martes, 3 de junio de 2014

"POR SUS TEJIDOS LES CONOCERÉIS: VALENTINO"

Este es mi particular homenaje a la Maison Valentino, a su esencia, a sus elegantes y refinados vestidos del siglo XXI, con un estilo que nos llega de la mano de sus actuales Directores Creativos: María Grazia Chiuri y Pierpaolo Piccioli.

Los tejidos que emplea la Maison Valentino merecen ser contemplados de cerca, y para ello he elegido algunos de los modelos que conforman la colección Primavera/Verano 2014, en la que destacan las combinaciones de gasa, tul bordado, georgette, lana, encaje mecánico, otomán, guipur, piqué y bordados de inspiración étnica en los que se mezclan hábilmente diferentes tejidos y colores en una misma prenda.




En la mayoría de las publicaciones habituales, podemos ver imágenes de esas prendas maravillosas, sin embargo, he querido recrearme con las fotografías de algunos de los tejidos empleados, cuyos detalles a menudo se pierden en el conjunto general, por eso las he aislado para que las podáis contemplar sin que nada os distraiga, como si de obras de arte se tratasen.... 


Detalle del tejido de un vestido corto de encaje con patrón floral. El vestido se alinea en georgette y se duplicó en organza de seda. La composición del encaje es un 76% algodón, 12% viscosa y 12% poliamida.





En cuanto a la composición de los tejidos, abundan las sedas 100% de los georgettes, crêpes y las organzas. En el caso de los encajes se han empleado mezclas de algodón, viscosa y poliéster, así como algodón, lana y lino en los tejidos de inspiración étnica.




En este post incluyo ejemplos de la colección Couture y Sportwear




La inspiración étnica elaborada a base de bordados de hilos de colores contrastados

























Contar con estos dos grandes creativos ha sido un gran acierto para la Maison,  pues han sabido mantener la esencia del gran Valentino. Una acertada elección que yo celebro cada temporada...












jueves, 29 de mayo de 2014

LA CAMISA BLANCA DE ALGODÓN

La camisa blanca de algodón es una de esas piezas básicas que todo hombre que sabe vestir bien, posee en su fondo de armario. Su gran versatilidad ha hecho de ella un elemento imprescindible en el vestuario masculino, ocupando actualmente el lugar que se merece en la moda, algo que no ostentaba en sus orígenes, ya que durante el siglo XVIII, la camisa masculina era un prenda más de la ropa interior. Amplia y con mangas largas, se confeccionaba con lino blanqueado con hipoclorito cálcico, que le dejaba una tonalidad pobre y desigual. Bajo chalecos y casacas, de ella solo se podían entrever las puntas del cuello y los bordes de los puños.


1. Ingres: Retrato de Monsieur Riviére, 1805.
Col. Museo del Louvre

Con la llegada de la Revolución Industrial en el siglo XIX, la historia de la camisa masculina europea tomará un nuevo rumbo. Los avances tecnológicos aplicados al sector textil, y el consiguiente auge del comercio, posibilitaron la masiva llegada de balas de algodón procedentes de la India y Norteamérica. Las fibras se hilaban, se tejían y posteriormente se blanqueaban con hipoclorito sódico, una innovación que la industria química de la época aportó a las fábricas textiles, proporcionando a los tejidos una blancura uniforme y luminosa nunca vista anteriormente.


2. Ca.1840-50

Los sastres ingleses que a partir de 1850 comienzan a instalarse en Savile Row -precedidos por Henry Poole naturalmente- se esmeran en el refinamiento de la camisa hecha a medida. La demanda crece gracias a la influencia de iconos de la moda como Brumell, el conde de Orsay o el príncipe Alberto. Poco a poco, entre unos y otros convirtieron la almidonada e impoluta camisa blanca de popelín, en un sinónimo de riqueza, pues obviamente tenían que ser lavadas mucho más a menudo que las prendas de color. Quienes no podían permitirse el lujo de poseer tantas camisas, como para cambiarse a diario, solían adquirir en las sastrerías cuellos, puños y pecheras postizas. Piezas rígidas confeccionadas con algodón, y cosidas a máquina, que se podían cambiar para lavar, planchar y almidonar de forma separada, consiguiendo que el resto de la prenda se estropease menos, y a la vez, modificar el aspecto de la misma.


3. Ca. 1880-1890

4. Cuellos duros alzados para llevar con corbata, ca. 1890-1900
Col. particular

5. Cuellos duros cortos para llevar con pajarita, ca. 1890-1900
Col. Particular

6. Diferentes tipos de puños duros, ca. 1890-1900
Col. Particular

Con la llegada del siglo XX, la moda masculina europea comenzó a diversificarse, mejorando el patronaje y la comodidad de los trajes. Surgirán entonces nuevos estilos y modelos de camisas con una gran diversidad de cuellos blandos apropiados para cada ocasión, tipo de actividad y hora del día. Los rígidos cuellos y pecheras almidonadas solo se mantendrán para vestir el frac.


7. Camisa blanca de frac con cuello de pajarita y detalle bordado de la pechera. Perteneció al zar Nicolás II, ca. 1900
Col. MET Museum, Nueva York

8. Frac, ca. 1915
9. Diferentes atuendos para el campo y la ciudad. Todos se acompañan de camisas blancas, ca. 1910-1915

En los años 20, el Príncipe de Gales -otro de los iconos de la moda inglesa- amante de la comodidad no exenta de lujo, diseñó junto a su sastre la actual camisa blanca de smoking, con cuello blando, puños de doble ojal para gemelos, y pechera plisada. Para el tiempo de ocio, la vestimenta elegida se inspiraba en el deporte, y consistía en amplios pantalones con chaquetas o jerseys por los que asomaba el cuello de una impecable camisa blanca.


10. Moda deportiva, ca. 1925

A partir de los años 30, época en la que los actores de Hollywood comenzarán a marcar tendencia a través del cine, se impondrá la comodidad del estilo americano, con camisas de cuello blando y estrecho. A diferencia de los ingleses, los norteamericanos mucho más prácticos, preferían adquirir sus trajes y camisas de corte impecable ya confeccionados. No olvidemos que la famosa tienda "Brooks Brothers" de Nueva York abrió sus puertas en el año 1818.

11. Gary Cooper en 1930, con una camisa blanca de cuello estilo americano.
Fotografía de Edward Steichen


12. Camisa blanca con cuello italiano. D&G, P/V 2014

Desde sus inicios en el siglo XVIII, hasta nuestros días, la camisa blanca sigue presente en la moda masculina; ya sea formando parte de un look casual o formal, es capaz de otorgar a los hombres que la llevan, un cautivador sello de distinción.












martes, 29 de abril de 2014

MODA EN EL CINE: MRS. HENDERSON PRESENTA

Hoy os presento otra de las películas que me ha cautivado: "Mrs Henderson presenta". No solo por su magnífica música, ambientación y vestuario, también por la entretenida historia que cuenta, hábilmente desarrollada por su director, Stephen Frears en el año 2005.



Con un impecable diseño de vestuario a cargo de la oscarizada Sandy Powell, la historia transcurre en Londres, iniciándose en el año 1937, hasta los años finales de la Segunda Guerra Mundial. 

Los sombreros femeninos que aparecen en la película llamaron poderosamente mi atención por su gran belleza, con sus formas ondulantes, eran extraordinariamente elegantes.








Mrs. Henderson (Judi Dench), es una elegante señora de la alta sociedad londinense


El vestuario está muy cuidado, Sandy Powell es una gran perfeccionista, siendo difícil encontrar elementos anacrónicos, por lo que resulta muy ilustrativo de la moda de la época. En la película aparecen todo tipo de prendas; indumentaria femenina y masculina de las clases media y alta, ropa interior, uniformes, complementos de todo tipo, hasta vestuario escénico, pues la historia (basada en hechos reales) se desarrolla en un mítico teatro de variedades del Soho londinense.


Bañadores de punto, y e indumentaria para  la playa de los años 30

Prendas de baile y zapatos de claqué

Prendas de baile de inspiración española



Ropa interior

Peinados y maquillaje muy cuidados




Los collares y pendientes están elegidos con gran acierto

Peinado de los años 40

Powell se recrea en los detalles, eligiendo tejidos adecuados a la época y a la clase social de los personajes
Esta bata de seda con delicados bordados florales es especialmente interesante

Uno de los aspectos a los que concedo gran importancia, y en el que siempre me fijo cuando veo una película de temática histórica, es en la calidad de los tejidos, en los estampados y en sus colores, si son adecuados a la época o no. 



La película termina en los años 40, en plena Segunda Guerra Mundial, cuando la mujeres se vieron obligadas a suplir la falta de medios con mucha imaginación. Os la recomiendo si os gusta la historia y la moda de aquellos años, es una tragicomedia  muy entretenida, con una estética muy cuidada con la que disfrutaréis mucho.