lunes, 7 de septiembre de 2015

MODA EN LOS MUSEOS: LE MÉMORIAL DE CAEN

Acabo de regresar de mi periplo por París y la costa oeste de Francia. A lo largo de 9 días he podido disfrutar de los maravillosos paisajes, de las ciudades, la gastronomía y la amabilidad de los franceses. Sin embargo, mi propósito principal era la visita a cinco museos de diferentes temáticas, cuyos contenidos os iré relatando en diferentes post.




Hoy os contaré algunos aspectos de mi visita al Museo "Le Mémorial de Caen", localizado en Normandía. El enorme edificio alberga una inmensa colección dedicada a la Segunda Guerra Mundial, una exposición cuya visita requiere de unas cinco horas para contemplarla en su totalidad.

Enorme escultura a la entrada del museo. Representa a la famosa fotografía titulada 
"Kissing sailor, que data de 1945

Una vez en el interior, la exposición permanente te va llevando a través de los orígenes y la historia de la Segunda Guerra Mundial, mediante un desarrollo cronológico y expositivo impecable. Las horas pasan sin que te des cuenta... 


Imágenes de la Europa de los años 20.
Colección Le Mémorial de Caen




El recorrido histórico comienza en los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial, cuando en Europa se vivía de forma despreocupada, sin sospechar lo que se avecinaba en la década siguiente...




Cuando ya estás inmerso en la historia de la guerra, te sorprende encontrar una pequeña sala dedicada a la vida cotidiana y cultural en el París de la ocupación nazi, la cual, a pesar de las privaciones, no se detuvo.



Teatros, cines y cabarets seguían abriendo sus puertas. En parte para satisfacer los deseos de distracción de los soldados y oficiales alemanes, y en parte para olvidar el sufrimiento y las humillaciones cotidianas.



Las autoridades nazis que ocuparon París durante la guerra, impusieron severas restricciones a los ciudadanos. A pesar de ello, las mujeres reivindicaron de forma desafiante el estilo en la moda, en un intento de llevar un vida lo más "normal" posible. 


Vitrina dedicada a la moda francesa, 1940-1945. El bolso es de imitación de cuero negro y cierre de madera.

Revista "Mode du Jour", 1941

Ante la carencia de materias primas surge la imaginación. Se reciclan tejidos y materiales diversos para confeccionar vestidos, abrigos, zapatos, sombreros y bolsos. Las amas de casa se esmeran en remendar viejos vestidos para que parezcan nuevos, o en transformar chaquetas masculinas en abrigos de señora.

Los zapatos son  cómodos, funcionales y sobrios

Camisa femenina con cuello bebé y decorada con nido de abeja elaborado a mano.
El tejido es de nylon procedente de los paracaídas norteamericanos.

El tejido con el que se elaboró esta camisa fue obtenido de un paracaídas de nylon, nueva materia revolucionaria puesta a punto en 1938 por la empresa americana Du Pont, que primero sirvió para fabricar medias antes de que su uso se difunda en toda la industria textil. Tan ligero como económico, el nylon, cuya solidez es extraordinaria, se impuso rápidamente en la industria militar durante la guerra. 




En ese contexto de penuria, la aparición- llegada del cielo- de una enorme pieza de tejido de color blanco, de entre 70 y 90 metros cuadrados era una verdadera suerte. La imagen del paracaidista norteamericano suspendido de su paracaídas de nylon que no se rompe, permanece en la memoria de las francesas que vivieron aquella época. 


Escenas de la película "Hope and Glory", en la que se recrea una situación similar producida en Gran Bretaña con un paracaidista alemán. En ese caso, el paracaídas era de seda.


Durante la guerra, la alta costura francesa se estancó y muchas casas tuvieron que cerrar. A pesar de ello, Lucien Lelong- presidente del sindicato de costura- logró impedir el traslado de las que permanecieron abiertas a Berlín y Viena,  tal y como habían previsto los alemanes.


Vestido confeccionado por una adolescente para celebrar la Liberación.
Elaborado
 a partir de foulards estampados que reproducen los retratos de los jefes de estado de los países aliados.


Una vez acabada la guerra en 1945, llegarían grandes cambios en la moda europea que os contaré en el siguiente post.



* Imágenes Colección Museo "Le Mémorial de Caen" (Normandía, Francia)
*Fotografías: Karin Wachtendorff





lunes, 18 de mayo de 2015

"IL RACCONTO DEI RACCONTI" UN VESTUARIO DE CUENTO


Acaba de presentarse en la sección oficial del Festival de Cannes 2015, la película "Il racconto dei racconti" (El cuento de los cuentos) que compite por la Palma de Oro del festival.

De izda a dcha: John C. Reilly, Salma Hayek, Matteo Garrone y Vincent Cassel.
Foto. EFE
La película está dirigida por el italiano Matteo Garrone, y protagonizada por la bellísima actriz mexicana Salma Hayek, el norteamericano John C. Reilly y el francés Vincent Cassel.


Salma Hayek vestida de Alexander McQueen posando en Cannes 
El filme nos narra tres cuentos de hadas basados en el libro que Giambattista Basile escribió en el siglo XVII. 



La película posee una estética muy cuidada, cuyo magnífico vestuario corrió a cargo del diseñador Massimo Cantini Parrini, quien fuera aventajado alumno del gran Piero Tosi. Además, todos los trajes han sido confeccionados por la prestigiosa Sastrería Tirelli de Roma. En mi opinión, la mejor a nivel internacional. La cantidad de premios que ha recibido a lo largo de su historia, así lo corroboran.


Massimo Cantini Parrini

La protagonista en el papel de la reina de Longtrellis

Vestido inspirado en la moda europea del principios del siglo XVII. 

Las figuras del fondo con vestuario de inspiración española


Sobre el vestuario de la película, su director Matteo Garrone afirmó:

"En cuanto a los trajes, la película se inspira en el primer período Barroco, cuando Basile escribió su libro, pero ya que esto no es una película de reconstrucción histórica, nos hemos sentido libres de inventar de nuevo un mundo de ficción, al mismo tiempo procurando no parecer extravagantes. Si nos permitimos alguna licencia, es porque el Barroco es un estilo variado y suntuoso, que permite  muchos derechos y en sí mismo resume los períodos anteriores, incluyendo el Gótico, el estilo con el cual el género de cuento de hadas siempre ha estado asociado".

Salma Hayek, caracterizada como la Reina de Longtrellis se come un corazón de dragón ante una mesa y un fondo blancos, cuya decoración se  inspira en las yeserías mudéjares.


La cuidada caracterización en los peinados, joyas y maquillaje es espectacular.



Vicent Cassel en el papel del rey de Strongcliff. 
Puños y valona con decoración de randas de encaje de estilo francés.


John C. Reilly y Salma Hayek caracterizados como los reyes de Longtrellis. 

Jubón de terciopelo negro con galones plateados y un idealizado collar de la  "Orden del Toisón de oro"

En líneas generales, el vestuario y los tejidos empleados presentan cierta idealización y eclecticismo de estilos -tal y como afirma su director-, y es que no hay que olvidar que se trata de una película de cuento de hadas para adultos, donde la fantasía y las licencias estilísticas están absolutamente permitidas. Sin embargo, algunos elementos de los estilos de la época empleados (francés, español e italiano) os resultarán fácilmente reconocibles.


Algunos de los trajes de la película formaron parte de una exposición titulada "Il vestiti dei sogni",sobre vestuario de cine celebrada en Roma el pasado año.


Esperaremos a que la película se estrene en España para ir a verla. Sin duda disfrutaremos mucho de la belleza plástica de la misma. 






miércoles, 22 de abril de 2015

LA MODA ESPAÑOLA EN EL SIGLO DE ORO

Hace algunos días, tuve la oportunidad de acudir a contemplar la exposición titulada La Moda Española en el Siglo de Oro, que se celebra en el Museo de Santa Cruz sito en la emblemática ciudad de Toledo


Acceso a la exposición por la fachada principal del edificio, obra del arquitecto Alonso de Covarrubias
La muestra reúne más de 270 piezas, cuya antigüedad corresponde con los años en que vivió Cervantes, entre 1547 y 1616. Época que coincide con los reinados de Felipe II y Felipe III, periodo de apogeo de la Monarquía Hispánica. Son pocas las ocasiones en las que puedes ver reunidas tantas bellezas, pues muchas de ellas proceden de otros museos europeos, y han llegado en calidad de préstamo para la ocasión.


La exposición está organizada por la Consejería de educación, Cultura y Deportes.
 Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha

Al entrar, se extendía ante mi una enorme nave con planta de cruz griega por la que se extienden cuatro largas salas, en las que se pueden admirar enormes tapices, armas, pintura, escultura religiosa, armaduras y muebles de aquella época, la "España de los Austrias"

Sillas de caderas.Escuela granadina. Siglo XVI.
Este tipo de sillas plegables fueron muy apreciadas durante los siglos XV y XVI

Corona de la Virgen de los Desamparados. Orfebre Andrés Martínez. Colombia, 1641
Oro, piedras preciosas, perlas, cuarzo, esmalte y diamantes
Recomiendo contemplarlo todo con detenimiento, pues su análisis nos permite contextualizar lo que veremos después, en la planta superior: la Moda de aquellos siglos. Al mismo tiempo, comprender la forma de entender la vida y el arte durante el llamado "Siglo de Oro" español. Un planteamiento museológico que me pareció muy acertado.


Retrato de Mª Luisa de Orleans. Primera esposa del rey Carlos II de España.
Anónimo. 3º Cuarto del siglo XVII
Todas aquellos objetos y obras de arte constituían la antesala de lo que después pude contemplar en el crucero superior del museo. Aquellos elementos que eran el verdadero objeto de mi visita.



Tras abandonar las salas de la planta baja, y antes de subir a la primera planta, me detuve unos minutos a contemplar el hermoso claustro renacentista que posee el edificio. En aquel momento pensé cuán acertada había sido la elección de este museo para celebrar la exposición, pues continente y contenido se unían en una simbiosis exquisita. Aquel era el marco ideal.

Uno de los paneles que te encuentras al acceder a la primera planta
Cuando accedes a la planta superior, la que está dedicada a la moda, se despliegan ante ti -y a lo largo de las cuatro salas dispuestas en forma de cruz- una enorme cantidad de piezas de indumentaria y joyería, tanto civil como litúrgica. Todas de gran riqueza, pues debemos tener en cuenta que las piezas que se exponen, corresponden a la vestimentaria empleada por la aristocracia y la Iglesia, los dos estamentos que ostentaban el poder entonces. 

Aunque toda la muestra es digna de verla y recrearse en ella, yo me detendré en aquellas que más llamaron mi atención.



Traje supuestamente donado por la infanta Isabel Clara Eugenia (segunda mitad siglo XVI) para una imagen mariana. Brocatel dorado y verde,  y terciopelo bordado en oro y plata. Pertenece a la colección del Imperial Monasterio de San Clemente en Toledo.
Jubón que seguía la moda española. Perteneció al rey Gustavo Adolfo de Suecia (1620). Seda teñida, bordados dorados con lentejuelas. Pertenece a la colección de la Real Armería de Estocolmo


Los modelos de calzado expuestos son dignos de contemplación. De entre todos ellos, me gustaron especialmente los chapines españoles de corcho, forrados de terciopelo rojo con cintas de seda. Datan de 1500-1550 y provienen del Museu del Disseny de Barcelona (Colección Rocamora)




Me fascinó esta chaqueta infantil elaborada en tejido de punto. Seda color coral e hilos entorchados con lámina metálica dorada. Profusión de cintas en el delantero para cerrar la prenda, y de adorno en las bocamangas. Los géneros de punto tuvieron gran difusión y comercio en el siglo XVII. Colección Josep M. Sabater, Valencia.
Recuerdo haber visto piezas de punto similares en el Museo de Tejidos de Lyon.


Detalle. Los motivos decorativos recuerdan a los damascos del primer tercio del siglo XVII.


Pareja de cráneos-relicario. ¿España? finales del siglo XVI. Decoración a base de terciopelo, alambre de hierro, hilos entorchados, láminas plateadas, abalorios y piedras falsas de colores. Pertenecen al Museo Parroquial de Santa María de la Sey, Valeria, Cuenca. Lo que más me llamó la atención fueron los aderezos con que se adorna el supuesto cráneo de Sta. Úrsula, ya que presentan gran similitud con los encajes castellanos anillados y frisados del siglo XVI.





Por último, quiero destacar la zona que nos muestra la técnica de la obtención de tintes naturales para los tejidos, así como todo lo relacionado con el patronaje, el corte y la confección en aquella época; manuales de sastrería, planchas, tijeras, dedales, la vara de Toledo, una rueca, e incluso una laminadora, cuya forma apenas difiere de las actuales. 

Manuscrito de sastrería. Detrás, a la derecha, tres planchas de vidrio por presión en frío.
Ambos objetos datan del siglo XVII, y pertenecen a la Colección del Museo de Santa Cruz, Toledo

Dedales y tijeras de los siglos XVI, XVII y XVIII. Colección Museo de la Alhambra, Granada.
Al fondo, caja y "Vara de Toledo", empleada para medir tejidos en el siglo XVI.
Colección Instituto "El Greco", Toledo.

Incluir este tipo de elementos en la exposición, me ha parecido un gran acierto por parte del director científico y del diseñador museográfico de la exposición.

Rueca con dos husos, siglo XVII.
Colección RR. MM. Clarisas de Carrión de los Condes. Palencia







Ruedas de tirador de oro y plata (laminadora). Colección Museo y Centro Didáctico del Encaje de Castilla y León. Tordesillas. Se trata de un torno que se empleaba para reducir el metal de oro o plata a hilo, para poder aplicarlo en la elaboración de bordados con de entorchados, canutillos, torzales, etc.


Detalle del tejido de un traje supuestamente donado por Isabel de Valois, segunda mitad siglo XVI. Colección Imperial Monasterio de San Clemente, Toledo. 
Terciopelo bordado con entorchados de oro, canutillo, cordoncillo, lentejuelas,
 y aplicaciones de piedras preciosas

También es muy interesante, el apartado dedicado a los afeites, ungüentos y demás elementos que se empleaban en la cosmética femenina. Las mujeres de la época se preocupaban mucho de su imagen personal, y de cuidar su cutis, igual que hacemos hoy en día.


De Izda. a dcha: Almirez y Mortero para alcanfor, Lendrera, Escarbadientes y dos Redomas de vidrio para conservar medicamentos.
Colecciones Museo de la Farmacia y Museo del Traje, Madrid. Museo de la Alhambra, Granada,

La moda de aquel periodo se caracterizaba por una indumentaria donde prevalecía el decoro y la solemnidad. Lo podréis constatar en los retratos expuestos, donde prima la actitud mayestática de los personajes, tanto adultos como niños.

Izda: Retrato del Infante D. Fernando y su hermana Dña. Margarita. Ca. 1616
Dcha: Retrato de Alfonso y su hermana Ana Margarita, Infanta de España. ca. 1612.  
Bartolomé González. Colección Instituto Valencia de D. Juan. Madrid


Para concluir, quiero recomendaros la visita a esta hermosa exposición. Es una ocasión única para poder sumergirnos en una época, en la que la etiqueta y la moda española fue imitada por todas las cortes europeas. Marcando un hito en la Historia de la Moda que no siempre se ha sabido o se ha querido reconocer.