lunes, 29 de octubre de 2018

MODA EN LA PINTURA: RETRATO DE LA REINA MARÍA CRISTINA DE BORBÓN

En esta ocasión quiero mostraros algunos de los detalles vestimentarios que aparecen en el retrato de la reina María Cristina de Borbón y Dos Sicilias. Un cuadro que data de 1830, realizado por Vicente López, uno de mis pintores favoritos del siglo XIX. 

Su obra constituye un ejemplo del "virtuosismo y las excepcionales dotes técnicas que demostró este maestro valenciano hasta sus últimos años, gracias a los que alcanzó extraordinaria fama y reputación en la corte del rey Fernando VII, en su calidad de primer pintor de cámara".













































El retrato de bodas pintado por Vicente López a la cuarta y última esposa de Fernando VII, su sobrina María Cristina de Borbón y Dos Sicilias con quien se desposó tras quedar viudo de sus tres primeros matrimonios.

"Pintado como efigie nupcial para su esposo y tío, éste es sin duda, el retrato más suntuoso de todos cuantos pintara Vicente López a lo largo de su carrera. El mismo muestra con gran elocuencia el carácter ostentoso de la reina, verdadera apasionada de las joyas y los adornos lujosos en su vestuario y aderezos".

La joven reina, que a la sazón tenía veinticuatro años de edad,  aparece retratada vistiendo un espectacular traje de seda en color azul, bordado a mano con hilos de plata, que representan motivos florales y abejas. 

Peinada al estilo las tres potencias, su cabello se adorna con un soberbio tocado de brillantes, con forma de flores y aigrette de plumas, al que van prendidas plumas del ave del paraíso. 

Detalle del tocado

Tiene cubiertos sus brazos por largos guantes de cabritilla blancos. Con las manos cruzadas, sostiene en la izquierda un lujoso abanico cerrado, cuyas varillas se decoran con piedras preciosas.




"Luce además un espléndido broche de diamantes en forma de cesto floral prendido al collar, asimismo de brillantes, al igual que los pendientes y el magnífico cinturón que rodea su cintura. Cruzada al pecho, ostenta la banda de la orden de María Luisa y sobre el hombro izquierdo la venera de la Orden del Águila y la Estrella de Isabel Teresa de Austria". 



Detalle de las joyas


La mantilla blanca de blonda de seda que luce la reina, se caracteriza por tratarse de un tipo de encaje de bolillos erudito, cuyo fondo de tul se trabaja con hilos de seda mate, y los nutridos con seda brillante. Por la forma, riqueza y suntuosidad del mismo, podemos deducir claramente, que se trata de blonda catalana. La cual gozó de gran prestigio y demanda entre la monarquía y aristocracia europeas, pues se trataba de un elemento suntuario indispensable en el ropero de las damas. Ya fuera en forma de pañuelos, velos, chales o mantillas.

Cabe hacer mención especial a los centros de producción de las lujosas blondas catalanas, que se centraban, en el siglo XIX, en Tordera, Premiá,  Mataró, Arenys de Munt, y Arenys de Mar, localidad esta última, de la cual recomiendo visitar su interesantísimo Museo del Encaje el cual tuve la oportunidad de visitar, y al que dediqué un post.


La mantilla se ribetea en su borde inferior con ondas amplias
denominadas puntas de castañuela 

También podemos apreciar las delicadas banda-puntilla de blonda que ribetean las bocamangas

"Vicente López pintó este espectacular retrato algunos meses después de las bodas reales, durante una estancia de la reina en el Real Sitio de Aranjuez, para formar pareja con otro del rey Fernando VII, vestido de civil, quien siempre lo conservó en su despacho". 


Imagen de sala del retrato. 

Por último, recomendaros vivamente la visita a la sala 075, de la planta 0 del Museo del Prado en Madrid, donde se ubica actualmente esta magnífica y delicada obra.

Su contemplación constituye un verdadero deleite para la vista. 




Biografía del autor:

https://www.museodelprado.es/coleccion/artista/lopez-portaa-vicente/8caad4ee-a045-43f8-8c06-9e45623a9d84

Bibliografía: 

- Concepción Álvarez Moro, Mª Nieves: Catálogo de encajes y bordados. Junta de Andalucía, 2008

- Díez, J. L. : El siglo XIX en el Prado. Museo Nacional del Prado, 2007

- González Mena, Mª Ángeles: Catálogo de encajes. Instituto Valencia de D. Juan, 1976


Texto en cursiva: 

https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/maria-cristina-de-borbon-reina-de-espaa/8621c7e8-daa0-42d0-ab97-ab37b4f5440a




lunes, 24 de septiembre de 2018

CLAIRE McCARDELL. DISEÑO FUNCIONAL DE LOS AÑOS 40

"Mi inspiración siempre fue América; su libertad, su estilo informal, su buena salud. 
La ropa puede expresar todo esto"
(Claire McCardell)

Si me preguntaran cuál es mi diseñador o diseñadora favorito de la primera mitad del siglo XX, diría sin duda, que es Claire McCardell. Los motivos son varios; primero, por ser una mujer que luchó por abrirse paso, a través de su enorme creatividad, en una época complicada para la moda. La segunda razón es porque adoro la ropa funcional. Esa que hace que te sientas cómoda, hasta el punto de sentirla como si fuera una segunda piel, lo cual exige un alto nivel técnico. No es que deteste o rechace el glamour, pero pienso que es en la ropa del día a día, donde un diseñador pone a prueba su talento. Si consigue que sus prendas resulten cómodas, a la vez que atractivas, para que las mujeres trabajadoras puedan usarla a diario -sin menoscabo de la estética-, considero que está bien diseñada. 

McCardell (1905-1958) era estadounidense, y desde muy joven comenzó a sentir pasión por la moda. Cuando cumplió la mayoría de edad comenzó sus estudios de Diseño en la  Escuela Parson de Nueva York, graduándose en 1923. Más tarde, en los años 30, se trasladó a vivir a París, (al igual que hicieron otros diseñadores norteamericanos) buscando la inspiración en el arte y la moda que las francesas vestían por la calle. Cuando regresó a los Estados Unidos, decidió que diseñaría prendas funcionales y asequibles que llenasen una vacante en la moda femenina de su país, pues hasta antes de la guerra, la moda siempre había dependido de la alta costura parisina. Para McCardell había llegado el momento de crear una moda americana propia.



La creación del vestido "Monastic" en 1938, fue su primer éxito, lo cual le aseguró un lugar junto a Hattie Carnegie, diseñando para la marca Townley Frocks, antes de lanzar su propia firma en 1940. 





















El "Monastic dress" era un cómodo vestido plisado, sin forma, con corte al bies, manga francesa y cintas para marcar la cintura y darle forma. Un modelo de gran éxito que se lanzó posteriormente en diferentes versiones.


En 1942, McCardell lanzó el "Pop-Over dress", un vestido que servía como prenda de trabajo para mujeres que apoyaban las labores militares desde el hogar, durante la Segunda Guerra Mundial. Confeccionado en tejido de algodón, llevaba un enorme bolsillo acolchado a la altura de la cadera, y un guante de horno cosido. Podía llevarse solo, o sobre otras prendas. Su precio era de 6.95 dólares y tuvo un éxito enorme en los Estados Unidos.


Publicidad del"Pop-Over dress"


"Pop-Over dress"
Colección Metropolitan Museum 
detalle del bolsillo y el guante acolchados

Norman Norell dijo de ella en una ocasión: "Claire podía tomar cinco dólares en calicó de algodón común, y hacer un vestido que una mujer inteligente podría usar en cualquier lugar"


McCardell empleaba tejidos prácticos de algodón como el dril, el denim, calicó, seersucker, cutí y el cambray. Aunque posteriormente también se decantó por el empleo del género de punto, y los tejidos elaborados con fibras artificiales. 























Conjunto elaborado en denim, compuesto de falda y top que podía intercambiarse con una blusa y shorts, 1944. Las costuras dobles a contraste se inspiraban en las prendas vaqueras.


Sin duda, sus vestidos camiseros eran los favoritos de la norteamericanas, aunque también triunfaron sus sus diseños multifuncionales que permitían diversas mezclas y combinaciones a través de prendas versátiles, lo cual permitía ampliar el guardarropa sin grandes costos. 

Vestido camisero de verano, 1946
Vestidos de verano, 1946


Vestido de invierno elaborado en rayón, 1946

Conjunto de verano, con amplios pantalones de pinzas estilo capri, 1948

McCardell tenía la intención de cambiar las influencias del estilo de la elitista moda francesa que llegaba a los Estados Unidos, por una ropa sport, funcional, y típicamente norteamericana, y que fuera accesible económicamente por la mujeres de clase media estadounidense. Ella hizo suyo el mercado del prêt-à-porter, con sus diseños bien cortados, un buen patronaje y una confección impecable.

Claire McCardell en su taller

Sus bañadores y prendas para la playa eran extraordinariamente modernos y adelantados para aquella época, tanto, que hoy podríamos emplearlos. Confeccionados en género de punto y tejidos de algodón, algunos se podían complementar con elegantes cinturones.

1941
Colección The Museum at FIT


Bañador confeccionado en denim. Vogue, 1946


Vogue, 1946

1946 © Corbis

1946 © Corbis


1946 © Corbis


1948

Otro de sus grandes hitos fue el de propiciar en los años 40, la creación de las bailarinas como modelo de calzado para la calle, derivado de las zapatillas de ballet. McCardell convención al gran Capezio, para que diseñara una variación con suela para poder llevarlas por la calle.

Bailarinas Capezio, atribuidas a Claire McCardell
Colección Metropolitan Museum


Claire McCardell continuó su ingente labor como diseñadora hasta el año 1958, año de su prematuro fallecimiento. Pero sus modelos de los años 50 serán objeto de análisis en un futuro post...








miércoles, 1 de agosto de 2018

HISTORIA DEL SMOKING

Existe cierta controversia sobre el origen del smoking. Sólo tenemos la certeza de que a mediados del siglo XIX, se denominaba smoking jacket a una confortable chaqueta masculina, muy similar en su forma, a los largos batines de estar por casa, pero en versión corta. Solía estar confeccionada en terciopelo, paño o con tejido de seda liso o labrado, y se abotonaba mediante decorativos alamares de pasamanería. Otra de sus características, era que tanto el cuello como las bocamangas, se confeccionaban con un tejido acolchado relleno de algodón, contrastando con el resto de la prenda.

Batín para fumar. Prenda antecesora del smoking corto


El smoking jacket era empleado por los caballeros ingleses como prenda doméstica. Se lo ponían tras la cena, cuando pasaban a la biblioteca a fumar. De esa manera, evitaban que sus elegantes dinner jackets quedasen impregnados del olor a tabaco que tanto importunaba al delicado olfato de las damas. Tras la copa y el cigarrillo, se ponían de nuevo sus dinner jackets de color negro para reunirse con las señoras.

Oscar Wilde con smoking jacket

Algunos autores también afirman que en los casinos de Montecarlo,  los jugadores empleaban el smoking jacket por considerarlo mucho más cómoda para las largas veladas de juego. 


Modelos de smoking jacket doméstico

Cuando el smoking jacket pasó de ser una prenda exclusivamente doméstica, a ser una chaqueta empleada para acudir a actos elegantes, comenzó a denominarse simplemente smoking, aunque sufrió algunas transformaciones. En ese punto, ingleses y norteamericanos se disputan el origen de la misma.

Los norteamericanos conmemoraron en 1986 el centenario del nacimiento del tuxedo, (denominación americana del smoking). Para esta celebración, la American Formalwear Association realizó una campaña publicitaria en la que se rendía tributo a “Grizzy”, su supuesto creador. Al parecer, el 10 de octubre de 1886, Griswold Lorillard, heredero de un imperio tabaquero, asistió al Club Tuxedo de Nueva York vistiendo un frac sin faldones. Para ellos, ese día pasó a ser la fecha oficial en la que se conmemora el nacimiento del tuxedo o smoking. Sin embargo, en respuesta a este hecho, Agnus Cundey, gerente del “Henry Poole”, establecimiento situado en el número 15 de la famosa calle Savile Row de Londres, afirmó que en 1865, ellos ya habían confeccionado una chaqueta de smoking sin faldones para el príncipe de Gales. En cualquiera de los dos casos, se trató de acontecimientos puntuales por parte de ambos personajes, y no de una costumbre generalizada, pues en Inglaterra ésta no fue admitida oficialmente en público hasta la muerte del rey Eduardo VII en 1910.


Smoking años 30


























Cortada en paño negro o azul marino, hacia 1920, apareció también el modelo cruzado, y en esa misma década, el duque de Windsor popularizó el smoking con solapa redonda. Tras la Segunda Guerra Mundial se volvió a llevar sin cruzar, coexistiendo con el modelo cruzado.

Modelos de smoking empleados en los años 40
Cary Grant con smoking de solapa redonda


Al margen de controversias sobre el origen de esta prenda tan emblemática, quiero señalar que actualmente se trata de un modelo apto para ocasiones formales, pero no de gala. Cuyas solapas son de seda o terciopelo, en forma de pico o redonda, contrastando con el tejido mate del resto de la prenda, que suele ser más ligero que el de los trajes de día. Puede llevar botonadura sencilla o cruzada. En cuanto a los colores, los tradicionales son el negro y el azul marino, como ya hemos indicado, aunque hoy en día podemos encontrarlos en otros tonos, pues los diseñadores se permiten algunas licencias creativas al respecto.

Smoking actual

El pantalón debe ser negro o azul marino según el color de la chaqueta, y debe llevar un galón de seda en el lateral exterior de las perneras. Debe evitarse el cinturón. En su lugar, se emplean los tirantes.


En verano, para las veladas al aire libre también se suele emplear el smoking blanco o en color marfil, pero los tejidos son los mismos que en el smoking negro, y por supuesto, se lleva con pantalón negro o azul marino, jamás de color blanco.


Humphrey Bogart con smoking blanco cruzado, black tie y pantalón negro

Tradicionalmente, el smoking se emplea con pajarita negra o black tie, pues la pajarita blanca se usa exclusivamente con el frac. Además, el lazo debe hacerse, no comprarse hecho. Otro complemento tradicional del smoking es el fajín, que se emplea para cubrir la frontera entre la camisa y el pantalón. El fajín se coloca siempre con los pliegues hacia arriba, y suele ir a juego con el color y tejido de la pajarita.

En cuanto a la camisa, ésta debe ser siempre blanca, con los puños vueltos rematados por gemelos a juego con los botones, aunque éstos también pueden ir ocultos. Otro de los elementos importantes de la camisa es la pechera, decorada por una pieza confeccionada en piqué, o compuesta de varias hileras de lorzas dispuestas en vertical.

Camisa con pechera de piqué


En 1966, Yves Saint Laurent revolucionó la moda femenina al crear el smoking femenino, al que bautizó como “Le smoking”. En aquel momento, la prensa en general, y sobre todo, el público parisino no supo interpretar aquella innovadora propuesta. Sin embargo, obtuvo el apoyo incondicional de algunas mujeres famosas como Liza Minelli, Catherine Deneuve o Bianca Jagger. Ellas acogieron con entusiasmo la elegancia, la libertad y la independencia que les proporcionaba el smoking, sin tener que renunciar a su femineidad. A partir de los años 70, esta elegante prenda se ha convertido en un básico del armario femenino.








Boceto y smoking de Yves Saint Laurent, 1966


Bianca Jagger con smoking blanco, 1971

Reinterpretado por muchísimos creadores actuales, hoy en día existe un sinfín de versiones del smoking femenino; desde las más clásicas a las más audaces, cuya chaqueta puede ser combinada tanto por pantalones rectos, palazzo, pitillos, e incluso con falda, por lo que los hay para todos los gustos.



Tanto en su versión masculina como en la femenina, el tuxedo o smoking, quedará para siempre adscrito al estilo y buen gusto en el vestir...



Feliz verano!!!!







jueves, 31 de mayo de 2018

ENCAJES TRADICIONALES DE CHIPRE

En mi post anterior, os hablé de los tejidos tradicionales de Chipre. Hoy quiero mostraros la gran riqueza de algunos de los encajes que se producen tradicionalmente en aquella hermosa isla.

Encajera de la región de Lefkara 

El "fergolite" es un tipo de encaje de nudo que se realiza con la ayuda de una pequeña lanzadera, y los motivos son repetitivos. Se realiza en la zona de Karavas y Lapithos. 
Su origen es muy antiguo, pues se cree que se conocían ya en la cultura asiria, en el 2000 a C. El "fergolite" se asemeja a muchos a los encajes denominados "frivolité" de otras zonas europeas. 




Se suele combinar con piezas de tejido blanco de lino o algodón. Estos encajes se vendían antiguamente en las ferias, donde las mujeres se reunían para para vender sus piezas y comprar a su vez nuevas materias primas para realizar otras nuevas. 


Fergolite ribeteando pañuelos de lino
El género de encajes de nudos, presenta a su vez, varias subespecies. Todas tienen en común el mismo procedimiento; el punto de nudo, y una hebra continua que evoluciona. Se realizan con una aguja roscada simulando la antigua técnica de la colmena,encontrada en la zona del Mediterráneo oriental desde el siglo V. Esta técnica se ha transmitido en Chipre de madres a hijas. Según la investigadora Tatiana Giannara, la tipología de encajes de nudos apunta a un posible origen bizantino.


Encaje de nudos. Comunidad de Laphitos

Los nudos principales empleados son la aguja, el festón, los puntos sueltos y los bucles combinados entre sí. Con ellos, se logran una gran variedad de combinaciones que reflejan la personalidad y la habilidad de la encajera que los realiza. Además, el empleo de materiales como el lino, la seda y el algodón permiten crear una gran variedad de motivos que se disponen de forma geométrica. 

Este estilo se ha desarrollado tradicionalmente en las islas del Egeo oriental, Estambul, Izmir, Creta, Rodas etc. En Chipre, los centros de producción fueron tradicionalmente, Nicosia, Omodos, Kotlani y las comunidades de Karavas y Laphitos. 

Particularmente interesantes y hermosos por su delicadeza, son los encajes a la aguja elaborados con hilos de seda en Nicosia. Forman  exquisitas cadenas de flores y hojas. Se emplean tradicionalmente para ribetear los cuellos y puños de las camisas que forman parte de la indumentaria tradicional chipriota, así como pañuelos, diademas y ropa del hogar.

Encaje a la aguja. Eleni Antoniades. Chipre, ca. 1800-1886. 
Victoria and Albert Museum, Londres

Encaje a la aguja. Eleni Antoniades. Chipre, ca. 1800 
Victoria and Albert Museum, Londres


Detalle del cuello de la camisa tradicional, ribeteado con encaje a la aguja.
Chipre

Esta pequeña maravilla, forma parte de la colección de encajes chipriotas que alberga el Victoria and Albert Museum de Londres. Se trata de un dechado de encajes, elaborados con hilos de seda multicolor, que fue realizado en Chipre entre 1900-1960.  

Dechado de autor desconocido. 
Victoria and Albert Museum, Londres

Realizado sobre una base de lino, el dechado presenta decoraciones de encaje a la aguja con once fronteras. Los diseños se basan en motivos naturalistas; como diversos tipos de flores, insectos, árboles y hojas.  
El diseño en la franja inferior incluye figuras de leones, y los extremos laterales se decoran con hileras de pequeñas florecillas en color azul.


Detalle


Detalle

En la indumentaria tradicional chipriota, los encajes a la aguja se pueden apreciar en puños y cuello de la camisa, así como en la decoración del pañuelo que cubre la cabeza. Además, los ricos bordados elaborados con hilos metálicos que decoran la chaquetilla, otorgan gran riqueza y vistosidad al conjunto.


Traje femenino tradicional chipriota




Por último, quisiera mostraros el encaje denominado "benis", un tipo de encaje que se puede encontrar junto a los bordados de Lefkari. Se realiza exclusivamente con hilos de lino o algodón, y los patrones suelen ser geométricos. Esta tipología, se ha desarrollado en muchas partes de Chipre; como Oros, Lagia, Melini, Kato, Athienou y Larnaca. Inspirados en motivos tomados de los antiguos tejidos bizantinos, los motivos representan flores, animales y figuras antropomórficas. Estos encajes reciben en Chipre el nombre de "benis" porque recuerdan a los encajes italianos.


Encaje benis

Encaje benis


Afortunadamente, la rica y extensa tipología de encajes tradicionales existente en Chipre, ha logrado perdurar en el tiempo gracias a la tradición transmitida de madres a hijas, generación tras generación. Por suerte, aún hoy en día, se siguen elaborando artesanalmente, a pesar de la inmensa competencia que sufren debido a la producción industrial.



Si os gustan los encajes y bordados tradicionales, y tenéis planeado visitar Chipre, no dejéis de visitar Lefkara y sus encantadoras tiendas de artesanía textil. Seguro que os sorprenderá y encantará....






Agradecimientos

-Excma. Sra.Dña. Koula Sophianou. Embajadora de la República de Chipre en España

- Departamento de Energía, Comercio, Industria y Turismo de Chipre


Fuentes consultadas

-Texto e imágenes: Centro de Artesanías de Chipre: www.mcit.gov.cy

-Gonzáles Mena, Mª Ángeles: Catálogo de encajes. Instituto Valencia de D. Juan