viernes, 28 de febrero de 2014

"POR SUS TEJIDOS LES CONOCERÉIS: ALBERTA FERRETTI"

Comienzo hoy una serie llamada "Por sus tejidos les conoceréis", donde os iré mostrando algunos de los tejidos que mis diseñadores favoritos emplean en sus colecciones. Esta serie la iré completando de forma alterna con otros posts sobre temas relacionados con la Historia de la Moda, y con la Moda en el Cine, pues como ya sabéis, me gusta combinarlos para que el Blog no resulte monotemático y aburrido.

Alberta Ferretti es una diseñadora italiana, que siempre se ha caracterizado por tener un gusto exquisito eligiendo los tejidos que emplea en sus colecciones, los cuales contribuyen a proyectar esa imagen connotativa de femineidad que ella busca en sus diseños. 

Alberta Ferretti
A menudo suele jugar con la combinación de diferentes tejidos en una misma prenda, buscando la mezcla de texturas que aporten eclecticismo al conjunto, logrando imprimirle su personalidad.


Gasa de seda y bordado inglés sobre algodón


Cuerpo de chifón con bordado multicolor y falda de chifón plisado con decoración de cintas de raso 

Aplicaciones de bordado mecánico sobre gasa de seda


Camisa de lamé con mangas de gasa y denim bordado
Chaqueta de seda con aplicaciones de pedrería y mostacilla


Vestido compuesto de cuerpo de crêpe georgette con aplicaciones de lentejuelas y predrería, y falda de shantung


Encaje mecánico sobre tul de seda


Seda chifón con cuerpo decorado con abalorios


Encaje mecánico sobre  seda chifón



Aplicaciones de pasamanería bordada sobre seda chifón


Terciopelo de seda bordado


Seda lisa  y cloqué de seda

Gasa flocada
Gasa con franjas de punto calado formando diferentes dibujos
Tul de seda sobre tafetán

Tanto en las colecciones de verano, como en las de invierno, los tejidos de Alberta Ferretti son siempre sinónimo de elegancia...



Colecciones Alberta Ferretti: O/I 2011-12, P/V 2013, O/I 2013-14, P/V 2014, O/I 2014-15

Imágenes: Style.com






lunes, 17 de febrero de 2014

DETALLES DE MODA: EL PEINADOR

Hoy os traigo una pieza escogida de la inmensa colección de ropa interior antigua que posee mi amiga Ana González-Moro. La prenda se llama "peinador" o "mañanita", y data de principios del siglo XX.


La prenda está confeccionada con fina batista de algodón
Colección Ana González-Moro

Espalda
Colección Ana González-Moro
El "peinador" fue un prenda muy popular entre las mujeres del siglo XIX y primeras décadas del siglo XX. Solía emplearse por las mañanas, cuando tras el aseo del cuerpo, las señoras se sentaban ante su tocador, y ayudadas por su doncella, procedían a la laboriosa tarea del cuidado del cutis y el peinado durante varias horas.

Peinador. Revista Harper´s Bazar, 1888


La prenda se cierra a un lado mediante un pequeño botón, oculto entre los volantes de encaje del cuello
Colección Ana González-Moro
La prenda es ligera y amplia con el fin de resultar cómoda
Colección Ana González-Moro

La prenda está profusamente decorada con puntillas finas,  bandas de entredós, y anchas puntillas-galón formando volantes, con aplicaciones intercaladas de bordado inglés mecánico.

Colección Ana González-Moro

Parte inferior delantera con bordes festoneados
Colección Ana González-Moro
Este tipo de prendas de lencería, se empleaban por la mañana, sobre el camisón, o sobre la ropa interior, siempre antes de vestirse, por lo que se la puede considerar dentro del grupo de prendas "para estar en casa". En ocasiones, podían recibir con ellas a sus amistades femeninas, aunque solo a las más allegadas.

Señora con peinador realizando el cuidado diario del rostro, 1910
Fuente: Retronaut


El "peinador" ya se empleaba en siglos anteriores, aunque su auge y democratización como prenda de lencería llegaría en el siglo XIX.



Agradecimientos: 
Ana González-Moro
Fotografías: Vicente R. Bosch, a quien quiero felicitar especialmente por tan excelente trabajo


lunes, 10 de febrero de 2014

DETALLES DE MODA: EL POLISÓN

He decidido hacer un pequeño alto en el ciclo que estoy dedicando a la moda en el cine histórico, para mostraros una prenda de ropa interior antigua perteneciente a la colección de mi amiga gallega Ana González-Moro, a quien ya conocéis, pues no es la primera vez que le dedico una entrada en mi blog. En esta ocasión, he elegido un ejemplar de enagua con polisón particularmente interesante, pues presenta un excelente estado de conservación a pesar de datar de 1875-80 aproximadamente. Tal vez haya influido el que haya sido confeccionada con lino, un tejido muy duradero, lavable y fresco, lo que me hace pensar que se trate de un polisón de verano. 



A este modelo de polisón se le denominaba "cola de cangrejo", por su peculiar forma.



Las largas costuras laterales, y las que sujetan las varillas son mecánicas, aunque también hay partes cosidas a mano, como los ojales y la cinturilla.



En la parte inferior, la enagua presenta un volante añadido del mismo tipo de tejido, aunque de un tono más claro. La singularidad reside en que al estar abotonada, se podía extraer fácilmente para lavarla de forma aislada, pues se ensuciaba mucho más que el resto con el roce del suelo.



He desabrochado los botones para que se aprecie mejor

Modelo de enagua con polisón publicado en la revista "Harper´s Bazar" en 1882. 
También presenta la parte inferior abotonada para lavarla aparte.



La forma de la parte interior de la enagua es particularmente interesante, pues se ataba en su parte superior mediante ojales por los que pasaban las cintas. Así se conseguía mantener la tensión de los aros de acero, que le daban su particular forma.

Camisa interior y enagua para polisón. Colección Ana González-Moro
Sobre la enagua con polisón, se añadían otras enaguas más elaboradas, con volantes y encajes que contribuían a dar mayor volumen a la falda.



Dos modelos de elaboradas enaguas que se vestían sobre el polisón, 1876-77.
Álbum de "Grands Magasins du Louvre"
Museo Galliera, París
A partir de los años 70 del siglo XIX, la moda imperante cargaba la silueta femenina por la parte posterior de las faldas, y el empleo de las enaguas con polisón, se hizo imprescindible para sujetar el peso de los abundantes drapeados, lazos, pasamanerías y encajes.

Modelo de verano publicado en la revista "Harper´s Bazar" en 1882
La moda del polisón encarecía enormemente aquellos vestidos, que a menudo precisaban de hasta 15 metros de tela, unido a un complicado patronaje y confección que requería de las manos expertas de costureras y artesanos. Un estilo que perduró con algunas variaciones hasta 1890. 




Agradecimientos:
Ana González-Moro
Bibliografía:
Barbier, Muriel / Boucher, Shazia: Lingerie. Edimat Libros, 2008







Fotografías: Vicente R. Bosch 









viernes, 24 de enero de 2014

MODA EN EL CINE: HAMLET. EL HONOR DE LA VENGANZA

La película "Hamlet. El honor de la venganza" rodada en 1990, y dirigida por Franco Zefirelli, es una de mis favoritas en cuanto a vestuario se refiere. De hecho, en mis clases de Historia del Traje, recomiendo a los alumnos que la vean. Sin ser perfecta (la perfección vestimentaria en el cine histórico no existe) es, en mi opinión, una de las películas de temática medieval con un vestuario mejor elaborado. Tanto la formas de las prendas, como los tejidos empleados, se asemejan bastante a lo que pudo ser la indumentaria del siglo XII. A todo ello debemos sumar el maquillaje, el peinado, los tocados y los complementos magníficamente representados, destacando especialmente el maravilloso diseño de las joyas, a cargo del diseñador italiano Gerardo Sacco.


"Hamlet. El honor de la venganza", 1990.
El diseñador, Maurizio Millenotti, recibió una nominación a los Oscar por este vestuario. Lo cual no es de extrañar, pues se percibe a simple vista el magnífico trabajo de documentación previo a la fase de diseño.





Son tantos los aciertos de esta película, ambientada en la Dinamarca de los inicios de la Baja Edad Media, que necesitaría varias entradas para comentarlos todos, así que me centraré en el análisis de aquellos elementos que me parecen más interesantes.

Glenn Close en el papel de la Reina Gertrudis

La silueta femenina tendía hacia la estilización, cuanto más alargada, mejor. En esta imagen, la reina Gertrudis viste un elegante y largo brial - que posee ese aspecto rústico de los tejidos artesanales- con espectaculares "mangas perdidas", que necesitaban ser anudadas para que no rozaran el suelo. 


La diadema y las fíbulas reproducen fielmente la orfebrería de la época

La elección del color azul es todo un acierto, ya que en el siglo XII, triunfaba entre las clases altas europeas, la moda de los tejidos de ese color, cuya tintura se obtenía gracias al azul de glasto y al azul del lapislázuli importado desde Oriente.


Bajo el brial, la túnica o chainse, cuyo amigaut se decoraba mediante bordados y aplicaciones de hilo de oro y seda
También es interesante esta túnica o saya de color rojo, un tono que gustaba mucho en la Edad Media, y que era fácilmente obtenible, gracias a la raíz de la Rubia Tinctorum. Podemos ver claramente la forma de las mangas, ceñidas hasta el codo, para después ensancharse en las bocamangas. Todo un acierto, pues el patrón sigue las líneas de la moda de la época.

Las bocamangas decoradas con aplicaciones de otros tejidos eran comunes entre las clases altas

Otro de los elementos que me han gustado especialmente, son los diferentes tocados femeninos.
Barboquejo y cinta de tela bordada

Griñón con velo. Un tocado propio de las mujeres casadas y las viudas.
Griñón y velo de seda bajo la corona de orfebrería. Un acierto para un vestuario solemne

El vestuario de Ophelia también está bien estudiado. Al tratarse de una mujer joven y soltera, casi siempre aparece con su cabello peinado con largas trenzas, a la moda de la época, o cubierta con una sencilla cofia de lino bordada. 

Ophelia con cofia de lino bordada y Polonio con cofia de lana

Ophelia con camisia, túnica y sobreveste de tejidos naturales
Vestida de forma sencilla, con tejidos de colores crudos que remarcan el aspecto de las fibras naturales, y la fragilidad del personaje.




Hamlet, sin embargo, aparece casi siempre vestido de negro o con colores oscuros, remarcando con ello su carácter atormentado. Además, en su vestuario se han empleado tejidos gruesos, como la lana y la piel (muy empleados en la época) apoyando la fuerza del personaje.



Las escenas que transcurren en el gineceo del castillo, son particularmente interesantes para todos los amantes de la Historia del Traje, pues describen el ambiente en el que las mujeres de las clases aristocráticas pasaban horas hilando, tiñendo las fibras, tejiendo, cosiendo y bordando. Durante toda la Edad Media, las mujeres se ocupaban de las tareas relacionadas con los tejidos y la indumentaria.


A la izquierda, el telar y el bastidor para bordar. Al centro, la mesa de corte, y a la derecha vellones de lana puestos a secar después de ser teñidos

Mesa de corte y mujer bordando a la derecha

Después de realizados, los bordados "de aplicación" se cosían a las prendas ya confeccionadas



Por último, señalar el "guiño" que nos hace Franco Zefirelli, (siempre fiel a los detalles) cuando nos muestra a Ophelia bordando un lienzo con hilos de lana de colores. Una clara referencia al famoso "Tapiz de Bayeux" que todos conocemos, datado en el siglo XI.


Os dejo el trailer de la película, donde podemos contemplar ese maravilloso vestuario en acción.




Bibliografía: 
DUBY, George y PERROT, Michelle: Historia de la Mujeres. La Edad Media. Taurus. Madrid, 1992