jueves, 19 de junio de 2014

VALENTINO: HOMENAJE A FRIDA KAHLO

La Maison Valentino acaba de presentar su Colección Resort, Cruise 2015, que constituye un homenaje a la pintora mexicana Frida Kahlo. En la misma, hay multitud de referencias a los colores, los bordados y las prendas que ésta empleaba en su personalísimo vestuario. Hoy, tras contemplar la colección, vuelve a mi memoria aquel post que le dediqué en el año 2012, titulado Los colores de Frida


Frida con un rebozo de artisela de Sta. María del Río, San Luís Potosí.
Colección Museo Frida Kahlo

Frida vestida de tehuana. Foto de Nick Murray, 1946



Colección Museo Frida Kahlo. Casa Azul


Frida concibió para sí misma, un estilo ecléctico, basado en la mezcla personal de elementos de la indumentaria tradicional, prehispánica, mestiza y oriental, a la que añadió prendas de moda europea de finales del siglo XIX recibidas como herencia de su abuela y de su madre. 




Prendas con bordados de inspiración prehispánica. 
Colección Resort Valentino 2015  


Vestido con motivos bordados de flora y fauna. Inspiración mexicana
Colección Resort Valentino 2015  

Huipil yucateco bordado a mano.
Colección Museo Frida Kahlo


Combinación de encaje y algodón bordado
Colección Resort Valentino 2015
Enredo de telar de cintura, bordado con hilos de artisela. Acatlán, Guerrero.
Colección Museo Frida Kahlo




Prendas de gasa bordada. Colección Resort Valentino 2015  

Conjunto totonaco de organdí para fiesta, procedente de Papantla, Veracruz.
Colección Museo Frida Kahlo



Vestidos de Valentino en color blanco. Formas y texturas inspiradas en las prendas de Frida.
   






































La simbiosis entre la elegancia de Valentino y el estilo original y colorista de Frida Kahlo da como resultado un sincretismo maravilloso... ¿no os parece?





*Fotografías Museo Frida Kahlo: Pablo Aguinaco/Graciela Iturbide














viernes, 13 de junio de 2014

HISTORIA DEL BAÑADOR MASCULINO

La historia del bañador masculino está ligada al nacimiento del concepto "veraneo", una moda iniciada a mediados del siglo XIX, cuando los miembros de la aristocracia y la alta burguesía europea, comienzan a desplazarse hacia las costas para "tomar las aguas" en balnearios y playas. Los médicos de la época, prescribían el aire puro y los baños de mar como remedio de males y achaques. Esta nueva costumbre social, exigía una indumentaria adecuada para el baño, que no agraviase las normas del pudor victoriano. En el caso del bañador masculino, se recurrió a un maillot que cubría el cuerpo hasta las rodillas y parte de los brazos.






Con la llegada del siglo XX, ese maillot fue reduciendo su tamaño, aunque no su incomodidad, pues los materiales empleados eran los mismos: género de punto de lana gruesa con una elasticidad muy limitada, que se adaptaba poco al cuerpo, picaba mucho en contacto con la piel, y formaba antiestéticas bolsas y arrugas cuando se mojaba, amén de tardar horas en secarse. 





Con la llegada de los años 20, se ponen de moda los baños de sol, lucir una piel bronceada es ahora un nuevo símbolo de estatus. A partir de entonces, aparecen en las costas de la Riviera francesa bañadores de sarga de algodón y nuevos diseños con colores más llamativos,  perneras más cortas, y una parte superior con tirantes que se podían bajar para broncearse mejor.




En los años 30, desaparecen los tirantes y el bañador masculino se reduce a la forma de un short con cinturón. Un nuevo estilo que otorgaba mucha más libertad para practicar la natación. 

Marlene Dietrich en la playa junto a Charlie Chaplin


El actor y campeón de natación Johnnie Weissmüller


En 1939, aparece el lastex, un nuevo tejido de algodón mezclado con fibras elásticas que aportarán a los bañadores una mayor comodidad, elasticidad y un secado más rápido. Las fotografías de actores de Hollywood en bañador, contribuyen a la promoción de la nueva industria norteamericana de la moda de baño.



En las décadas siguientes la evolución en la moda de baño será incesante, pues la industria textil no deja de investigar para crear nuevas y mejores fibras elásticas, que mejoran considerablemente las cualidades de los tejidos para el baño y las prácticas deportivas como el surf y la natación, iniciando una evolución técnica imparable hasta nuestros días.











martes, 3 de junio de 2014

"POR SUS TEJIDOS LES CONOCERÉIS: VALENTINO"

Este es mi particular homenaje a la Maison Valentino, a su esencia, a sus elegantes y refinados vestidos del siglo XXI, con un estilo que nos llega de la mano de sus actuales Directores Creativos: María Grazia Chiuri y Pierpaolo Piccioli.

Los tejidos que emplea la Maison Valentino merecen ser contemplados de cerca, y para ello he elegido algunos de los modelos que conforman la colección Primavera/Verano 2014, en la que destacan las combinaciones de gasa, tul bordado, georgette, lana, encaje mecánico, otomán, guipur, piqué y bordados de inspiración étnica en los que se mezclan hábilmente diferentes tejidos y colores en una misma prenda.




En la mayoría de las publicaciones habituales, podemos ver imágenes de esas prendas maravillosas, sin embargo, he querido recrearme con las fotografías de algunos de los tejidos empleados, cuyos detalles a menudo se pierden en el conjunto general, por eso las he aislado para que las podáis contemplar sin que nada os distraiga, como si de obras de arte se tratasen.... 


Detalle del tejido de un vestido corto de encaje con patrón floral. El vestido se alinea en georgette y se duplicó en organza de seda. La composición del encaje es un 76% algodón, 12% viscosa y 12% poliamida.





En cuanto a la composición de los tejidos, abundan las sedas 100% de los georgettes, crêpes y las organzas. En el caso de los encajes se han empleado mezclas de algodón, viscosa y poliéster, así como algodón, lana y lino en los tejidos de inspiración étnica.




En este post incluyo ejemplos de la colección Couture y Sportwear




La inspiración étnica elaborada a base de bordados de hilos de colores contrastados

























Contar con estos dos grandes creativos ha sido un gran acierto para la Maison,  pues han sabido mantener la esencia del gran Valentino. Una acertada elección que yo celebro cada temporada...












jueves, 29 de mayo de 2014

LA CAMISA BLANCA DE ALGODÓN

La camisa blanca de algodón es una de esas piezas básicas que todo hombre que sabe vestir bien, posee en su fondo de armario. Su gran versatilidad ha hecho de ella un elemento imprescindible en el vestuario masculino, ocupando actualmente el lugar que se merece en la moda, algo que no ostentaba en sus orígenes, ya que durante el siglo XVIII, la camisa masculina era un prenda más de la ropa interior. Amplia y con mangas largas, se confeccionaba con lino blanqueado con hipoclorito cálcico, que le dejaba una tonalidad pobre y desigual. Bajo chalecos y casacas, de ella solo se podían entrever las puntas del cuello y los bordes de los puños.


1. Ingres: Retrato de Monsieur Riviére, 1805.
Col. Museo del Louvre

Con la llegada de la Revolución Industrial en el siglo XIX, la historia de la camisa masculina europea tomará un nuevo rumbo. Los avances tecnológicos aplicados al sector textil, y el consiguiente auge del comercio, posibilitaron la masiva llegada de balas de algodón procedentes de la India y Norteamérica. Las fibras se hilaban, se tejían y posteriormente se blanqueaban con hipoclorito sódico, una innovación que la industria química de la época aportó a las fábricas textiles, proporcionando a los tejidos una blancura uniforme y luminosa nunca vista anteriormente.


2. Ca.1840-50

Los sastres ingleses que a partir de 1850 comienzan a instalarse en Savile Row -precedidos por Henry Poole naturalmente- se esmeran en el refinamiento de la camisa hecha a medida. La demanda crece gracias a la influencia de iconos de la moda como Brumell, el conde de Orsay o el príncipe Alberto. Poco a poco, entre unos y otros convirtieron la almidonada e impoluta camisa blanca de popelín, en un sinónimo de riqueza, pues obviamente tenían que ser lavadas mucho más a menudo que las prendas de color. Quienes no podían permitirse el lujo de poseer tantas camisas, como para cambiarse a diario, solían adquirir en las sastrerías cuellos, puños y pecheras postizas. Piezas rígidas confeccionadas con algodón, y cosidas a máquina, que se podían cambiar para lavar, planchar y almidonar de forma separada, consiguiendo que el resto de la prenda se estropease menos, y a la vez, modificar el aspecto de la misma.


3. Ca. 1880-1890

4. Cuellos duros alzados para llevar con corbata, ca. 1890-1900
Col. particular

5. Cuellos duros cortos para llevar con pajarita, ca. 1890-1900
Col. Particular

6. Diferentes tipos de puños duros, ca. 1890-1900
Col. Particular

Con la llegada del siglo XX, la moda masculina europea comenzó a diversificarse, mejorando el patronaje y la comodidad de los trajes. Surgirán entonces nuevos estilos y modelos de camisas con una gran diversidad de cuellos blandos apropiados para cada ocasión, tipo de actividad y hora del día. Los rígidos cuellos y pecheras almidonadas solo se mantendrán para vestir el frac.


7. Camisa blanca de frac con cuello de pajarita y detalle bordado de la pechera. Perteneció al zar Nicolás II, ca. 1900
Col. MET Museum, Nueva York

8. Frac, ca. 1915
9. Diferentes atuendos para el campo y la ciudad. Todos se acompañan de camisas blancas, ca. 1910-1915

En los años 20, el Príncipe de Gales -otro de los iconos de la moda inglesa- amante de la comodidad no exenta de lujo, diseñó junto a su sastre la actual camisa blanca de smoking, con cuello blando, puños de doble ojal para gemelos, y pechera plisada. Para el tiempo de ocio, la vestimenta elegida se inspiraba en el deporte, y consistía en amplios pantalones con chaquetas o jerseys por los que asomaba el cuello de una impecable camisa blanca.


10. Moda deportiva, ca. 1925

A partir de los años 30, época en la que los actores de Hollywood comenzarán a marcar tendencia a través del cine, se impondrá la comodidad del estilo americano, con camisas de cuello blando y estrecho. A diferencia de los ingleses, los norteamericanos mucho más prácticos, preferían adquirir sus trajes y camisas de corte impecable ya confeccionados. No olvidemos que la famosa tienda "Brooks Brothers" de Nueva York abrió sus puertas en el año 1818.

11. Gary Cooper en 1930, con una camisa blanca de cuello estilo americano.
Fotografía de Edward Steichen


12. Camisa blanca con cuello italiano. D&G, P/V 2014

Desde sus inicios en el siglo XVIII, hasta nuestros días, la camisa blanca sigue presente en la moda masculina; ya sea formando parte de un look casual o formal, es capaz de otorgar a los hombres que la llevan, un cautivador sello de distinción.