martes, 22 de julio de 2014

VISITA A LA EXPOSICIÓN DE ALMA-TADEMA Y LA PINTURA VICTORIANA

El pasado día 7 de julio, acudí a la invitación que me hicieron desde el Museo Thyssen-Bornemisza, para asistir a una visita privada organizada por el Sr. Solana (director artístico del museo) destinada a bloggers de moda. Allí tuvimos la oportunidad de contemplar la exposición denominada "Alma-Tadema y la pintura victoriana en la Colección Pérez-Simón", la cual ha sido presentada con anterioridad en el Museé Jacquemart-André de París, y en el Chiostro del Bramante de Roma. Próximamente viajará al Leighton House Museum de Londres, donde se inaugurará en noviembre de este año.



Comisariada por Véronique Gerard-Powell, la Colección Pérez-Simón constituye un verdadero "culto a la belleza", de la mano de los mejores pintores de la época victoriana. Entre las cincuenta obras expuestas, pudimos contemplar algunos de los iconos más famosos del arte británico.

El Sr. Solana analizó de forma magistral la iconografía de cada una de las obras durante la visita.
Lawrence Alma-Tadema, Las rosas de Heliogábalo, 1888. 
© Col. Pérez Simón

Como muchos ya sabéis, mi especialidad es la historia de la indumentaria y los textiles históricos, así que me dispuse a analizar la exposición desde esa perspectiva. Ahora tenía la oportunidad de admirar de cerca aquellos cuadros donde se lucían magníficas túnicas, trajes y tejidos que tantas veces contemplé en los libros durante mi época de estudiante de historia del arte.

Aunque todas las obras eran sumamente interesantes, he realizado una pequeña selección de las que más me gustaron desde el punto de vista textil, aquellas donde las texturas, los brillos, los bordados y colores cobraban un protagonismo fundamental para la representación de cada escena. 



LAWRENCE ALMA-TADEMA


Lawrence Alma-Tadema, Saliendo de la iglesia en el siglo XV, ca. 1864
 © Col. Pérez Simón
En esta obra podréis disfrutar con los detalles vestimentarios al estilo borgoñón, tan de moda en el siglo XV. Es notorio que Alma-Tadema se documentó a fondo para representar de forma fidedigna la indumentaria y los tejidos de la época. Especialmente los paños, los terciopelos lisos y labrados, y las  finas holandas que complementan capirotes y demás tocados femeninos.


(DETALLE)


EDWIN LONG

Edwin Long, La reina Ester, 1878. 
© Col. Pérez Simón

Esta es una de las obras que más me impactó, no solo por el virtuosismo técnico del que hace gala Edwin Long, sino por los diferentes tejidos representados en la indumentaria de la protagonista, vestida con tonalidades claras de acuerdo a su rango, con ricos bordados sobre seda elaborados con entorchados de oro, y piezas de seda brocada.


(DETALLE)

JOHN WILLIAM GODWARD


John William Godward, La ausencia acrecienta el amor, 1912
 © Col. Pérez Simón
La aparente simplicidad del atuendo de esta figura me llamó mucho la atención. En este caso, la fina y suave seda plisada del quitón y del strophium, realza el efecto de los drapeados, logrando un resultado de gran realismo. A ello hay que sumarle el suave colorido, que respeta las tonalidades de los tejidos de la época representada, las cuales se obtenían a través de pigmentos de origen natural.


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WILLIAM CLARKE WONTNER


William Clarke Wontner, La tañedora de saz, 1903. 
© Col. Pérez Simón
En esta obra quiero destacar los tejidos que sirven de decorado para la protagonista, quien apenas va cubierta por una sutil gasa y un leve chal en su regazo, algo que contrasta vivamente con el colorido del raso estampado del respaldo, el  terciopelo labrado del asiento, y el raso bordado del cojín. Sin duda, Clarke Wontner eligió este colorista y variado fondo textil, para realzar los tonos pálidos que envuelven el cuerpo de la modelo, logrando un resultado lleno de exotismo y sensualidad.

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JOHN WILLIAM WATERHOUSE


John William Waterhouse, La bola de cristal, 1902
© Col. Pérez Simón
Obra de temática medieval que me ha fascinado, como casi toda la producción de Waterhouse. La joven maga o hechicera luce una cotardía de terciopelo rojo carmín, tejido y color elegidos con acierto, pues en el medievo eran sinónimos de riqueza y distinción. Los bordados del escote, mangas y falda, aportan al atuendo elementos iconográficos llenos de simbolismo.

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CHARLES EDWARD PERUGINI


Charles Edward Perugini
Por el toque de una mano desvanecida y el sonido de una voz aún presente, ca. 1896
© Col. Pérez Simón

Elegí esta pintura por la maravillosa calidad del tejido que lleva la protagonista, quien va peinada y vestida siguiendo la moda europea de finales del siglo XIX. La blusa, de jacquard de seda, con escote cuadrado y ribeteado de encaje, se completa con unas voluminosas mangas jamón, en las que aparece un curioso elemento anacrónico, se trata de las dos cuchilladas por las que asoma la camisa interior, un elemento decorativo propio de la moda renacentista. Esto me lleva a pensar que quizás Perugini quiso hacer un guiño a una época pasada insertándolo en un modelo contemporáneo a la realización del cuadro. Es un detalle que os dejo para que saquéis vuestras propias conclusiones... 


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Si la pintura de las diferentes épocas constituye una de las mejores fuentes para la investigación de los tejidos históricos, en este ejemplo es posible percibir el caso contrario, es decir, puedes ver la interpretación personal que los pintores victorianos hicieron de la indumentaria grecorromana y medieval. Aunque no siempre fueron rigurosos desde un punto de vista historicista, lo cierto es que el esmero y la técnica aplicada en la representación de los tejidos es encomiable, pues la belleza de éstos constituye un elemento importante y destacable en todas las obras de la colección.


No quiero finalizar este post sin recomendaros que visitéis la colección Pérez Simón, que permanecerá abierta al público en el Museo Thyssen-Bornemisza hasta el día 5 de octubre. Las obras son una delicia para los ojos, y si además os gustan los tejidos y la moda histórica, vais a disfrutar enormemente...


jueves, 3 de julio de 2014

MODA EN LA PINTURA: LOS TEJIDOS

En mi trabajo como historiadora de la indumentaria, a menudo recurro a la pintura para documentarme, pues constituye una fuente iconográfica de primer orden para la investigación. Gracias al gran realismo y la minuciosidad que imprimían los artistas en la representación de los tejidos, podemos analizar texturas, volúmenes, colorido y tipología textil de cada época. Será este último punto, el que ocupe mi post de hoy, pues quiero mostraros una pequeña selección de tejidos que podemos encontrar en la pintura occidental de los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX. 


TERCIOPELO LABRADO


Joos Van Cleve: "Retrato de Eleonora de Austria", 1534 (detalle)

SEDA BORDADA

William Larkin: "Retrato de Lady Dorothy Cary", 1614 (detalle)


ENCAJE DE BOLILLOS

Cornelis van Janssens Ceulen: "Retrato de dama", ca. 1600 (detalle)


SEDA PINTADA

François Hubert Drouais: "Mme. Pompadour", 1763 (detalle)


SEDA BROCADA

Anton Rafael Mengs: "Retrato de Carolina de Habsburgo-Lorena", 1768 (detalle)


SATÉN

Adelaide Labille Guiard: "Autorretrato", 1785 (detalle)


RASO ESPOLINADO

Jacques-Andrè Aved: "Retrato de Marc de Villiers", 1747 (detalle)


GALÓN DE PLATA

Nicolás de Largilliere: "Retrato de un joven noble", ca.1730 (detalle)

DAMASCO

Pierre Auguste Cot: "Retrato de dama", 1879 (detalle)

TUL BORDADO

Thomas Gainsborough: "Retrato de la Condesa Mary Howe", 1763 (detalle)

TAFETÁN
  
Johann Zaffony: "Retrato de Mrs. Oswald", 1770 (detalle)

MOIRÉE

Henry Inmann: "Retrato de Angelina van Singleton", 1842 (detalle)



Por último, os muestro el detalle de una de mis obras favoritas, la cual ejemplifica algunos de los tejidos que estaban de moda entre las clases acomodadas a mediados del siglo XVII en Holanda. Se trata de un hermoso vestido blanco, compuesto por una valona de encaje, sayo y basquiña de satén de seda, con decoración a base de galones de pasamanería elaborados con hilo de plata.


Bartholomeus van der Helst: "Retrato de Abraham del Court y su esposa", 1654 (detalle)

La próxima vez que visitéis una pinacoteca, os animo a que os fijéis especialmente en la maravillosa luz y textura de los tejidos, así como en la sutileza de los detalles de la indumentaria. La contemplación de semejantes maravillas constituye un placer estético indescriptible.









AGRADECIMIENTOS:

A mi admirada amiga, la Historiadora del Traje y la Indumentaria, Rosa Martin i Ros, especialista en tejidos históricos, por prestarme su inestimable ayuda en la realización de este post.


Imágenes: Pinterest








jueves, 19 de junio de 2014

VALENTINO: HOMENAJE A FRIDA KAHLO

La Maison Valentino acaba de presentar su Colección Resort, Cruise 2015, que constituye un homenaje a la pintora mexicana Frida Kahlo. En la misma, hay multitud de referencias a los colores, los bordados y las prendas que ésta empleaba en su personalísimo vestuario. Hoy, tras contemplar la colección, vuelve a mi memoria aquel post que le dediqué en el año 2012, titulado Los colores de Frida


Frida con un rebozo de artisela de Sta. María del Río, San Luís Potosí.
Colección Museo Frida Kahlo

Frida vestida de tehuana. Foto de Nick Murray, 1946



Colección Museo Frida Kahlo. Casa Azul


Frida concibió para sí misma, un estilo ecléctico, basado en la mezcla personal de elementos de la indumentaria tradicional, prehispánica, mestiza y oriental, a la que añadió prendas de moda europea de finales del siglo XIX recibidas como herencia de su abuela y de su madre. 




Prendas con bordados de inspiración prehispánica. 
Colección Resort Valentino 2015  


Vestido con motivos bordados de flora y fauna. Inspiración mexicana
Colección Resort Valentino 2015  

Huipil yucateco bordado a mano.
Colección Museo Frida Kahlo


Combinación de encaje y algodón bordado
Colección Resort Valentino 2015
Enredo de telar de cintura, bordado con hilos de artisela. Acatlán, Guerrero.
Colección Museo Frida Kahlo




Prendas de gasa bordada. Colección Resort Valentino 2015  

Conjunto totonaco de organdí para fiesta, procedente de Papantla, Veracruz.
Colección Museo Frida Kahlo



Vestidos de Valentino en color blanco. Formas y texturas inspiradas en las prendas de Frida.
   






































La simbiosis entre la elegancia de Valentino y el estilo original y colorista de Frida Kahlo da como resultado un sincretismo maravilloso... ¿no os parece?





*Fotografías Museo Frida Kahlo: Pablo Aguinaco/Graciela Iturbide














viernes, 13 de junio de 2014

Historia del bañador masculino

La historia del bañador masculino está ligada al nacimiento del concepto "veraneo", una moda iniciada a mediados del siglo XIX, cuando los miembros de la aristocracia y la alta burguesía europea, comienzan a desplazarse hacia las costas para "tomar las aguas" en balnearios y playas. Los médicos de la época, prescribían el aire puro y los baños de mar como remedio de males y achaques. Esta nueva costumbre social, exigía una indumentaria adecuada para el baño, que no agraviase las normas del pudor victoriano. En el caso del bañador masculino, se recurrió a un maillot que cubría el cuerpo hasta las rodillas y parte de los brazos.






Con la llegada del siglo XX, ese maillot fue reduciendo su tamaño, aunque no su incomodidad, pues los materiales empleados eran los mismos: género de punto de lana gruesa con una elasticidad muy limitada, que se adaptaba poco al cuerpo, picaba mucho en contacto con la piel, y formaba antiestéticas bolsas y arrugas cuando se mojaba, amén de tardar horas en secarse. 





Con la llegada de los años 20, se ponen de moda los baños de sol, lucir una piel bronceada es ahora un nuevo símbolo de estatus. A partir de entonces, aparecen en las costas de la Riviera francesa bañadores de sarga de algodón y nuevos diseños con colores más llamativos,  perneras más cortas, y una parte superior con tirantes que se podían bajar para broncearse mejor.




En los años 30, desaparecen los tirantes y el bañador masculino se reduce a la forma de un short con cinturón. Un nuevo estilo que otorgaba mucha más libertad para practicar la natación. 

Marlene Dietrich en la playa junto a Charlie Chaplin


El actor y campeón de natación Johnnie Weissmüller


En 1939, aparece el lastex, un nuevo tejido de algodón mezclado con fibras elásticas que aportarán a los bañadores una mayor comodidad, elasticidad y un secado más rápido. Las fotografías de actores de Hollywood en bañador, contribuyen a la promoción de la nueva industria norteamericana de la moda de baño.



En las décadas siguientes la evolución en la moda de baño será incesante, pues la industria textil no deja de investigar para crear nuevas y mejores fibras elásticas, que mejoran considerablemente las cualidades de los tejidos para el baño y las prácticas deportivas como el surf y la natación, iniciando una evolución técnica imparable hasta nuestros días.


Para tener una visión más amplia, y comprobar  las últimas tendencias en moda de baño masculina, os recomiendo el estupendo post de Joaquín Torres en "La Percha de Joaquín"