Orlando.  Sandy Powell eligió un cromatismo similar para todos los actores que intervienen en esta escena, obteniendo un resultado armonioso.

Tilda Swinton vestida a la moda española del siglo XVI, con gorra de copa baja de terciopelo,cuello de lechuguilla, doublet ornado con perlas y bohemio de terciopelo forrado de piel

Posteriormente, en el siglo XVII, en la Inglaterra de Cromwell, sus seguidores llevaron moda de influencia holandesa, donde el color negro con cuellos blancos de lino y encaje eran símbolos de  la austeridad y puritanismo promulgada por los protestantes. La película refleja esta moda.

Casaca negra con profusión de cintas y alamares

En la segunda mitad de la película, Orlando se convierte en mujer. Una escena onírica donde el protagonista se acuesta vestido de blanco al estilo de la moda francesa impuesta por Luis XIV, sin quitarse la voluminosa peluca in folio, para despertarse convertido en mujer.



Llegados a este punto, me ha parecido interesante citar a Leah Leone, en su artículo titulado:<<Orlando de Virginia Woolf en la traducción de Jorge Luis Borges (1937)>>  donde explica: 

"Tras su cambio de sexo, Orlando no nota ninguna diferencia en su personalidad, y encuentra que es la ropa la que determina sus actitudes, las cuales tendían al masculino o al femenino según como fuera vestida. Sólo empieza a sentirse mujer en la medida en que los demás la vayan tratando con nuevas expectativas, provocadas por su vestimenta"


Orlando, convertido en mujer, descubre la prisión del corsé y la incomodidad de la indumentaria femenina

Maravilloso vestido "de corte", al estilo francés, que Sandy Powell diseña en color blanco, evitando los colores reales de la época, quizás en un intento de mostrarnos a un ser nuevo, con nuevo sexo, que comienza desde cero.



Escena en la que ya emplea el color, con una indumentaria y tejidos más acordes a la época. Orlando ya se siente mujer en función de cómo la ven los demás.

Cargado maquillaje y peluca empolvada en una escena en la que ella intenta huir de la opresión que supone ser mujer en el siglo XVIII

En el siguiente trailer, podréis ver una de las escenas más interesantes de la película, donde Orlando se introduce en un laberinto con su voluminoso traje. A través del cambio de vestuario, se nos indica que ha pasado del siglo XVIII a los años 60 del siglo XIX, y que a pesar del tiempo transcurrido, la moda femenina solo ha cambiado los incómodos paniers, por una voluminosa crinolina, igualmente opresiva.


Posteriormente, la protagonista luce atuendos diferentes correspondientes a distintas décadas del siglo XIX.






Orlando solo se sentirá liberada de la moda en el siglo XX, cuando eliminados el corsé y el polisón, puede conducir un sidecar vestida con una casaca y unos cómodos pantalones, todo un símbolo de libertad para una mujer independiente al fin.




A todos los amantes del cine y la indumentaria histórica os recomiendo esta película, pues no solo podréis disfrutar con el maravilloso vestuario y su magnífica banda sonora, también es una reflexión sobre el feminismo y sobre la opresiva historia que la moda occidental escribió para las mujeres...






Bibliografía: 
- Bernis, Carmen: La moda en España a través del retrato de Corte
- Kindersley, Doris: Moda. Historia y estilos
- Sichel, Marion: Tudors and Elizabethians






viernes, 28 de febrero de 2014

"POR SUS TEJIDOS LES CONOCERÉIS: ALBERTA FERRETTI"

Comienzo hoy una serie llamada "Por sus tejidos les conoceréis", donde os iré mostrando algunos de los tejidos que mis diseñadores favoritos emplean en sus colecciones. Esta serie la iré completando de forma alterna con otros posts sobre temas relacionados con la Historia de la Moda, y con la Moda en el Cine, pues como ya sabéis, me gusta combinarlos para que el Blog no resulte monotemático y aburrido.

Alberta Ferretti es una diseñadora italiana, que siempre se ha caracterizado por tener un gusto exquisito eligiendo los tejidos que emplea en sus colecciones, los cuales contribuyen a proyectar esa imagen connotativa de femineidad que ella busca en sus diseños. 

Alberta Ferretti
A menudo suele jugar con la combinación de diferentes tejidos en una misma prenda, buscando la mezcla de texturas que aporten eclecticismo al conjunto, logrando imprimirle su personalidad.


Gasa de seda y bordado inglés sobre algodón


Cuerpo de chifón con bordado multicolor y falda de chifón plisado con decoración de cintas de raso 

Aplicaciones de bordado mecánico sobre gasa de seda


Camisa de lamé con mangas de gasa y denim bordado
Chaqueta de seda con aplicaciones de pedrería y mostacilla


Vestido compuesto de cuerpo de crêpe georgette con aplicaciones de lentejuelas y predrería, y falda de shantung


Encaje mecánico sobre tul de seda


Seda chifón con cuerpo decorado con abalorios


Encaje mecánico sobre  seda chifón



Aplicaciones de pasamanería bordada sobre seda chifón


Terciopelo de seda bordado


Seda lisa  y cloqué de seda

Gasa flocada
Gasa con franjas de punto calado formando diferentes dibujos
Tul de seda sobre tafetán

Tanto en las colecciones de verano, como en las de invierno, los tejidos de Alberta Ferretti son siempre sinónimo de elegancia...



Colecciones Alberta Ferretti: O/I 2011-12, P/V 2013, O/I 2013-14, P/V 2014, O/I 2014-15

Imágenes: Style.com






lunes, 17 de febrero de 2014

DETALLES DE MODA: EL PEINADOR

Hoy os traigo una pieza escogida de la inmensa colección de ropa interior antigua que posee mi amiga Ana González-Moro. La prenda se llama "peinador" o "mañanita", y data de principios del siglo XX.


La prenda está confeccionada con fina batista de algodón
Colección Ana González-Moro

Espalda
Colección Ana González-Moro
El "peinador" fue un prenda muy popular entre las mujeres del siglo XIX y primeras décadas del siglo XX. Solía emplearse por las mañanas, cuando tras el aseo del cuerpo, las señoras se sentaban ante su tocador, y ayudadas por su doncella, procedían a la laboriosa tarea del cuidado del cutis y el peinado durante varias horas.

Peinador. Revista Harper´s Bazar, 1888


La prenda se cierra a un lado mediante un pequeño botón, oculto entre los volantes de encaje del cuello
Colección Ana González-Moro
La prenda es ligera y amplia con el fin de resultar cómoda
Colección Ana González-Moro

La prenda está profusamente decorada con puntillas finas,  bandas de entredós, y anchas puntillas-galón formando volantes, con aplicaciones intercaladas de bordado inglés mecánico.

Colección Ana González-Moro

Parte inferior delantera con bordes festoneados
Colección Ana González-Moro
Este tipo de prendas de lencería, se empleaban por la mañana, sobre el camisón, o sobre la ropa interior, siempre antes de vestirse, por lo que se la puede considerar dentro del grupo de prendas "para estar en casa". En ocasiones, podían recibir con ellas a sus amistades femeninas, aunque solo a las más allegadas.

Señora con peinador realizando el cuidado diario del rostro, 1910
Fuente: Retronaut


El "peinador" ya se empleaba en siglos anteriores, aunque su auge y democratización como prenda de lencería llegaría en el siglo XIX.



Agradecimientos: 
Ana González-Moro
Fotografías: Vicente R. Bosch, a quien quiero felicitar especialmente por tan excelente trabajo


lunes, 10 de febrero de 2014

DETALLES DE MODA: EL POLISÓN

He decidido hacer un pequeño alto en el ciclo que estoy dedicando a la moda en el cine histórico, para mostraros una prenda de ropa interior antigua perteneciente a la colección de mi amiga gallega Ana González-Moro, a quien ya conocéis, pues no es la primera vez que le dedico una entrada en mi blog. En esta ocasión, he elegido un ejemplar de enagua con polisón particularmente interesante, pues presenta un excelente estado de conservación a pesar de datar de 1875-80 aproximadamente. Tal vez haya influido el que haya sido confeccionada con lino, un tejido muy duradero, lavable y fresco, lo que me hace pensar que se trate de un polisón de verano. 



A este modelo de polisón se le denominaba "cola de cangrejo", por su peculiar forma.



Las largas costuras laterales, y las que sujetan las varillas son mecánicas, aunque también hay partes cosidas a mano, como los ojales y la cinturilla.



En la parte inferior, la enagua presenta un volante añadido del mismo tipo de tejido, aunque de un tono más claro. La singularidad reside en que al estar abotonada, se podía extraer fácilmente para lavarla de forma aislada, pues se ensuciaba mucho más que el resto con el roce del suelo.



He desabrochado los botones para que se aprecie mejor

Modelo de enagua con polisón publicado en la revista "Harper´s Bazar" en 1882. 
También presenta la parte inferior abotonada para lavarla aparte.



La forma de la parte interior de la enagua es particularmente interesante, pues se ataba en su parte superior mediante ojales por los que pasaban las cintas. Así se conseguía mantener la tensión de los aros de acero, que le daban su particular forma.

Camisa interior y enagua para polisón. Colección Ana González-Moro
Sobre la enagua con polisón, se añadían otras enaguas más elaboradas, con volantes y encajes que contribuían a dar mayor volumen a la falda.



Dos modelos de elaboradas enaguas que se vestían sobre el polisón, 1876-77.
Álbum de "Grands Magasins du Louvre"
Museo Galliera, París
A partir de los años 70 del siglo XIX, la moda imperante cargaba la silueta femenina por la parte posterior de las faldas, y el empleo de las enaguas con polisón, se hizo imprescindible para sujetar el peso de los abundantes drapeados, lazos, pasamanerías y encajes.

Modelo de verano publicado en la revista "Harper´s Bazar" en 1882
La moda del polisón encarecía enormemente aquellos vestidos, que a menudo precisaban de hasta 15 metros de tela, unido a un complicado patronaje y confección que requería de las manos expertas de costureras y artesanos. Un estilo que perduró con algunas variaciones hasta 1890. 




Agradecimientos:
Ana González-Moro
Bibliografía:
Barbier, Muriel / Boucher, Shazia: Lingerie. Edimat Libros, 2008







Fotografías: Vicente R. Bosch