lunes, 30 de septiembre de 2019

LOS GRANDES ALMACENES AU PRINTEMPS DE PARÍS

Hoy quiero contaros una parte de la historia de los grandes almacenes franceses "Au Printemps", que aún hoy podemos visitar cuando viajamos a París. Ideados en el siglo XIX por Jules Jaluzot, comerciante originario de Clamecy, quien un día decidió instalarse en París. Su objetivo era crear unos grandes almacenes que simbolizaran la elegancia parisina. Gracias a la ayuda económica y los conocimientos de Augustine Figeac, -una adinerada dama con la que contrajo matrimonio- adquirió tres plantas de un edificio situado en la esquina entre la calle du Havre y el bulevar Haussman, muy cerca de la estación de tren de Saint- Lazare. 



   Jules Lauzot y su esposa Augustine Figeac. 
Fundadores de los grandes almacenes Au Printemps
Inaugurados en mayo de 1865.



Fachada en esquina del primer edificio de los almacenes Au Printemps

El espíritu emprendedor y la sagacidad comercial de Jaluzot pronto dieron sus frutos, convirtiendo su negocio en uno de los más afamados y exitosos de la ciudad. Sus grandes almacenes ofrecían a sus clientas una gran variedad de tejidos, destacando especialmente las sedas. También podían adquirir delicada lencería, pasamanería, encajes, bordados y complementos. Por primera vez, la clientela podía ver de cerca, y tocar, todo un abanico de productos textiles hábilmente expuestos en mesas y vitrinas, de forma que comprarlos constituyese una tentación inevitable. 


Área de tejidos
Principios del siglo XX

Jaluzot garantizaba siempre la alta calidad de sus artículos. Como ejemplo, citar que en 1869 obtuvo la exclusividad de la venta de un tafetán de seda en color negro, denominado "Marie-Blanche". Un tejido de gran calidad, que pronto estuvo de moda en todo París. El propio Jaluzot creó un eslogan para publicitarlo:


"Un tejido superior a otros tejidos de seda, por estar elaborado con las mejores sedas francesas y por los mejores tejedores. Su tintura, también especial, le aporta un brillo y una solidez excepcional. Todo ello permite darle a este tejido toda garantía"(...) Los grandes almacenes Au Printemps, reembolsarán cualquier vestido Marie-Blanche que no cumpla con la garantía dada".



Dotado de una especial sensibilidad para la publicidad destinada a captar la atención de su clientela femenina, desarrolló en 1874 otro eslogan que decía:

"En los grandes almacenes la primavera (Au Printemps), todo es nuevo, fresco y bonito como la misma primavera".

Además, cada 21 de marzo obsequiaba a sus clientas con un ramito de violetas, en honor a la primavera y por ende, a su propia marca.


Jaluzot, era un hombre inteligente y ambicioso, dotado de una gran gran visión comercial, que supo incorporar conceptos nuevos en las ventas, tales como las "rebajas". Además de elementos arquitectónicos tan innovadores en la época, como la luz eléctrica en todas las plantas, y ascensores para poder acceder a las mismas con comodidad. 


Área de confección de los almacenes a principios del siglo XX
Las modistas y sus ayudantes visten de oscuro

Catálogo de confecciones de verano para señoras, 1903.
Imagen vía todocoleccion.net

En 1880 amplió su oferta a la confección masculina, (hasta entonces se había dedicado exclusivamente a la moda femenina), ofreciendo en sus catálogos dos modelos de abrigos, corbatas y chaquetas de vestir. Era el comienzo de una nueva orientación, relacionada con la generalización del prêt-à-porter, gracias al empleo de la máquina de coser. Elemento consustancial a la Revolución Industrial, permitiendo a los grandes almacenes multiplicar su facturación, al tiempo que se iniciará la democratización de la moda.


El día 5 de marzo de 1881, de madrugada, y de forma accidental, se declaró un terrible incendio en la planta de encajes y bordados, destruyendo gran parte del edificio. Jaluzot, decidido a salvar, y de paso mejorar y ampliar su empresa, encarga al arquitecto de vanguardia Paul Sédille, la renovación del inmueble, del que solo mantendrá la fachada de la calle du Havre . 

El nuevo edificio renacido de sus cenizas


El nuevo e innovador edificio, inaugurado unos años después de su incendio, hará escuela al ser diseñado especialmente para el comercio. Un inmueble funcional que representará la arquitectura moderna, donde el hierro y el cristal, cobrarán protagonismo. Un lujoso escenario para todos aquellos hermosos artículos de lujo destinados a una clientela hedonista. 




El fastuoso interior contaba con galerías interiores conectadas entre sí por puentes. Una enorme cubierta iluminada gracias a un gran techo acristalado por vidrieras de colores, como si se tratase de una enorme catedral, donde los clientes acuden en masa. No solo público parisino, sino también personas que desde distintos puntos del país, arribaban a la ciudad a través de la cercana estación de Saint-Lazare. 



Escaleras centrales 


Este post no quedaría completo si nos os enseñara una delicada prenda adquirida en París, en los grandes almacenes Au Printemps de aquella época. Datada entre fines del siglo XIX y principios del XX , se trata de una delicada pieza de encaje, llamada "gorro de noche", aunque, según me cuenta su propietaria, la coleccionista Ana González-Moro:


<<Las señoras los empleaban más a menudo por las mañanas al levantarse, para tener el cabello recogido, combinándolos con las "mañanitas" o "peinador". Los usaban tanto para el momento de su arreglo personal, como para la hora del desayuno>>.




Colección Ana González-Moro


Colección Ana González-Moro


Colección Ana González-Moro


"Gorros de noche"
Revista Harper's Bazaar, 1882


La singularidad de esta pieza, de uso exclusivamente en los interiores domésticos,  es que aún conserva su etiqueta original. Ello demuestra que nunca fue estrenada por su antigua propietaria; una adinerada dama española, que pudo adquirirla en uno de sus viajes a París. Ciudad a la que acudía para renovar su vestuario con las últimas novedades parisinas, según me cuenta mi buena amiga Ana González-Moro.

Detalle de la etiqueta original
Elaborado en encaje de bolillos, hilo de algodón, y la técnica denominada "Puntos de París". Una tipología con diversas variaciones que se ha elaborado tradicionalmente en toda Europa, y especialmente en Bélgica, conservando su nombre original. A menudo se empleaba en encajes lineales, como volante alrededor de tocados, o en bandas cosidas por una puntada de gancho y bucle, para formar chales y mantillas.





Agradecimientos 

 Ana González-Moro



Bibliografía 

 Fouriscot Mick: Dentelles de France. Bonneton, 2018 

- González Mena, Mª Ángeles: Catálogo de encajes. Instituto Valencia de D. Juan, 1976

- Grimaud, Renée: La fabuleuse histoire des grands magasins, Prisma, 2016











viernes, 19 de julio de 2019

MODA EN EL CINE: "EXPIACIÓN. MÁS ALLÁ DE LA PASIÓN"

Hoy os presento dos exquisitos modelos de los años 30, que aparecen en la película "Expiación. Más allá de la pasión", cuyo título en inglés es "Atonement". Filme británico que data del año 2007, protagonizado por Keira Knightley, en el papel de Cecilia, y de James McVoy en el papel de Robbie.

Dirigida por John Wright, la acción de la película se inicia en el año 1935. Un periodo entreguerras muy interesante en lo que respecta a la Historia de la Moda, siendo la figurinista Jacqueline Durran la encargada de diseñar el magnífico vestuario.

Para documentarse, Durran investigó a fondo todo el material y la documentación que encontró sobre la moda de la época, tal como revistas, retratos y fotografías.

Uno de esos dos icónicos modelos que luce Keira Knightley en la primera parte de la película, consiste en un delicado vestido largo de seda, de un intenso color verde. Un vaporoso traje inspirado en un retrato que realizara Alfred Lambert en el año 1931. Una relación que descubrí y publiqué en mi página de Facebook en el año 2013.


Alfred Lambert: Juliet, Daughter of Richard H. Fox of Surrey ,1931.
El color, el estilo, así como el peinado, se inspiran claramente en el retrato de Lambert


Hace pocas semanas, mientras buscaba documentación sobre gorros de baño para mi página, encontré el segundo modelo que pudo servir de inspiración a Durran, para diseñar el otro modelo que os comentaba al inicio de este post. Se trata del bañador blanco con gorro de látex del mismo color, que la actriz Keira Knightley luce en la primera parte de la película.

Los años 30 marcaron el comienzo de un gran avance técnico en fotografía en color. Horst se adaptó rápidamente a un nuevo vocabulario visual, creando algunas de las imágenes en color más deslumbrantes para la revista Vogue. Una de ellas, es esta magnífica fotografía.

Horst, fotografía para Vogue, años 30
Imagen V&A Museum y Archivo Condé Nast

Gorro de baño de látex


La moda de los gorros de baño se inicia en los años 30, aunque se vio interrumpida en los 40 por la Segunda Guerra Mundial, y fue retomada con fuerza durante los años 50 y 60. 




Durante los años 30, los maillots de lástex y nailon sustituyeron a los antiguos bañadores de punto de lana. Estos nuevos materiales eran mucho más cómodos, se secaban antes y no se deformaban cuando se mojaban. Además, el corte ceñido realzaba la figura femenina.

Un maravilloso diseño en el que la espalda cobra gran protagonismo estético


Con este post, aprovecho para desearos un estupendo verano. 

Nos vemos nuevamente en septiembre!!!





Bibliografía

Birks, Beverly / Unsain Azpiroz, José María: Trajes de baño y Exposición corporal. Nerea, 2002








miércoles, 5 de junio de 2019

TEJIDOS FLORENTINOS DEL SIGLO XV EN EL MUSEO DEL PRADO

Hace unas semanas tuve el honor de recibir la invitación del Director del Museo del Prado para visitar en primicia la exposición denominada "Fra Angélico y los inicios del Renacimiento en Florencia".



Inaugurada para el público en general el pasado martes 28 de mayo, la muestra investiga el valor artístico del primer Renacimiento florentino, que se desarrolló en torno a 1420 y 1430. Dedicando especial atención a la figura de Fra Angélico, uno de los grandes maestros de este período. 


Imagen de las salas de la exposición.
Foto © Museo Nacional del Prado
Esta maravillosa exposición, en la que participan más de 40 prestadores de Europa y América, gravita alrededor de la obra La Anunciación del Museo del Prado, que se exhibe ahora en toda su plenitud, tras su reciente restauración. Junto a ella se puede contemplar la Virgen de la Granada, incorporada a la colección del Prado en 2016, y otras 40 obras de Fra Angélico, así como de otros pintores contemporáneos como Masaccio, Masolino o Filippo Lippi, y de escultores como Donatello o Ghiberti, hasta un total de 82 obras. 




La Anunciación, Fra Angélico, 1425 - 1426
Museo Nacional del Prado

"Datada a mediados de la década de 1420, La Anunciación es el primer altar florentino de estilo renacentista, en el que se utiliza la perspectiva para organizar el espacio, y en el que las arquerías góticas se abandonan a favor de formas más ortogonales, de acuerdo con las consignas preconizadas por Brunelleschi".



Imagen de las salas de la exposición.
Foto © Museo Nacional del Prado


Imagen de las salas de la exposición.
Foto © Museo Nacional del Prado


Además de todas estas interesantes obras, llamó especialmente mi atención la vitrina que encontramos en la Sala 4. La cual gira en torno a los tejidos de manufactura florentina del siglo XV, donde podemos contemplar piezas textiles pertenecientes a la colección del Museo del Bargello en Florencia. 


Imagen de la sala 4 de la exposición.
Foto © Museo Nacional del Prado.

"La riqueza de Florencia dependía de su banca y de su industria textil. Los pintores respondieron rápidamente a los nuevos terciopelos florentinos, con hilos de oro y plata, que se exportaban a toda Europa. Sobre todo Fra Angélico y Masolino tendieron a recogerlos en sus obras, plasmándolos en los mantos y túnicas de los personajes representados".

La Virgen de la granada, Fra Angelico, ca. 1424 - 1425
Museo Nacional del Prado

"En la década de 1420, la industria textil de Florencia desarrolló nuevos tipos de terciopelo, con hilos entorchados de oro y plata que se convirtieron en prestigiosos artículos de lujo en toda Europa". 

"Fra Angélico estuvo especialmente atento a la aparición de esos nuevos productos suntuarios, y no solo los incorporó con entusiasmo a sus obras, sino que creó a su vez motivos originales que bien pudieron adoptar tejedores interesados en ampliar sus repertorios de diseños".

Izda: Terciopelo labrado con las palle de los Medici, ca. 1450- 75
Dcha: Terciopelo labrado con motivos florales, ca.1440-60
Museo Nazionale del Bargello, Florencia


Terciopelo cortado a tres cuerpos, con fondo raso y trama brocada en hilo de oro


Detalle del diseño del terciopelo labrado con las palle de los Medici. Los motivos decorativos que aparecen en la parte central de las corolas dobles de flores principales, hacen clara alusión al escudo de armas de la familia Medici, compuesto por 7 bolas (palle). Entre una flor y otra, las corolas más grandes se alternan con otras de menor tamaño para formar dos marcos hexagonales , uno inscrito en el otro.




Terciopelo cortado alto-basso a tres cuerpos, con fondo tafetán y trama brocada con hilo de oro.



La configuración del diseño del tejido se basa en mallas hexagonales, formadas por un marco con tres piñas que destacan los vértices de los lados y pequeñas flores.
En el interior, dos conjuntos de corolas se alternan verticalmente, con una flor con ocho pétalos centrales y una corola externa; una con palmetas y la otra con flores pequeñas y hojas alternas.




Dalmática de terciopelo de seda labrada con aplicaciones de seda bordada, ca. 1430-50.
  Florencia, Museo Nazionale del Bargello

Los tejidos que conforman la dalmática que podréis contemplar en la exposición, son de procedencia veneciana (tejido central) y florentina (aplicaciones bordadas de seda e hilos metálicos entorchados).


Terciopelo cortado a un cuerpo,con fondo raso
En el tejido central de la dalmática, los bucles formados por tallos verticales ondulados discontinuos, donde se insertan alternativamente, una granada dentro de una corona de hojas de formas cuneiformes, y piñas con escamas y marco exterior serrado. 


La granada era un motivo (originario de Oriente) recurrente en los tejidos italianos del siglo XV. Simbolizaba fertilidad y abundancia. En Europa, este fruto llegó a representar a la realeza, a la Iglesia y a sus miembros, además de la resurrección y la vida eterna.



Comisariada por Carl Brandon Strehlke, Conservador Emérito del Philadelphia Museum of Art, reconocido experto en Fra Angelico y otros maestros del Renacimiento florentino, esta exposición se podrá visitar en las salas C y D del edificio Jerónimos hasta el próximo 15 de septiembre.


De izda a dcha: Miguel Falomir, director del Museo Nacional del Prado, Nuria de Miguel, Secretaria General de la Fundación Amigos del Museo del Prado y Carl Brandon Strehlke, comisario de la exposición.
Foto © Museo Nacional del Prado.


Una exposición sumamente interesante e ilustrativa, que recomiendo especialmente a los amantes de la historia de los tejidos, y del arte en general.




Bibliografía:
- AA VV: L 'Art del Velluters. Sedería de los siglos XV-XVI. Generalitat Valenciana, 2011 
- Devoti, Donata: L'Arte del Tessuto in Europa. Bramante Editrice, 1974
- Scott, Philippa: Il libro della Seta. Avallardi, 1993

Agradecimientos:
- Dpto. de Comunicación del Museo del Prado
Emanuela Selvitella 






martes, 26 de febrero de 2019

MODA EN LOS MUSEOS: LA HIJA DEL VIRREY EN EL MUSEO DE AMERICA

La pasada semana tuve la oportunidad de visitar la exposición titulada "La hija del virrey. El mundo femenino novohispano en el siglo XVII". La cual se expone en el Museo de América en Madrid, y que afortunadamente ha sido prorrogada su exhibición hasta el día 28 de abril, dada la gran aceptación que ha tenido.


Fachada exterior del Museo de América, Madrid
He de decir que me impresionó su magistral discurso expositivo. Nada más entrar, te encuentras de frente con el impresionante retrato de D.ª María Luisa de Toledo y Carreto, Marquesa de Mergal de Fernamental. Ella fue la hija única del marqués de Mancera, Antonio Sebastián de Toledo, quien ostentara el cargo de virrey en la Nueva España entre 1664 y 1673. 

Este soberbio retrato, es el vehículo narrativo sobre el que gira la exposición. En ella se nos muestran diferentes aspectos del mundo y de la vida en la Nueva España del siglo XVII. Todo ello a través de diferentes objetos que recrean el fabuloso ajuar que adquieren Doña María Luisa de Toledo y su madre, Doña Leonor de Carreto durante su estancia en México, y que la primera se llevará consigo a su regreso a Madrid.


El retrato data de alrededor de 1670
Objetos de uso cotidiano como baúles, petacas y arquetas de viaje para embalar objetos. Escritorios, muebles de taracea, costureros de carey, cerámicas,  o barros de Guadalajara.

Arqueta. Virreinato del Perú, siglo XVII-XVIII. Madera, cuero y hierro
Museo de América

Detalle
Este tipo de baúles, arcas y arquetas podían usarse para el traslado de objetos durante los viajes, aunque por lo general formaban también parte del mobiliario doméstico; como muebles para contener o almacenar diferentes objetos, especialmente tejidos –ropa de cama, ropa blanca– o indumentaria y otros elementos del ajuar.

Petaca. Madera, cuero, caña y hierro forjado.
España o Virreinatos americanos.siglo XVII-XVIII
Museo de América



Una de las piezas que me gustó especialmente, fue esta "Jarra con tapadera". Estos "barros de olor" humidificaban y ambientaban los espacios domésticos con fragancias exóticas. Este tipo de piezas invadió las cortes virreinales y las grandes casas palaciegas, formando parte de la decoraciones de las mesas en los banquetes.


"Jarra con tapadera". Cerámica.
Guadalajara de Indias.Virreinato de Nueva España, siglo XVII.
Museo de América
Batea y cuenco lavamanos
Virreinato de Nueva España, Siglos XVII y XVIII

Museo De América


Objetos de uso cotidiano, profusamente decorados, que componían los ajuares domésticos. A menudo se individualizaban indicando los nombres de los propietarios.


Perfumador o centro de mesa. Cerámica. Santiago de Chile, Virreinato del Perú.
Primera mitad del siglo XVIII
Museo de América



También podremos contemplar otras piezas interesantes como esta cuera. Prenda de abrigo y protección que vestían los soldados que residían en los presidios (fuertes), quienes se encargaban de controlar los espacios de frontera. Esta prenda evolucionó desde el coleto usado bajo el peto de armadura. La adarga, de origen árabe, era un grueso escudo de piel muy útil para defenderse también de las flechas de los indios chichimecas.

Cuera y adarga (interior) de soldado de presidio. Cuero, ante y pigmentos.
Virreinato de Nueva España, 1757
Museo del Ejército. Toledo


Sin embargo, quisiera centrarme especialmente, en el retrato de D.ª María Luisa de Toledo, pues al ser éste un blog destinado al análisis de la moda histórica, la indumentaria, peinado y joyas de las retratadas son particularmente interesantes.




D.ª María Luisa de Toledo se muestra acompañada por una mujer indígena de pequeña estatura, con el rostro marcado por un tipo de tatuaje étnico. De ella se supone que fuera su ayuda de cámara o su sirvienta. El hecho de que se retratase junto a ella, indicaría un vínculo afectivo entre ambas, aunque al mismo tiempo, la presencia de esta pequeña mujer, estaba resaltando la singularidad y el exotismo, y por tanto el poder y el prestigio de la familia. 

<<El color de la tez, el tatuaje e incluso el tipo de indumentaria que viste la pequeña mujer ponen de manifiesto la vinculación con parajes americanos y el acceso que la protagonista del lienzo exhibía en relación con unas redes de circulación de bienes y productos transoceánicos>>. (1)


El retrato de la joven muestra el estatus elevado de la misma a través de la suntuosidad de los tejidos y las joyas que luce.



Doña María Luisa de Toledo viste una indumentaria característica de la década de 1670. Además de la amplia falda con el ahuecador y las enormes mangas, lo que destaca del vestido es el cuerpo o jubón muy ajustado. Similar a éste es el que se conserva en el Museo del Traje, fechado en la década de 1660, (que podemos contemplar en la exposición) es decir muy próximo a la época en que se pintó aquel. La estructura del jubón era rígida fundamentalmente para ajustar la cintura y el talle, así como para aplanar los senos. Para ello se disponían planchas de plomo y justillos, con estructura y refuerzos internos y emballenados que son los que dan nombre a esta variedad denominada «jubones encotillados», al fusionar en la misma prenda el jubón y la cotilla. Esta hermosa y única prenda está elaborada en gros de Nápoles de seda de color nacarado, con hilos de metálicos, bordados de realce con diseños florales, poniendo de manifiesto la riqueza de los tejidos utilizados por las damas nobles de la época. 




 

Jubón. Europa, ca. 1660. Gros de Nápoles. Seda, lino,  barba de ballena y metal.  
Museo del Traje




detalle
D.ª María Luisa luce un estilo de peinado de moda en aquel momento, consistente en un flequillo redondeado en un lado, y pegado a la frente. El cabello cae suelto a ambos lados de la cabeza y se decora con una profusión de adornos consistentes en flores metálicas, con lazos formados por cintas de plata.

Detalle de la valona cariñena, collar de perlas y lazo de pecho. El modelo de pendiente que luce la retratada era el denominado "girandole", surgido hacia 1660



Sobre la valona cariñana, decorada con una ancha banda-puntilla de encaje, luce un collar de perlas de rivière adornando y engalanando el escote. Además, destaca un gran lazo de pecho elaborado con una doble lazada de hilo de perlas, con una gran perla central, y otra en forma de perilla que cuelga al centro.

En esta época, en la Nueva España, las rosas de pecho formadas por perlas y aljófares son también una tipología muy frecuente, y es probable que el lazo que luce en el pecho D.ª María Luisa, sea de producción novohispana.


Vitrina donde se ejemplifican algunos objetos de la moda y la vida cotidiana empleados por las mujeres novohispanas durante el siglo XVII. Tales como pomos de olor, joyas, higas, campanillas, guantes, jubón, cofres, sahumador, y recipientes (denominados "castañas") para introducir pañuelos humedecidos y perfumados. 

Joya de pecho. Madrid, ca. 1680
Oro, esmalte, diamantes
MNAD


Arriba, a la derecha, "rosa de pecho". España (1670-1680) MNAD
Debajo: a la izquierda , broche en forma de sirena, siglo XVII. Museo Arqueológico Nacional
A la derecha, pomo de plata y plata dorada. Virreinato del Perú, siglo XVII.
 Museo Lázaro Galdiano

Par de guantes. Inglaterra, ca. 1630. Piel, lino, seda y metal.
Museo del Traje,
Durante el barroco hispano se puso de moda un tipo particular denominado «guantes de ámbar» o de franchipán. Complementos que, además de indicar un estatus elevado, protegían las manos. Al tiempo que al estar perfumados, bloqueaban las secuelas de los malos olores del entorno cuando se acercaban a la nariz.


Concluyo este post con este interesante "cuadro de castas", en el cual se representa, en la primera escena, una inversión del rol de géneros habitual en la representación de las parejas. Siendo aquí, la mujer española, y el hombre indígena chichimeca. 

Luis de Mena: "Cuadro de castas".Virreinato de Nueva España, ca. 1775
Museo de América


Detalle. Mujer española e indígena chichimeca


La exposición, sumamente interesante e instructiva, nos muestra otros muchos aspectos de la vida cotidiana en la Nueva España del siglo XVII. No os cuento más cosas, para que las descubráis vosotros mismos acudiendo al Museo de América, en Madrid.

Por último, quiero resaltar el extraordinario y minucioso trabajo de investigación y documentación realizado por Andrés Gutiérrez Usillos. Comisario de la exposición y autor del catálogo de la misma.



1. Vid Gutiérrez Usillos, Andrés: La hija del Virrey. El mundo femenino novohispano en el siglo XVII. 



Fotografías: Karin Wachtendorff


Bibliografía

- Baena Zapatero, Alberto: Mujeres novohispanas e identidad criolla. Siglos XVI-XVII. DT, 2018

- E. Muller, Priscilla: Jewels in Spain 1500-1800. The Hispanic Society of America, 2012

- Gutiérrez Usillos, Andrés: La hija del Virrey. El mundo femenino novohispano en el siglo XVII. Ministerio de Cultura y Deportes. Madrid, 2018 

- M. Blum, Clara: Old world lace.  A concise ilustrated guide. Dover, New York, 1920